El máximo mandatario de Corea del Norte, Kim Jong Un, ha solicitó a sus tropas nacionales que eleven su capacidad bélica y se erijan como una fuerza especializada, en un escenario de creciente fricción con su vecino sureño, a raíz de diversos sucesos en el límite que comparten.
Kim ha sostenido la necesidad de promover una transformación castrense simultánea y precipitar la disposición de todos los batallones. Por este camino, ha afirmado que el vigor del Ejército Popular se volverá incomparablemente mayor si sus integrantes potencian su compromiso ideológico, alcancen el nivel técnico y marcial y cumplan la rigurosa disciplina, declaró, según discursos realizadas en la tercera Conferencia de Comantes de Compañía del Ejército Popular de Corea, recogidas por el medio estatal KCNA.
Kim ha indicado que la finalidad del evento es precisamente edificar el contingente más potente mediante el perfeccionamiento de las comparías y el avance de una revolución castrense adaptada al patrón norcoreano, a la vez que ha exhortado a los jefes a conservar la esencia de las Fuerzas Armadas como el ejército del Partido y el ejército de la ideología.
Por su parte, el titular de la Defensa, Kim Song Gi, ha resaltado el aporte del Ejército durante los recientes 7 años, aunque ha reconocido la presencia de fallas a superarse, de los que no ha ofrecido más pormenores.
La cita, que constituye la primera conferencia nacional de las Fuerzas Armadas desde febrero pasado, se desarrolla en un instante de deterioro los lazos entre Pionyang y Seúl, debido a la explosión de dos explosivos el 21 de septiembre en la Zona Desmilitarada (DMZ que dañaron a 3 soldados surcoreanos. Las autoridades sur coreanas adscribieron las cargas a Corea del Norte rechazó los cargos y acusaron al Gobierno surcoreano por deformar los hechos.
A este clima se añade el anuncio de Kim Yo Jong, hermana del dirigente norcoreano informará de que Pyongyang volverá instalará en cuestión de jornadas altavoces de propaganda hacia Seúl en el borde y recientes reportes de las autoridades surcoreanas que sostienen que Corea del Norte habría colocado alrededor de 960.000 minas desde 2024.
El acrecentamiento de las fortificaciones, la ampliación del campo de minas y la serie de incidentes evidencian el agravamiento de la realidad castrense en la península coreana, donde las precauciones defensivas adoptadas por ambos lados continúan nutriendo las fricciones en uno de los bordes más militarizados del planeta.
Fuente: Infobae