Kevin Warsh, reconocido financiero y exintegrante de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal de los Estados Unidos, asumirá funciones este viernes como presidente del banco central estadounidense. Su nombramiento fue confirmado por el Senado para un periodo de cuatro años.
Warsh, de 56 años y originario de Albany, Nueva York, retorna a la Reserva Federal con un plan de reformas. Durante su audiencia de confirmación, garantizó que preservará la independencia del organismo con sede en Washington.
“Me siento honrado de que el presidente (Donald Trump) me haya nominado para el cargo y seré un actor independiente si soy confirmado como presidente de la Reserva Federal”, declaró.
Trump criticó repetidamente a su predecesor, Jerome Powell, por no reducir las tasas de interés. Su administración inició una investigación penal contra el saliente presidente de la Fed e intenta destituir a la miembro de la Junta, Lisa Cook. Trump ha solicitado tipos de interés más bajos para impulsar la economía estadounidense.
Warsh, casado con Jane Lauder —nieta de la empresaria Estée Lauder—, comenzó su trayectoria en Morgan Stanley y fungió como asesor de política económica durante el gobierno de George W. Bush, antes de integrar la Junta de Gobernadores de la Fed. Durante la crisis financiera global, Warsh fue considerado un “halcón”, defensor de políticas restrictivas para contener la inflación. Dejó la Fed en 2011 por desacuerdos políticos sobre el manejo de la crisis.
En años recientes, Warsh modificó su postura y se alineó con la demanda de Trump de bajar las tasas de interés, a pesar de una inflación persistentemente elevada tras la pandemia de coronavirus. El economista atribuyó esta situación a “errores de política monetaria” de la Fed en 2021 y 2022, durante el mandato del expresidente Joe Biden. Propuso un “cambio de régimen” en la formulación de políticas, la reducción del balance del banco central y el uso de las tasas de interés como herramienta principal.

Warsh también señaló que la Reserva Federal debe limitar su papel en la economía y la sociedad, en sintonía con las exigencias de la administración Trump. Analistas como David Wessel, de la Brookings Institution, indicó en diálogo con AFP que Warsh deberá trabajar en consenso con otros responsables de política monetaria. Kathryn Judge, profesora de derecho en la Universidad de Columbia, consideró que las divisiones internas en la Fed representarán un “desafío significativo” para el nuevo presidente.
El economista con experiencia en el sector privado, respaldado por la mayoría republicana y el voto excepcional del demócrata John Fetterman, asumirá la dirección del principal organismo económico del país con 54 votos a favor y 45 en contra, en una de las sesiones más polarizadas del Senado de EE.UU.
Donald Trump declaró meses atrás su deseo de contar con “la tasa de interés más baja del mundo” y advirtió que se sentiría decepcionado si el nuevo titular de la Fed no promueve una reducción significativa del costo del dinero en el corto plazo.

Kevin Warsh, recién confirmado para dirigir la Fed, enfrenta presiones tanto del oficialismo como de la oposición. Durante su audiencia en el Senado, el republicano John Kennedy le preguntó si sería “el títere humano del presidente”, una acusación que el candidato rechazó de manera categórica.
Tras la salida de Jerome Powell de la presidencia de la Reserva Federal, después de ocho años marcados por la volatilidad, la economía estadounidense experimentó una transformación significativa: la inflación se disparó tras la pandemia y se mantuvo por encima del objetivo del 2% de la Fed durante más de cinco años, lo que generó descontento entre los votantes y encareció el acceso a alquileres, automóviles y alimentos.
En 2023, la tasa de interés clave a corto plazo de la Fed alcanzó su nivel más alto en dos décadas, a pesar de que el desempleo cayó al nivel más bajo en medio siglo.

Jerome Powell anunció que permanecerá en el consejo directivo de la Reserva Federal hasta asegurarse de que la independencia del organismo se haya restablecido plenamente. Su capacidad para proteger al banco central de las presiones políticas cotidianas será un aspecto central de su legado.
Fuente: Infobae