El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) confirma que Ecuador enfrentará precipitaciones significativamente altas durante el cierre del año 2025 y el inicio de 2026.
Durante una entrevista en Teleamazonas el 14 de agosto de 2026, Pablo Cornejo, director ejecutivo de la institución, asegura que el fenómeno de El Niño ya es una realidad climática que impactará con mayor fuerza a partir del último mes del año.
Los modelos técnicos del Inamhi anticipan que los efectos más severos del fenómeno se sentirán en noviembre y diciembre. Aunque se prevén algunas lluvias desde octubre, estas no presentarán mayor intensidad. La entidad técnica espera que a finales de año ocurra el acoplamiento total entre la atmósfera y el océano, lo que desencadenará las precipitaciones pronosticadas.
Cornejo explica la certeza de este evento climático:
“El fenómeno de El Niño ya es un hecho. Vamos a tener al momento pronosticados unas precipitaciones bastantes altas para lo que son finales de año y principios del próximo año”, dijo Cornejo.
Las mediciones actuales muestran que la temperatura en las costas de Ecuador, Perú y Colombia, se sitúa más de 4 grados centígrados por encima de lo normal. Estas anomalías térmicas superan los registros del evento ocurrido en 1997-1998.
Incendios forestales en el contexto de El Niño
Mientras el país se prepara para las lluvias, el calentamiento del ambiente y del mar asociado a El Niño ya influye en la propagación de incendios forestales.
Actualmente, el país registra más de 1.800 eventos de este tipo, los cuales han afectado a más de 10.000 hectáreas. Imbabura destaca como la provincia con mayor impacto, superando las 4.000 hectáreas damnificadas.
El director del Inamhi vincula las condiciones atmosféricas actuales con la emergencia forestal.
“Efectivamente estos vientos lo que hacen y favorecen a más que más de hectáreas dada su su consecuencia debido también a las temperaturas altas que estamos teniendo en el ambiente así mismo que vienen desde la temperatura del mar por todo esto del fenómeno del niño”.
La combinación de ráfagas de viento, altas presiones y baja humedad determina la velocidad de propagación de los focos activos.
Radio Pichincha
LV