El choque entre la Selección Mexicana e Inglaterra por los Octavos de Final del Mundial 2026 ya genera conversación. Más allá de nombres y antecedentes, un factor destaca como posible ventaja para el Tricolor: las condiciones de la Ciudad de México.
El partido se jugará en el Estadio Ciudad de México, antes conocido como Estadio Azteca, a más de 2 mil 200 metros sobre el nivel del mar. La altitud de la capital siempre ha sido un tema para los visitantes, ya que afecta la resistencia física, la recuperación y hasta la velocidad del balón.
El tema fue abordado en el podcast The Rest is Football, con figuras con experiencia en grandes torneos. Entre ellas, Gary Lineker, exdelantero de Inglaterra y figura del Mundial de México 1986.
Lineker conoce la altura del entonces Estadio Azteca. En aquel Mundial, fue el máximo goleador. Al hablar de la altura, respondió con humor:
“No lo desates. Todos los días escuchamos lo mismo (el tema de la altura). Hice tres goles en el Estadio Azteca… y además, no fue contra México”, comentó entre risas.
Luego aclaró que la adaptación local puede ser una diferencia relevante. Para Lineker, México tiene ventaja por estar acostumbrado a esas condiciones.

“México está acostumbrado a jugar en la altura, que para mí es clave. Va a ser muy difícil (jugar en México)”, aseguró.
Las palabras del exgoleador inglés vuelven a poner la altura como punto de análisis. Aunque ambos equipos tienen jugadores de élite, la adaptación a la capital no es inmediata.

Juan Mata, excampeón del mundo con España en Sudáfrica 2010, también opinó. Recordó el amistoso de 2010 en ese estadio, meses después de ganar el Mundial.
Mata explicó que las condiciones del estadio generan una experiencia diferente, por el comportamiento del balón y la exigencia física.

“Jugamos en el Azteca y fue difícil. El balón vuela muy rápido. Todo es muy diferente. Ellos están acostumbrados. Todo el juego es difícil y con la humedad y demás”, expresó.
La observación de Mata coincide con lo que muchos extranjeros han dicho: la combinación de altura, humedad y dimensiones del campo obliga a modificar recorridos y administrar energía.

Para México, el partido ante Inglaterra es una oportunidad de aprovechar el apoyo de su afición y las particularidades de un estadio que fue protagonista en Mundiales de 1970 y 1986. El Tricolor buscará que su casa juegue a su favor frente a una Inglaterra presionada y con el reto de adaptarse.
El duelo aún no se juega, pero las declaraciones de Lineker y Mata muestran que Inglaterra ya tiene identificado un obstáculo: la altura. No garantiza un resultado, pero puede ser decisiva.
Fuente: Infobae