La Guardia Costera de Estados Unidos completó la descarga de un importante cargamento de estupefacientes en Port Everglades, Florida, cuyo valor fue estimado en USD 226,7 millones. Las sustancias fueron incautadas durante seis intervenciones contra el narcotráfico marítimo en el océano Pacífico oriental y llegaron al puerto el miércoles 14 de octubre a bordo del guardacostas Tampa.
De acuerdo con información difundida por NBC 6 South Florida, medio local de Miami, los operativos dejaron un saldo de 15 personas detenidas, originarias de seis países distintos. Las autoridades señalaron que algunos de los aprehendidos ya fueron repatriados para enfrentar procesos judiciales en sus naciones de origen, mientras que otros fueron trasladados a territorio estadounidense para profundizar las pesquisas y evaluar la presentación de cargos penales.
Estas acciones se enmarcan en la Operación Pacific Viper, una estrategia enfocada en desarticular las rutas marítimas empleadas para el traslado de drogas. Durante una rueda de prensa, los voceros detallaron las complejidades que implica detener embarcaciones sospechosas y las tácticas aplicadas para impedir su huida.
Seis interdicciones marítimas concentraron la carga decomisada
El cargamento desembarcado en Port Everglades, Florida, agrupó los estupefacientes incautados en seis operaciones realizadas en aguas internacionales del Pacífico oriental. Por lo tanto, los cerca de 15.000 kilos de sustancias ilegales no provinieron de una sola nave, sino de múltiples intervenciones efectuadas antes de que la carga fuese transportada al puerto.
Según la Guardia Costera, el guardacostas Tampa participó en los operativos junto con otras unidades. No obstante, el comunicado oficial no especificó las coordenadas ni las fechas de cada interdicción.
De acuerdo con NBC 6 South Florida, en tres de las seis intervenciones los agentes dispararon contra los motores de las lanchas bajo seguimiento para detenerlas. Estas maniobras se ejecutaron durante las persecuciones y tuvieron como objetivo evitar que las embarcaciones lograran escapar.
Los operativos también incluyeron persecuciones nocturnas a alta velocidad y el rastreo de varias naves rápidas. Estas condiciones dificultaron las acciones y exigieron una coordinación precisa entre las tripulaciones involucradas.
En términos generales, las autoridades advierten que algunas redes del narcotráfico emplean embarcaciones de gran potencia y podrían intentar hundirlas o destruir evidencias para evitar la incautación de la carga. Sin embargo, el comunicado disponible no confirma que dichas prácticas se hayan registrado durante las seis operaciones que derivaron en la descarga en Florida.
Cocaína y marihuana valoradas en USD 226,7 millones
El cargamento descargado por la Guardia Costera incluye aproximadamente 13.426 kilos de cocaína y 1.522 kilos de marihuana, lo que suma un total de cerca de 14.948 kilos. La institución calculó que el valor conjunto del cargamento asciende a USD 226,7 millones.
La cocaína representó la porción mayoritaria de las sustancias incautadas. Durante la presentación, la vicealmirante Jo-Ann F. Burdian, comandante del Área Atlántica de la Guardia Costera, afirmó que los aproximadamente 13.000 kilos de esa droga equivaldrían a 10 millones de dosis potencialmente mortales para las comunidades estadounidenses.
Los 15 detenidos, de seis nacionalidades distintas
Las seis interdicciones dejaron 15 personas detenidas, procedentes de seis países, según el reporte de NBC 6 South Florida. Las autoridades indicaron que algunos de los aprehendidos ya fueron repatriados para enfrentar procesos judiciales en sus países de origen, mientras que otros fueron llevados a Estados Unidos para continuar las investigaciones y evaluar posibles procesos penales.
La información divulgada no incluye los nombres de los detenidos, sus nacionalidades específicas ni el número de personas que fueron enviadas a cada país. Tampoco detalla los cargos que podría enfrentar cada uno.

Operación Pacific Viper: más de 113.000 kilos de cocaína incautada
El cargamento desembarcado en Florida se suma a los resultados de la Operación Pacific Viper, iniciativa orientada a detectar e interrumpir el transporte marítimo de drogas en el Pacífico oriental. De acuerdo con NBC 6 South Florida, el programa había permitido incautar más de 113.000 kilos de cocaína desde su puesta en marcha.
Ese balance acumulado corresponde al conjunto de las operaciones realizadas en el marco de la iniciativa, no exclusivamente a las seis interdicciones vinculadas con la descarga del 14 de octubre.
La Guardia Costera colabora con organismos federales, autoridades internacionales y unidades especializadas para localizar embarcaciones sospechosas y detenerlas cuando se cumplen las condiciones para intervenir. La coordinación permite combinar tareas de detección y vigilancia con acciones de interdicción y posteriores investigaciones judiciales.
Burdian señaló que la institución utiliza sus facultades legales y la cooperación con socios de la región para limitar la capacidad de las organizaciones transnacionales de transportar drogas y afectar a las comunidades estadounidenses. La funcionaria también destacó la protección de las fronteras marítimas y de las rutas de acceso al país.
Unidades que participaron en las incautaciones
Además de la tripulación del guardacostas Tampa, la Guardia Costera identificó a varios equipos y organismos que participaron en los operativos. Entre ellos figuran el Equipo Táctico de Aplicación de la Ley del Pacífico, el Escuadrón Táctico de Interdicción de Helicópteros de la Guardia Costera, la Fuerza de Tarea Conjunta Interinstitucional Sur, el Distrito Suroeste de la Guardia Costera y el destructor USS Gridley.
La participación de estas unidades refleja la coordinación entre equipos marítimos, recursos aéreos y organismos dedicados a detectar y vigilar las rutas utilizadas para el tráfico de drogas. Sin embargo, el comunicado oficial no asigna una función específica a cada unidad en cada una de las seis interdicciones, por lo que no es posible precisar qué equipo intervino en cada embarcación.
Las operaciones se desarrollaron bajo las facultades de aplicación de la ley marítima de la Guardia Costera, con apoyo de socios regionales. Estas competencias permiten actuar contra determinados delitos en el mar y coordinar la detención de sospechosos con las autoridades responsables de las investigaciones y los procesos judiciales.
El Tampa es un guardacostas de aproximadamente 82 metros de eslora, con base en Portsmouth, Virginia, y opera bajo el mando del Área Atlántica de la institución.

El destino de las sustancias incautadas
Tras la descarga, una parte de las sustancias se conservará como evidencia, mientras que la mayor cantidad será destruida, según la información difundida por NBC 6 South Florida.
La conservación de muestras o de parte del material permite respaldar las investigaciones y los procedimientos judiciales que pudieran derivarse de las interdicciones. La destrucción del resto evita que las sustancias incautadas vuelvan a circular, aunque las autoridades no detallaron qué cantidades se reservarán como prueba ni cuándo se llevará a cabo la eliminación.
La descarga en Port Everglades marca el cierre de la fase operativa de traslado de estas sustancias, pero no necesariamente el final de los casos judiciales relacionados con las seis intervenciones. Las pesquisas sobre los detenidos y las redes de tráfico pueden continuar después de que la droga haya sido retirada del circuito marítimo.
Fuente: Infobae