Al menos 3 fallecidos y 15 heridos es el saldo de una serie de bombardeos ocurridos en las provincias yemeníes de Taiz, Ibb, Sada y la capital Saná, según informaron las autoridades hutíes. Estas acusan directamente a Arabia Saudí, nación que respalda al Gobierno reconocido internacionalmente con sede en Adén.
El incidente más grave se registró en la zona de Duban, en el distrito de Al Turba, provincia de Taiz —la más golpeada por el conflicto—. De acuerdo con el Ministerio de Salud hutí, un hombre y una mujer perdieron la vida, mientras que otras 6 personas resultaron heridas, entre ellas dos niñas, en ataques aéreos que las autoridades atribuyen a la coalición liderada por Arabia Saudí.
Además, los hutíes señalaron a la coalición por otro bombardeo ocurrido en una carretera de Yarim, en la provincia de Ibb, donde un hombre murió y otro sufrió heridas.
Minutos más tarde, el portavoz de Salud hutí, Anís Alasbahi, denunció otro herido adicional en un bombardeo de la aviación enemiga saudí en el distrito de Razi, provincia de Sada. Luego alertó sobre una doble incursión aérea sobre la capital, Saná.
En Saná, el primer bombardeo dejó gravemente heridos a un hombre y una mujer en el distrito de Bani al Harit, al norte de la ciudad. El segundo impacto alcanzó una fábrica de esponjas en el sur de la capital, causando 4 heridos, entre ellos un niño.
En este contexto, Alasbahi declaró:
Atacar barrios residenciales e instalaciones de producción constituye una violación flagrante del Derecho Internacional humanitario y se suma a la serie de crímenes cometidos por el agresor saudí.
Además, afirmó que estos actos requieren investigación y la exigencia de responsabilidades a nivel internacional.
Escalada del conflicto y consecuencias humanitarias
Los enfrentamientos entre los hutíes y la alianza que integran el Gobierno de Adén y la coalición encabezada por Riad se han intensificado en semanas recientes, agravando la crisis humanitaria en el país.
Uno de los efectos más alarmantes es la cantidad de personas desaparecidas. Desde julio, la cifra supera las 1.800, según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Yemen. La organización detalló en redes sociales que ese número corresponde a las solicitudes recibidas para localizar a personas desaparecidas, presentadas por familias desesperadas por reencontrarse con sus seres queridos.
Las familias de los desaparecidos tienen derecho a conocer la suerte y el paradero de sus seres queridos,
declaró la jefa de la delegación del CICR en Yemen, Christine Cipolla. Y subrayó:
Detrás de cada persona desaparecida hay una familia que soporta el sufrimiento insoportable de la pérdida; su espera no debe prolongarse.
Fuente: Infobae