Reacciones desde Naciones Unidas
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha expresado sus más sinceras felicitaciones a la jurista sudafricana Navanethem Pillay, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2026. Guterres calificó este reconocimiento como un tributo a todas las personas que protegen el Derecho Internacional y los derechos fundamentales.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, el representante de la ONU manifestó:
«El premio de hoy es un homenaje a todas aquellas personas que trabajan para sostener y defender el Derecho Internacional, el Estado de derecho y los Derechos Humanos, y para garantizar la paz, la justicia y la dignidad humana».
Guterres puso énfasis en la trayectoria de Pillay dentro del organismo mundial, donde fungió como Alta Comisionada para los Derechos Humanos y posteriormente presidió la Comisión Independiente Internacional de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado. Según el secretario general, este premio demuestra que «la fuerza del derecho debe prevalecer sobre el derecho de la fuerza y que defender los Derechos Humanos es la salvaguarda más segura contra la injusticia».
El máximo responsable de la ONU se sumó a las declaraciones del actual Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, quien aseguró que el Nobel de la Paz entregado este viernes a la jurista sudafricana —quien estuvo al frente del cargo entre 2008 y 2014— representa «un momento de orgullo» para el movimiento global en defensa de los derechos humanos.
Turk también subrayó que el galardón es:
«un reconocimiento a todas aquellas personas que, en todo el mundo, dedican su vida a defender los Derechos Humanos, a menudo asumiendo grandes riesgos para su propia seguridad»
Además, el Alto Comisionado agregó que el premio constituye «un reconocimiento y una reafirmación de que la justicia y la rendición de cuentas son fundamentales para todo: para la paz, la seguridad y la prosperidad».
Trayectoria de la galardonada
Pillay, nacida en Sudáfrica, inició su carrera como abogada defensora del lÃder contra el Apartheid Nelson Mandela. Posteriormente, fue jueza del Tribunal Supremo de Sudáfrica, del Tribunal Penal Internacional para Ruanda y del propio TPI entre 2003 y 2008, además de ejercer como Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014.
Entre 2021 y 2025, presidió una comisión de Naciones Unidas encargada de investigar los abusos de derechos humanos en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados. Actualmente, se desempeña como jueza ‘ad hoc’ en el caso que juzga a Birmania por acusaciones de genocidio contra la minorÃa musulmana rohingya en el estado de Rajine.
Fuente: Infobae