La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y su homóloga danesa, Mette Frederiksen, conocidas como las damas de hierro de la inmigración en Europa, solicitaron este viernes a la Comisión Europea que revise la regularización masiva de migrantes aprobada en España y que se endurezcan los controles en las fronteras exteriores de la Unión Europea, tras la crisis migratoria ocurrida en Ceuta.
Ambas líderes coincidieron a su llegada al Consejo Europeo en Bruselas, donde los 27 países miembros debaten este viernes la política migratoria del bloque. Meloni representa a la extrema derecha europea, mientras que Frederiksen es socialdemócrata. Sin embargo, comparten una postura firme y han sido las primeras en reaccionar ante la situación en la frontera con Marruecos, unidas contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Frederiksen, sin mencionar directamente a Sánchez, lanzó una crítica velada:
“Examine el caso de un país que hace prácticamente todo lo contrario a los demás. Un país donde uno llega ilegalmente y de repente se le permite quedarse ahí legalmente”.
La mandataria danesa agregó que esa política “va en contra de la política de extranjería que hoy cuenta con una amplia mayoría en toda Europa”, según reportó la Cadena Ser.
Meloni reclama una revisión de la legislación europea
Por su parte, la jefa de Gobierno italiana centró sus críticas en la gestión de la crisis de Ceuta. En un comunicado difundido en redes sociales, expresó: “Con referencia a los recientes eventos de Ceuta, he subrayado la necesidad de mantener alta la vigilancia en las fronteras exteriores de la Unión, centrándonos en la prevención de la inmigración irregular y de los riesgos de seguridad relacionados”.
La dirigente de Hermanos de Italia fue más allá y planteó ante sus socios europeos la necesidad de revisar la legislación comunitaria vigente. Según su comunicado, propone hacer “más efectivas con los nuevos procedimientos relativos a la retención de los migrantes irregulares durante los procedimientos fronterizos”.
Un bloque de diecisiete países presiona por una línea más dura
Meloni y Frederiksen no actúan solas. Ambas lideran, junto a otros quince países, entre los que figuran Alemania y Austria, un grupo que aboga por una política migratoria más restrictiva dentro de la Unión Europea. Fuentes diplomáticas consultadas por la emisora anticiparon que la reunión de los 27 líderes europeos, programada para esta tarde, derivará en una discusión tensa sobre el documento final de conclusiones, que aún no está cerrado.
De acuerdo con el medio especializado Rapporteur, Roma y Copenhague presionan para introducir en el texto una crítica directa a los procesos de regularización masiva de migrantes. La redacción que se baraja subrayaría “la importancia de garantizar el control total de las llegadas irregulares, incluso evitando medidas que puedan incentivar la migración ilegal”, una fórmula que apunta, sin nombrarlo, al modelo aplicado por España.
España e Italia pactan el fin de los controles fronterizos
En paralelo a este enfrentamiento político, España e Italia alcanzaron un acuerdo para poner fin esta misma semana a los controles fronterizos entre ambos países. El pacto convive con las diferencias expuestas por Meloni en el ámbito migratorio y evidencia la complejidad de las relaciones bilaterales en un momento de fricción dentro del Consejo Europeo.
La sesión de esta tarde en Bruselas definirá si el texto final de conclusiones incorpora alguna mención crítica a la regularización extraordinaria española, en un debate que enfrenta a los países partidarios de una política de extranjería más restrictiva con la posición defendida por el Gobierno de Sánchez.
Fuente: Infobae