El caso por el asesinato de Santiago Ávalos, gerente financiero de la Universidad de Las Américas (UDLA), dio un nuevo giro este fin de semana.
Galo O., señalado por la Fiscalía como presunto autor intelectual del crimen, murió en una casa de salud de Cotopaxi.
El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI) confirmó el fallecimiento del procesado, considerado una pieza clave dentro de la investigación que conmocionó a la comunidad universitaria.
Galo O., de 44 años, se desempeñaba como director de Operaciones de la UDLA y era compañero de trabajo de la víctima.
El crimen de Santiago Ávalos
Santiago Ávalos fue asesinado el 11 de junio, cuando se movilizaba en su vehículo hacia su domicilio, en Cumbayá. Según las investigaciones, el ataque habría sido ejecutado por un sicario menor de edad.
Las imágenes obtenidas de las cámaras de seguridad de la universidad permitieron a la Policía reconstruir los hechos previos al crimen y avanzar en la identificación de los presuntos involucrados.
Las investigaciones determinaron que Ávalos habría sido vigilado antes del ataque y que en el caso estarían implicadas personas subordinadas a Galo O.
El procesado había ingresado a trabajar en la universidad aproximadamente diez años atrás, después de desempeñarse en varias empresas. En noviembre de 2024 fue promovido a director de Operaciones y pasó a reportarse directamente a la Gerencia Financiera.
Durante la investigación, una mujer declaró que Galo O. la habría presionado para alterar procesos operativos y que habría ejercido hostigamiento.
También se conoció que presuntamente existían tensiones internas luego de que Santiago Ávalos reforzara los controles ordinarios como gerente financiero.
Ingresó inconsciente al hospital
De acuerdo con la información disponible, Galo Hernán O. G. ingresó a la casa de salud el sábado 29 de agosto de 2026, a las 09:46.
El reporte médico indicó que llegó en estado de inconsciencia, sin reflejos, con bradicardia severa y una saturación de oxígeno de apenas el 40 %.
Las pruebas toxicológicas de orina realizadas en el hospital habrían dado positivo para fenciclidina, una sustancia disociativa conocida como “polvo de ángel”.
Sin embargo, el SNAI informó que las causas del fallecimiento se determinarán una vez que se conozcan los resultados de la autopsia.
La muerte del procesado abre interrogantes sobre la continuidad del proceso penal y el esclarecimiento de su presunta participación en el crimen.
Defensa rechazaba la acusación
Semanas atrás, el abogado particular de Galo O. sostuvo que no existía una conexión entre los hechos investigados y la autoría mediata que la Fiscalía atribuía a su defendido.
El jurista exigió que la Fiscalía presentara los elementos que presuntamente lo incriminaban, como registros de pagos, el arma utilizada, mensajes o llamadas telefónicas.
También afirmó que la imputación “no se ajusta a la realidad de los hechos” y cuestionó cómo la Fiscalía habría determinado que su cliente ordenó a otras personas tomar fotografías de la víctima.
Además, solicitó que se aplicaran medidas cautelares distintas de la prisión preventiva, bajo el argumento de que su defendido padecía una enfermedad terminal.
Fuente: El Universo
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