Durante este sábado, París fue escenario de 100 detenciones en el marco de una nueva ola de protestas sociales en Francia. Los manifestantes salieron a las calles para rechazar el incremento en el precio de los carburantes y el encarecimiento general de la vida. Se registraron concentraciones, bloqueos y diversos incidentes en múltiples urbes del país. Según la Prefectura de Policía, los arrestos se efectuaron antes del mediodía, principalmente por portar protecciones y armas prohibidas.
La convocatoria congregó a colectivos estudiantiles y a antiguos referentes del movimiento de los “chalecos amarillos”, que protagonizó fuertes protestas entre 2018 y 2019. Aunque los sindicatos no convocaron oficialmente la jornada, algunas centrales obreras, como la Confederación General del Trabajo, expresaron su respaldo a la movilización.

Desde la izquierda política también se manifestó simpatía por la protesta, en especial desde La Francia Insumisa, liderada por Jean-Luc Mélenchon. Bally Bagayoko, alcalde de Saint-Denis y figura visible de ese partido, declaró a France Info que la movilización busca “la convergencia de luchas, de los indignados y de las generaciones”.
Bagayoko, quien en semanas recientes impulsó las protestas estudiantiles de liceos por mejores condiciones educativas, afirmó que la jornada será “el punto de partida de una dinámica más importante”. Cabe recordar que Mélenchon se presentará nuevamente como candidato en las elecciones presidenciales de la próxima primavera. Según encuestas citadas, podría acceder a la segunda vuelta, donde la favorita es Marine Le Pen.


Las fuerzas de seguridad realizaron 589 controles preventivos, especialmente en las cercanías de estaciones ferroviarias. En la capital, disolvieron dos concentraciones: una de carácter sindical con cerca de 100 personas junto a la estación del Norte, y otra de estudiantes de liceos en la calle de Rennes, con dirección a la estación de Montparnasse.
Por otro lado, un centenar de manifestantes encapuchados intentó bloquear el acceso al estacionamiento de las sedes de CNews y Europe 1. Durante la acción lanzaron objetos contra los edificios y rompieron cristales. Una veintena de personas fue arrestada en ese incidente.


Ambos medios pertenecen al magnate Vincent Bolloré, conocido por su cercanía con la extrema derecha. La Prefectura de Policía señaló que las acciones violentas organizadas a través de redes sociales “han sido un fracaso” y que la rapidez del operativo permitió “ser reactivos, dispersar y detener”.
El ministro del Interior, Laurent Núñez, instruyó a los prefectos departamentales a desalojar de forma sistemática los “equipamientos o ejes estructurantes” que fueran bloqueados por los manifestantes. Para prevenir incidentes, se movilizaron 10.000 policías y gendarmes, de los cuales 5.000 fueron destinados a la capital.
La Prefectura prohibió concentraciones en los alrededores del palacio del Elíseo, la residencia oficial del primer ministro en Matignon, las dos cámaras parlamentarias, la avenida de los Campos Elíseos y las estaciones de tren. En cambio, autorizó una manifestación a partir de las 14:00 entre la plaza de la República y la plaza de Clichy.


Incidentes en Marsella, Lyon, Rennes, Lille y Ruán
En Marsella, la segunda ciudad más poblada de Francia, se registraron incendios de contenedores de basura y otros elementos urbanos durante una concentración de varios cientos de personas en el centro. Una comisaría de la policía municipal sufrió daños en sus cristales y recibió artefactos fumígenos en su interior.
Asimismo, manifestantes encapuchados irrumpieron brevemente en el ayuntamiento de Marsella. Derribaron una puerta con barreras de seguridad, varias personas ingresaron al edificio y una pintó en una pared el símbolo anarquista de la “A” antes de que interviniera la policía.


“Estamos tomando la Bastilla”, gritó uno de los participantes, en clara alusión al asalto de 1789 durante la Revolución francesa. La acción se produjo en medio de las protestas nacionales por el costo de vida.
En Lyon, la tercera mayor ciudad del país, hubo concentraciones en la refinería de Feyzin, ubicada junto a una autopista varios kilómetros al sur, y en distintos puntos urbanos. La policía dispersó algunas de ellas al considerar que buscaban obstaculizar la circulación.


También se desarrollaron bloqueos en las vías de circunvalación de Rennes y en calles de Lille. En esta última ciudad se esperaba una marcha de estudiantes de liceos y universitarios, tras manifestaciones anteriores que recibieron el apoyo de docentes, padres y organizaciones de la sociedad civil.
En Ruán, un incendio calificado como “voluntario” quemó durante la madrugada del sábado la fachada de un edificio universitario. La Prefectura abrió una investigación para determinar el origen del siniestro.
Fuente: Infobae