El delantero del Real Madrid y capitán de Francia, Kylian Mbappé, abrió su corazón en una profunda conversación con el diario Le Parisien. En la antesala del debut de los galos en el Mundial 2026, el futbolista reveló cuál es el momento que más desearía volver a vivir para torcer el rumbo de la historia: la final del Mundial de Qatar 2022 frente a Argentina.

“Hay muchos. Sobre todo las derrotas, porque si las revives, tal vez puedas cambiar el curso del destino. Por ejemplo, cambiaría Argentina 2022. Esa final se me viene más a la cabeza que la que ganamos”, confesó Mbappé, respondiendo a una pregunta de su compañero Warren Zaïre-Emery, quien participó en el diálogo. La derrota en el estadio de Lusail, definida en la tanda de penales después de un empate 3-3 en el tiempo reglamentario y suplementario, sigue siendo una llaga abierta en la memoria del atacante.
“Es muy difícil perder una final del Mundial. Ya de por sí porque es cada cuatro años. Muchos jugadores de aquel partido ya no están en esta Copa del Mundo”, señaló Mbappé. “La crueldad está ahí, es decir que hicimos todo eso para perder en penales. No creo en la suerte, los penales no son lotería. Es un gesto técnico, pero sigue siendo la forma más cruel de perder una final del Mundial.”
La entrevista no solo giró en torno a la nostalgia amarga de aquella final. También abordó la tormentosa salida del Paris Saint-Germain (PSG) y la relación con el presidente del club, Nasser Al-Khelaïfi. Mbappé reconoció el impacto positivo del dirigente en su vida, pese al conflicto legal por el pago de primas. “El presidente Nasser cambió mi vida. Todo el mundo solo recuerda el final, lo cual es normal porque salir del PSG es casi imposible. Sabía que al irme acabaría en esta situación. Pero antes de todo eso, no puedo mentir, hizo muchas cosas por mi familia y por mí”, declaró.
El jugador no rehuyó el enfrentamiento, pero dejó claro que el respeto persiste. “Cuando tengo un conflicto con alguien y creo que merezco ganarlo, no tengo ningún problema ni escrúpulo en ir hasta el final. Pero no hay que confundir todo: Nasser es alguien a quien estimo. Porque si hoy estoy en el Real Madrid y soy capitán de la selección francesa, el Paris Saint-Germain y Nasser Al-Khelaïfi tienen un lugar central”, precisó al medio parisino.
El futuro, la fama y la política
El seleccionador Didier Deschamps también intervino en la charla para preguntarle a Mbappé si alguna vez consideró postularse como presidente de Francia. La respuesta, teñida de humor, fue tajante: “No se preocupen, no quiero ser presidente de la República, ja. Bastante gente me dice eso, pero no está en mis proyectos. Ya soy lo suficientemente detestado así. Puedo prever estar más en el anonimato y ocuparme de la fundación…” Sobre su retiro, adelantó que “sacaré el título” de entrenador, aunque dejó la puerta abierta a otros rumbos: “Tengo un negocio bien montado. Si quiero ser empresario, seré empresario. Si quiero tener aspiraciones más grandes, las tendré.”
La exposición constante también fue tema de análisis. “Para gente como yo, un día de ensueño es volver a la simplicidad: no ser molestado, poder hacer lo que quieras, con quien quieras, donde quieras. Eso se ha convertido en un lujo para mí, aunque son cosas muy simples. Pero nunca hay que quejarse del amor que recibes de la gente”, reflexionó. Además, lanzó una crítica a los paparazzi: “Nos deshumaniza, nos convierte un poco en animales de circo. Pero todo el mundo quiere saber qué hago, dónde y con quién… He aprendido a entenderlo y a aceptar más o menos que siempre formará parte de mi vida. Nadie está preparado para eso.”
Mbappé marcó un contraste entre su vida en España y en Francia. “En España puedo salir sin seguridad. ¡Puedo vivir más que en Francia!”, exclamó. Francia debutará en el Mundial 2026 el martes ante Senegal por el Grupo I, con la mira puesta en dejar atrás los fantasmas del pasado.
Fuente: Infobae