El mandatario libanés, Joseph Aoun, realizó un enérgico llamado este domingo a Estados Unidos y a la comunidad internacional para que actúen de manera inmediata y detengan las operaciones militares israelíes que se registran en el sur del país. La solicitud se da luego de que un antiguo hospital en Nabatiye fuera atacado durante la jornada.
«El presidente Aoun responsabiliza absolutamente a la parte israelí por esta escalada continua y exige a los Estados Unidos de América y a la comunidad internacional que intervengan urgentemente para detener estas violaciones y responsabilizar a sus autores», señaló la Presidencia libanesa en un comunicado oficial.
En el documento se denuncia especialmente la muerte de «civiles inocentes» producto de los ataques israelíes, que también alcanzaron un edificio del Ministerio de Finanzas y dejaron «destruido» el Hospital Ghandur de Nabatiye.
Según la administración libanesa, los bombardeos contra instalaciones gubernamentales que afectan las necesidades de la población representan «una grave escalada», que va más allá de las violaciones al acuerdo de alto el fuego firmado entre Líbano e Israel. Se destaca además la «clara intención» de perjudicar a las instituciones libanesas y «paralizar la vida cotidiana de la gente».
Pese a la violencia, Aoun reiteró que, «a pesar de todos estos ataques», el país mantiene su compromiso con la defensa de la soberanía nacional, la estabilidad en el sur y la seguridad de sus ciudadanos.
Al menos cuatro personas fallecieron este domingo en nuevas ofensivas del Ejército de Israel contra el sur de Líbano, justificadas por Tel Aviv como respuesta a presuntas «violaciones» del cese al fuego por parte del grupo chií Hezbolá, incluido el lanzamiento de drones contra sus tropas.
Fuente: Infobae