El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ha emitido una nueva advertencia sobre la situación crítica en la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa. Según el organismo, las reservas de combustible diésel disponibles para alimentar los generadores de emergencia —esenciales para la refrigeración y seguridad de las instalaciones— apenas alcanzan para unos diez días.
“El combustible diésel tiene una importancia fundamental cuando una central nuclear pierde el suministro externo”, explicó el director general del OIEA, el argentino Rafael Grossi. Y precisó: “Sin suministro externo ni más envíos de diésel, la central podría sufrir un apagón total en unos diez días”.
Ante este panorama, el OIEA anunció gestiones para establecer una nueva zona de alto el fuego, la séptima de su tipo, que permita la reparación de la línea eléctrica Ferosplavna 1, clave para restablecer el suministro externo a la planta.
La agencia nuclear de la ONU también denunció detonaciones y explosiones en las inmediaciones de la central y en la cercana localidad de Energodar, donde reside la mayoría de los trabajadores de la central.
Por su parte, las autoridades rusas, que controlan la planta, han reiterado acusaciones contra el Ejército de Ucrania por lanzar ataques contra la central y sus alrededores, alertando sobre el riesgo de un accidente nuclear. Sin embargo, Kiev responsabiliza a Moscú por estos incidentes.
Fuente: Infobae