La Selección Mexicana logró la clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 tras imponerse 2-0 a Ecuador en los dieciseisavos de final, rompiendo una sequía de 40 años sin ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo. La euforia se desbordó tanto en las calles como en el vestidor del combinado nacional.
Mientras más de un millón de aficionados se congregaban en el Paseo de la Reforma para festejar el triunfo dirigido por Javier Aguirre, dentro del vestidor los jugadores y el cuerpo técnico realizaron una inusual celebración: el remo vikingo, una coreografía popularizada por selecciones nórdicas tras victorias importantes.
Lo que hizo más llamativo el momento fue que los participantes usaban máscaras con el rostro del entrenador Javier Aguirre, generando risas y evidenciando la unión del grupo.
Las imágenes fueron difundidas a través de las historias de Instagram del portero Guillermo Ochoa y en cuestión de minutos se volvieron virales en diversas plataformas digitales, acumulando miles de reproducciones y una ola de comentarios de aficionados mexicanos y seguidores del fútbol alrededor del mundo.

Muchos seguidores destacaron la armonía del plantel y la cercanía entre futbolistas y cuerpo técnico, señalando que ese ambiente podría ser clave en las siguientes rondas del torneo.
Entre las reacciones más compartidas aparecieron mensajes como:
“Jajajajaja somos una mamada, que gusto ver a un grupo tan unido”

Otro usuario comparó la escena con una tradición capitalina:
“‘En México serían los trajineros de Xochimilco’”
Mientras tanto, algunos bromearon sobre el origen de la idea:
“‘No sé porque siento que esto fue idea del Piojo jaja’”
Sin embargo, el video también generó críticas. Usuarios de Argentina acusaron al combinado mexicano de haberse apropiado de una celebración que identifican con selecciones escandinavas, multiplicándose los comentarios en ese sentido.

Pese a las controversias, el ambiente positivo prevaleció entre la mayoría de los aficionados mexicanos, que festejaron tanto el resultado deportivo como la camaradería del grupo tras una victoria considerada histórica.
Ahora la atención de la Selección Mexicana se centra en conocer a su próximo rival. Este miércoles 1 de julio se disputará el encuentro entre Inglaterra y República Democrática del Congo, duelo que definirá al oponente del conjunto dirigido por Javier Aguirre en los octavos de final del Mundial 2026.

El compromiso de la siguiente ronda está programado para el domingo 5 de julio y marcará además la despedida del Tri del Estadio Ciudad de México y de las sedes mexicanas dentro del torneo.
En caso de conseguir una nueva victoria y avanzar a los cuartos de final, la selección continuará su camino mundialista en Miami. Posteriormente, si logra instalarse entre los cuatro mejores del campeonato, viajará a Atlanta para disputar la semifinal. El sueño concluiría en Nueva York, ciudad que albergará la gran final de la Copa del Mundo 2026, donde el equipo nacional buscará seguir escribiendo una historia que ya comenzó a romper viejas barreras con una victoria que quedará en el recuerdo de la afición mexicana.
Fuente: Infobae