Israel ataca a Hezbolá en Líbano y captura a jefe de seguridad de Hamás

Ofensiva en el sur del Líbano

Durante la madrugada de este miércoles, el Ejército de Israel lanzó una operación contra instalaciones de Hezbolá en las proximidades de Nabatieh, al sur del Líbano. La acción militar se produjo luego de que dos drones explosivos fueran dirigidos contra soldados israelíes desplegados en la cadena montañosa de Ali Taher.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que lograron derribar uno de los artefactos y perdieron el rastro del segundo. De acuerdo con la versión castrense, no se registraron heridos entre sus filas. El Ejército aseguró que los blancos alcanzados eran instalaciones que Hezbolá empleaba para planificar y dirigir ataques contra civiles y militares israelíes.

“En respuesta a este ataque, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron infraestructura terrorista de Hezbollah en la zona de Nabatieh, en el sur del Líbano”, indicó el comunicado militar.

Durante la noche, el sistema de defensa aérea israelí interceptó un “objetivo aéreo sospechoso” sobre la zona de Kfar Yuval, en el norte de Israel; posteriormente, el episodio fue calificado como una falsa alarma.

La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) reportó el viernes que registró 1.030 trayectorias de proyectiles entre el 21 y el 27 de agosto, lo que equivale a un promedio de 147 por día. La misión advirtió que la situación en el sur del Líbano “sigue siendo frágil” y reiteró el llamado a Israel y al Líbano para cumplir la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU.

A través de redes sociales, las FDI difundieron imágenes en blanco y negro del bombardeo contra infraestructura terrorista. La FINUL también documentó daños en viviendas e infraestructuras. Los contactos diplomáticos entre Beirut y Jerusalén, mediados por Estados Unidos, continúan estancados. Hezbolá no participa en esas conversaciones y rechaza cualquier diálogo con Israel, mientras el Gobierno israelí exige el desarme del grupo chií como condición para un acuerdo duradero.

Captura de un líder de Hamás en Gaza

En otro frente del conflicto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirmó el martes la captura de Muein al-Arabid, jefe de la seguridad interior de Hamás, durante una operación conjunta del Ejército israelí y el Shin Bet en el norte de la Franja de Gaza.

Las fuerzas especiales del Shin Bet irrumpieron en un edificio de una zona urbana cercana a la residencia de al-Arabid. Durante el operativo, la aviación israelí atacó objetivos militares en el área para neutralizar amenazas contra los soldados desplegados, según las FDI.

El detenido fue trasladado a territorio israelí, donde quedó bajo investigación. El Ejército lo acusó de promover planes contra las tropas apostadas en la llamada línea amarilla, la demarcación establecida por el alto el fuego.

Netanyahu definió a al-Arabid como uno de los integrantes de la cúpula de Hamás: “Fue responsable de ocultar y trasladar a nuestros rehenes, de esconder a altos mandos de Hamas, aumentar su fuerza e intentar restablecer las capacidades de la organización terrorista”.

FOTO DE ARCHIVO: El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ofrece una rueda de prensa tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán en Jerusalén, el 15 de junio de 2026. REUTERS/Ronen Zvulun/Pool/File Photo

El mandatario sostuvo que el jefe de seguridad interior participó recientemente en acciones para restaurar el control de Hamás sobre el enclave y en una campaña de desinformación sobre el proceso de desmilitarización acordado. Según el Ejército, no hubo bajas entre las fuerzas israelíes durante la operación.

El alto el fuego entre Israel y Hamás entró en vigor el 10 de octubre de 2025, después de más de dos años de guerra iniciada tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. El acuerdo, impulsado por Estados Unidos, estableció la línea amarilla como una demarcación temporal que dejó bajo control israelí el 53% de Gaza, mientras el 47% restante quedó en manos palestinas.

Hamás denunció desde entonces desplazamientos unilaterales de esa línea hacia el oeste por parte de las fuerzas israelíes. Netanyahu reconoció que el Ejército llegó a controlar más del 60% del enclave. El plan de paz de Washington condiciona una retirada israelí más amplia al desarme completo de Hamás, un punto aún pendiente.

“Mi directriz es clara: el Estado de Israel continuará persiguiendo a todos los líderes de Hamas y a todos los que participaron en la masacre del 7 de octubre”, declaró Netanyahu, tras felicitar al Ejército y al Shin Bet.

Fuente: Infobae

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