Una misión conjunta de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Ministerio de Salud Pública (MSP) llevó a cabo la primera validación en las Américas de la metodología “Camino hacia la Eliminación del VIH como Problema de Salud Pública” (Path to Elimination – PTE).
La misión confirmó que Ecuador cuenta con un desempeño sobresaliente en indicadores clave, cumpliendo con los estándares necesarios para aspirar a la certificación oficial.
«Ecuador es el primer país de la región en participar en este proceso gracias a un esfuerzo sostenido. Asumimos esta validación con apertura, convencidos de que la eliminación de la epidemia del VIH es una promesa con las personas», afirmó Álvaro Molina, Viceministro de Gobernanza de la Salud.
Entre los logros principales destacan que Ecuador está cerca de alcanzar las metas globales 95-95-95, con un 94,64% (51.866) personas conocen su diagnóstico, un 90,76% (47.082) personas en tratamiento antirretroviral y un 80,28% (37.792 personas) con carga viral suprimida. Además, la tasa de mortalidad relacionada con el VIH ha disminuido significativamente. Y se destacó la solidez del sistema PRAS (MSP) y la calidad de los registros para la toma de decisiones basadas en evidencia.
Aunque, el balance es altamente positivo, el informe preliminar identificó tres brechas prioritarias en las que el país concentrará sus esfuerzos: expandir el acceso a la profilaxis previa a la exposición (PrEP), optimizar el tratamiento de la tuberculosis (TB) en personas que viven con VIH y eliminar la transmisión vertical.
Por su parte, Mónica Alonso, Jefa de la Misión de la OPS, calificó la jornada como exitosa. «Hemos validado que la metodología es aplicable y factible. La experiencia de Ecuador servirá como guía para toda la región», enfatizó.
Más allá de la evaluación a Ecuador, la validación de la metodología ´Path to Elimination – PTE´ permitió ajustar el protocolo y establecer su aplicación para los restantes países de las Américas.
Tras este hito, Ecuador desarrollará una hoja de ruta nacional para cerrar las brechas identificadas y actualizará su plan de cooperación con la OPS/OMS. Este proceso no solo encamina al país hacia el reconocimiento oficial de eliminación de la epidemia del VIH para 2030, sino que sienta un precedente histórico y un modelo replicable para toda América Latina y el Caribe.