Kylian Mbappé se encuentra en un momento especial en la carrera por el Balón de Oro 2026 y volvió a poner el foco en una parte central de su historia personal. Después de la controversia por sus declaraciones sobre los marroquíes en Ceuta, el delantero del Real Madrid habló sobre sus raíces africanas con Camerún y definió cómo toma la entrega del premio por ser el mejor jugador del mundo.
La historia familiar volvió a cobrar protagonismo mientras Mbappé atraviesa la carrera por el Balón de Oro 2026. El atacante del Real Madrid destacó el respaldo que recibe desde África y reconoció que le gustaría conseguir el premio y compartirlo simbólicamente con quienes lo acompañaron durante su trayectoria.
Al referirse a su identidad, Mbappé hizo hincapié en la influencia que tuvo la cultura africana durante su infancia en una entrevista con RFI de Francia. “Siempre tuve una educación marcada por la cultura africana, aunque nací en Francia y hice todo en Francia. Nunca corté el vínculo con mis raíces, con mis orígenes. Forma parte de los valores que te inculcan”, afirmó.
El delantero también recordó sus viajes a Camerún y las experiencias que vivió cada vez que regresó al continente. “Volví a Camerún hace no mucho. Ya iba cuando era pequeño y pasé un momento increíble. Cada vez que voy a África, siempre me reciben muy bien, siento el amor de la gente”, relató.
La relación con África también aparece vinculada directamente con la elección del máximo premio individual del fútbol mundial. Según el texto de base, los votos provenientes del continente representan aproximadamente una quinta parte del total.
Por eso, al ser consultado específicamente por los votantes africanos, Mbappé eligió comenzar por el agradecimiento. “¿Un mensaje para los votantes africanos del Balón de Oro? Primero, agradecerles por el apoyo durante todos estos años. Siempre me sentí muy querido cada vez que pisé el continente africano”, expresó.
El futbolista francés también vinculó su origen familiar con el orgullo que siente por estar considerado entre los candidatos al reconocimiento. “Creo que, teniendo orígenes africanos, siempre es un orgullo que la gente me relacione con el Balón de Oro”, sostuvo.
La declaración del delantero del Real Madrid terminó con un mensaje que unió su objetivo deportivo con su historia familiar. Mbappé agradeció nuevamente el apoyo recibido y dejó en claro que, si finalmente consigue quedarse con el premio, quiere que ese reconocimiento también tenga un significado especial para quienes forman parte de sus raíces. “Les agradezco por todo y espero poder irme con el Balón de Oro y, de una manera u otra, poder dedicárselo también a ellos”, concluyó.
Así, mientras continúa la disputa por el Balón de Oro 2026, «Kiki» aprovechó la conversación para reivindicar una parte de su identidad que, según sus propias palabras, nunca dejó de estar presente pese a haber nacido y desarrollado su carrera en Francia.
Aunque nació y creció en Francia, donde desarrolló prácticamente toda su carrera profesional, Mbappé resaltó, una vez más, que nunca perdió el contacto con los orígenes de su familia. Su padre, Wilfried Mbappé, nació el 11 de octubre de 1970 en Douala, Camerún. Cuando era pequeño se trasladó junto a su familia a Francia y posteriormente obtuvo la nacionalidad francesa, aunque conservó una relación cercana con sus raíces camerunesas.
Durante más de dos décadas, Wilfried estuvo vinculado al fútbol formativo como entrenador de las divisiones inferiores del AS Bondy, club situado en las afueras de París y relacionado con la formación de numerosos futbolistas franceses.
Por parte de su madre, Fayza Lamari, también existe un fuerte vínculo con el norte de África. Nacida el 17 de septiembre de 1974 en Bondy, Francia, es hija de padres originarios de Argelia, concretamente de la región de Cabilia. Lamari pertenece a la comunidad cabila, uno de los principales pueblos bereberes del norte africano, y además tuvo una carrera como jugadora profesional de handball.
Vía eldestapeweb.com