En medio del escándalo que sacude al fútbol italiano, Alessandro Bastoni, estrella del Inter de Milán, enfrenta nuevas evidencias en su contra dentro de la investigación por presunta prostitución de menores. La filtración de conversaciones privadas expone el detrás de escena de la noche en que el defensor se reunió con una adolescente de 17 años, según consta en el expediente judicial.
Los mensajes que complican al futbolista
El caso se centra en una serie de intercambios entre Bastoni y Antonio Salamone, empleado de la agencia Made. La Fiscalía sostiene que esta empresa organizaba encuentros privados para futbolistas y empresarios. De acuerdo con la reconstrucción difundida por la prensa local, todo se desencadenó el 9 de julio de 2020, luego de un partido del Inter que finalizó 2-2 en Verona. Mientras regresaba a Milán, el jugador comenzó a chatear con Salamone, quien le adelantó que la menor mostraba interés en verlo.
En la charla, Salamone aseguró que la joven tenía intenciones de pasar la noche con el futbolista. “Creo que quiere acostarse contigo. Me pregunta: ¿qué piensa Alessandro de mí?”, escribió el intermediario, acompañando el mensaje con un comentario vulgar sobre el cuerpo de la chica. Bastoni, por su lado, indagó si ella realmente deseaba salir y cuál era su actitud, dejando clara su intención de evitar situaciones incómodas. “Creo que quiere divertirse”, fue la respuesta que recibió.
Entonces, acordaron una cena en un departamento gestionado por la agencia Made, con pocos invitados: dos amigos del futbolista y otras dos mujeres. El menú sería comida japonesa. La agencia se encargó de los pormenores: dispuso el lugar, coordinó el taxi para trasladar a la adolescente y cubrió los demás gastos, que luego serían asumidos por Bastoni.

Sin embargo, el defensor se mostró algo incómodo con los costos y discutió con Salamone sobre el precio del sushi y el taxi. El intermediario respondió con ironía y bromas sobre el control del gasto. “Amigo, ¿cómo va a costar un sushi 100 euros? Además, somos 8… si quieres, lo pides tú y decides, pero creo que serán 200 o 300 euros como mínimo”, le dijo. Bastoni, aún sin convencerse, replicó: “Pero las chicas no comen nada…”.
En medio de las conversaciones, Bastoni consultó si el lugar ofrecía suficiente privacidad o si sería mejor mudarse a otro sitio para mayor discreción. Salamone le aseguró que podían resolverlo e incluso sugirió que la joven podía ir directamente a la casa del futbolista.
Tras la cena, todos se retiraron. El jugador y la chica lo hicieron juntos. Ya entrada la madrugada, Salamone volvió a contactarse para cerciorarse de que todo estuviera bien y ofreció su ayuda ante cualquier problema. “Por favor, cuida a (nombre de la menor), amigo. Por favor”, le pidió a las 3:47 del 10 de julio. Paralelamente, también le escribió a la joven: “¿Todo bien? Cualquier problema, escribime”.
Ella respondió casi media hora después, confirmando que se encontraba en la vivienda del futbolista y que pasaría la noche allí: “Sí, sí, todo bien. Estoy en su casa, voy a dormir acá”.

El expediente judicial describe a la agencia Made como una organización que montaba fiestas, ponía departamentos a disposición y gestionaba la presencia de acompañantes para clientes de alto perfil. A Salamone se le señala como el enlace clave: además de coordinar el encuentro con la menor, en los chats con Bastoni se ofrecía como intermediario habitual. “Cuando haya alguna chica, mándame los perfiles y yo las contacto”, le propuso en un momento.
La investigación busca determinar si existió un pago a la adolescente y la verdadera naturaleza del vínculo con Bastoni. La joven se pronunció públicamente: negó haber recibido dinero o haber mantenido relaciones sexuales con el futbolista. “No soy escort”, afirmó tajantemente.
El abogado de Bastoni, Salvatore Scuto, también rechazó los cargos: “Puedo descartar que mi cliente haya tenido relaciones a cambio de dinero, y mucho menos con menores”. A pesar de ello, el defensor de la selección italiana deberá prestar declaración ante la fiscalía el viernes próximo.

El caso también salpicó a otros futbolistas como Daniel Maldini, Riccardo Calafiori y Kevin Bonifazi, quienes aparecen mencionados en las escuchas y serán citados como testigos. Mientras tanto, la Fiscalía de Milán continúa analizando los chats y las llamadas.
Fuente: Infobae