La brecha mundial en el acceso a alimentos: 30 días de trabajo vs. una hora

La organización humanitaria World Vision ha lanzado una advertencia sobre las profundas desigualdades que persisten en el acceso a los alimentos a nivel global. Según su más reciente informe, la capacidad de las familias para adquirir una canasta básica de productos varía de forma dramática entre naciones ricas y pobres, lo que califican como una brecha ‘abismal’ e inaceptable.

Este análisis, presentado en el marco del Día Mundial de la Alimentación, que se conmemora cada 16 de octubre, corresponde a la quinta edición de la encuesta anual ‘Price Shocks’ sobre crisis de precios. El estudio evaluó la situación en 62 países, comparando el costo de una cesta estándar de alimentos con los salarios medios locales para determinar qué tan accesible resulta para los trabajadores.

Los resultados son contundentes: en naciones con ingresos elevados como Irlanda, Estados Unidos y el Reino Unido, una persona puede comprar la cesta completa en poco más de una hora de trabajo. En el extremo opuesto, en países de bajos ingresos la realidad es radicalmente distinta.

‘En la República Centroafricana, se necesitan casi 30 días de ingresos para adquirirla’

, precisó la ONG, mientras que en España bastan dos horas y media de labor.

La crisis golpea con mayor dureza a los hogares más vulnerables. Un ejemplo es el de Khin, madre de ocho hijos que reside en la región de Yangón, en Myanmar. Ella relata que hay jornadas en las que sus hijos

‘comen arroz solo con aceite y sal’

. Lo que antes era una situación excepcional se ha transformado en una realidad cotidiana que comparten millones de familias alrededor del mundo.

El incremento sostenido de los precios de los alimentos ha forzado a las familias a adoptar medidas extremas para sobrevivir. World Vision advierte que estas presiones

‘pueden reducir las opciones de las familias, obligándolas a comprar menos comida, a optar por alternativas más baratas o menos nutritivas, a endeudarse, a vender sus bienes o a pasar hambre’

. Se trata de un círculo vicioso que profundiza la pobreza y la inseguridad alimentaria.

La infancia es la más afectada por la desnutrición, con consecuencias que pueden ser irreversibles. La organización recuerda que

‘en 2025, se estimaba que 35,5 millones de niños y niñas sufrían malnutrición aguda en todo el mundo, incluidos casi 10 millones con malnutrición aguda grave’

. Además, subraya que

‘la malnutrición puede perjudicar el desarrollo físico y cognitivo de los niños y niñas, debilitar su sistema inmunitario y aumentar su riesgo de muerte’

.

Aunque el informe ‘El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo’ (SOFI) de 2026 señala que el hambre global ha disminuido por tercer año consecutivo, World Vision pone el acento en que

‘los avances siguen siendo desiguales y una alimentación saludable sigue siendo inasequible para aproximadamente una de cada tres personas en todo el mundo’

. La mejora no llega a todos por igual.

Diversos factores externos agravan el panorama. La organización enfatiza que

‘los conflictos, los desplazamientos, las crisis económicas y el cambio climático pueden agravar aún más estas presiones al perturbar los medios de vida, los mercados y las cadenas de suministro, y dificultar el acceso de los niños, niñas y las familias a alimentos nutritivos’

. De hecho, al analizar un grupo de 47 países comparables, se observó que el costo de la cesta de la compra aumentó en 33 y disminuyó en 14, siendo el incremento medio mucho mayor que la reducción media.

Ante este escenario, World Vision ha realizado un llamamiento urgente a gobiernos, donantes, empresas e instituciones internacionales para que

‘den prioridad a la asequibilidad de los alimentos y al acceso de la infancia a una alimentación nutritiva’

.

Medidas para proteger a los más vulnerables

La organización ha propuesto una serie de acciones concretas para frenar la crisis. En primer lugar, insta a

‘proteger a los niños y niñas durante las crisis mediante la ampliación de los programas de comidas escolares y el refuerzo de los programas de protección social’

. Se trata de un escudo inmediato para los menores en situaciones de emergencia.

Asimismo, World Vision considera indispensable

‘invertir en sistemas alimentarios locales resilientes y en medios de vida capaces de resistir futuras crisis’

, así como

‘abordar las presiones derivadas de los conflictos, el clima y la economía que siguen impidiendo que millones de niños, niñas y familias tengan acceso a alimentos nutritivos’

.

Finalmente, la ONG concluye que es clave

‘garantizar que las personas y las comunidades afectadas por los conflictos y los desplazamientos puedan acceder a una ayuda alimentaria oportuna y nutritiva, al tiempo que se apoyan vías hacia la seguridad alimentaria a largo plazo’

. La urgencia de actuar es evidente, pues detrás de cada cifra hay vidas que dependen de decisiones concretas.

Fuente: Infobae

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