Una nueva actuación estelar de Jude Bellingham permitió a Inglaterra avanzar en el Mundial. El mediocampista se agigantó en el momento clave, guiando a los Three Lions en un encuentro marcado por la lentitud y la posesión excesiva del balón por parte del conjunto inglés. Noruega no presentó mayor peligro, aunque Andreas Schjelderup puso en alerta a los británicos con un gol tempranero. Justo antes del descanso, Bellingham igualó el marcador. A partir de ahí, el partido entró en una fase de calma, con pocas intenciones ofensivas de ambos bandos y escaso regate. Fue necesaria la prórroga, y apenas dos minutos después de iniciarla, Bellingham sentenció con su segundo tanto, asegurando el pase a semifinales. Erling Haaland solo pudo inclinarse ante el dominio del futbolista inglés.
Noruega ha sido una de las grandes revelaciones del torneo. Una selección que llegó sin ser favorita, pese a contar con figuras como Haaland y Martin Ødegaard. Desde el inicio, el equipo tuvo claro el objetivo de soñar. Su rendimiento en la fase de grupos encendió la esperanza de todo el país. La celebración vikinga, simulando remar hacia la copa, conquistó al mundo. En su camino se cruzaron las siguientes selecciones:
- Irak
- Senegal
- Francia
- Costa de Marfil
- Brasil
Superaron a todas, excepto a Francia. Fue suficiente para alcanzar los cuartos de final.
Allí, Inglaterra logró doblegar a los nórdicos. El conjunto de Gareth Southgate puso fin al sueño de un país que ya vislumbraba la posibilidad de luchar por el título. Noruega cayó en la orilla, con honores, en un partido donde ninguno de los dos equipos hizo lo suficiente para merecer una victoria clara. Bellingham se erigió como verdugo con dos goles que valen una semifinal. Esos tantos cerraron la andadura mundialista de un viejo amigo: Haaland.
La relación entre el inglés y el noruego nació hace años, en el Borussia Dortmund. Eran de los más jóvenes del plantel y, por edad o afinidad, conectaron de inmediato. Haaland ya llevaba un año vistiendo la camiseta amarilla cuando Bellingham llegó a Alemania, y no dudó en recibirlo con los brazos abiertos. Desde entonces se volvieron inseparables. Se les veía juntos celebrando goles, en entrenamientos o bromeando ante las cámaras.

Existen múltiples imágenes de aquella etapa en la que compartieron equipo. El noruego no dudaba en intervenir para frenar a rivales que intentaban intimidar a Bellingham. Usaba su físico y estatura, obligando al oponente a retroceder. Por eso, tras el partido ante Inglaterra que significó la eliminación de Noruega, Haaland no tuvo reparos en rendirse ante su amigo.
Las palabras de Haaland sobre Bellingham
Después del encuentro, Haaland habló con los medios sobre el Mundial, la eliminación de Noruega y su amigo Bellingham. Afirmó:
“Eso realmente me llega al corazón: pusimos a Noruega en el mapa. Ojalá ahora podamos consolidar algo en cuanto a Eurocopas, Mundiales y todo lo demás, porque nuestra generación es increíble”.
Consultado sobre el posible ganador del torneo, aseguró:
“Por supuesto que quiero que gane Inglaterra; de hecho, de pequeño tuve una camiseta de Inglaterra antes que la de Noruega. Es un buen país y una camiseta bonita”.

También se deshizo en elogios hacia su excompañero en el Borussia Dortmund:
“Es un tipo genial, nos divertimos muchísimo juntos. No me sorprende que hoy haya marcado dos goles; lo único es que a veces recibe demasiadas críticas porque dicen que no marca suficientes goles o lo que sea. Creo que no se lo merece”.
Y concluyó:
“Es uno de los mejores del mundo. Inglaterra y el Real Madrid tienen mucha suerte de tenerlo”.
Fuente: Infobae