Nueva Prosperina reduce un 54,4 % las muertes violentas: la Policía atribuye la caída a operativos, captura de cabecillas y control carcelario

Con una reducción del 54,4 % en las muertes violentas entre enero y agosto de 2026, Nueva Prosperina se ubica entre los distritos de la Zona 8 con mayor disminución de este indicador.

La jurisdicción, que forma parte de Guayaquil junto con Durán y Samborondón, pasó de registrar 474 muertes violentas en el mismo periodo de 2025 a contabilizar 216 en los primeros ocho meses de este año. Esto representa 258 casos menos.

En 2023, Nueva Prosperina se ubicaba como el distrito más violento de la Zona 8 y del país. Sin embargo, la situación ha cambiado. Según el jefe policial de esa jurisdicción, Diego Santana, actualmente ya no encabeza la lista, pues registra menos muertes violentas que otros sectores conflictivos, como los distritos Sur, Portete y Durán.

Santana señaló que, aunque otras jurisdicciones también presentan una reducción de estos hechos, la disminución en Nueva Prosperina ha sido significativa.

Atribuyó este resultado a los operativos estratégicos 3D, la caída de cabecillas de grupos criminales y el fortalecimiento del control carcelario, que, según explicó, ha impedido que los líderes capturados continúen dirigiendo sus estructuras delictivas desde las prisiones.

Entre las capturas que marcaron un cambio en la dinámica criminal del distrito, el oficial recordó la caída de alias Willy, identificado como líder de Los Tiguerones, organización que mantenía el control mayoritario de la zona.

Tras el debilitamiento de esa estructura surgieron divisiones y facciones, como Los Igualitos y Los Fatales. Según Santana, las disputas y las operaciones policiales posteriores han provocado la caída de más cabecillas, por lo que actualmente quedan grupos de menor tamaño.

“Es un trabajo de hace al menos dos años atrás, en el que se ha ido debilitando a estas facciones de los grupos. Hoy por hoy, hemos logrado contener y desarticular estas organizaciones. También trabajamos en la judicialización de las personas detenidas, un proceso que requiere coordinación con la Función Judicial”, señaló el jefe policial.

La disputa por las economías ilegales
Pese al debilitamiento de algunas estructuras, la Policía mantiene entre sus prioridades el combate a la extorsión, un delito que busca frenar con mayor énfasis desde hace dos años.

El tráfico de drogas también se ha convertido en una amenaza latente en el distrito, aunque, según Santana, no tiene la misma persistencia que las extorsiones.

En Nueva Prosperina operan facciones de Los Tiguerones, como Los Fénix y Los Igualitos, además de Los Fatales. También han surgido grupos más pequeños tras la caída de cabecillas, entre ellos Los Pascualitos, una facción que, según la información policial, surgió después de la caída de alias Pascuales.

La disputa entre Los Fatales y Los Fénix no estaría centrada en el control del territorio, sino en las economías ilegales, principalmente la extorsión.

Las investigaciones policiales han identificado, por ejemplo, el caso de una empresa de contenedores que pagaría $ 5.000 por este delito. Según la fuente policial, ese monto se reparte entre ambas organizaciones.

Otra modalidad identificada por los agentes es el cobro de vacunas a los habitantes. En Socio Vivienda, la Policía ha identificado que los moradores pagarían $ 3 por cada vivienda a Los Fatales e Igualitos. “Lo que les está resultando es la vacuna, la extorsión”, señaló la fuente.

Tres grupos y una disputa por el territorio
El distrito Nueva Prosperina está integrado por seis circuitos: Monte Sinaí, Nuevo Guayaquil, Nueva Prosperina, Fortín, Paraíso de la Flor y Flor de Bastión.

Según el mapa policial de la zona, el territorio está distribuido entre tres grupos de delincuencia organizada: Los Pascualitos, Los Fatales y Los Igualitos.

Los Pascualitos se ubican en el extremo oeste, en el sector de Monte Sinaí. Aunque ocupan una extensión menor, los oficiales han identificado intentos de esta facción por ganar espacio. Según el jefe policial, se trata de un grupo pequeño, integrado por jóvenes de entre 16 y 17 años.

Los Fatales mantienen presencia en la parte central y más extensa del distrito, que comprende Flor de Bastión, Paraíso de la Flor, Nuevo Guayaquil y el circuito Nueva Prosperina. El Fortín aparece señalado como uno de los sectores donde esta organización concentra su presencia.

Los Igualitos, en cambio, se ubican hacia el este, en una zona cercana a la Entrada de la 8. La avenida Perimetral funciona como una referencia para distinguir las áreas de influencia: a la izquierda de esa vía predominan Los Fatales, y a la derecha, Los Igualitos.

Los Fénix no aparecen en este reparto territorial como una de las facciones que buscan ampliar su dominio sobre sectores del distrito. Según la fuente policial, su disputa con Los Fatales está relacionada principalmente con el control de las economías ilegales, como la extorsión.

Santana considera que la falta de oportunidades también influye en el surgimiento de nuevas facciones y en el reclutamiento de adolescentes.

“Son barrios muy olvidados, donde los niños y adolescentes no encuentran oportunidades ni referentes que los inspiren a construir un futuro distinto. En cambio, tienen cerca a jóvenes que exhiben dinero, visten a la moda y muestran los resultados de los atracos o de la venta de droga”, explicó.

Operativos, toque de queda y denuncias ciudadanas
Frente a estas dinámicas, la Policía mantiene intervenciones para decomisar armas, drogas y otros recursos que las organizaciones utilizan para cometer delitos.

Santana destacó la incautación de armamento, incluidos fusiles, como parte de las acciones para debilitar la capacidad operativa de estas estructuras.

El oficial también señaló que el toque de queda ha contribuido a frustrar asaltos y muertes violentas. Según explicó, las restricciones de movilidad facilitan los operativos y obligan a algunos cabecillas a trasladarse temporalmente a otras provincias, cantones o sectores donde no rige la medida.

La ubicación de las organizaciones y la identificación de sus modalidades de operación también dependen de las denuncias ciudadanas.

Santana indicó que la Policía utiliza la información recibida a través de la línea 1800-DELITO para reconocer los sectores donde se concentran las extorsiones y determinar cómo operan las bandas.

Aunque aseguró que existe un mayor acercamiento entre la Policía y los habitantes, reconoció que persiste cierto nivel de desconfianza por el miedo que generan las extorsiones y el cobro de vacunas.

Por ello, los agentes mantienen intervenciones diarias para localizar a las organizaciones, identificar sus actividades y combatir los delitos que afectan a los moradores del distrito. (I)

Fuente: El universo

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