El senador y aspirante a la Presidencia Flávio Bolsonaro lanzó duras críticas el martes contra la alta dirección de la Policía Federal de Brasil, a la que acusó de perseguir a los “adversarios políticos” del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. Esto ocurrió después de que un magistrado del Supremo Tribunal Federal ordenara la suspensión preventiva de Andrei Rodrigues, director de la institución, por supuestas irregularidades.
El hijo mayor del exmandatario Jair Bolsonaro dirigió sus señalamientos contra Andrei Rodrigues, a quien calificó como el “compañero, camarada, amigo, hermano, colega, socio, aliado, delegado, recomendado y mandado de Lula”. El líder del Partido Liberal intentó asociar al presidente progresista con el jefe policial, quien fue separado de su cargo por decisión judicial.
Flávio Bolsonaro, quien compite por la Presidencia y ha acortado la brecha con Lula en las encuestas previas a los comicios del 4 de octubre, afirmó en sus redes sociales:
“El grupo especial de Lula en la Policía Federal quedó oficialmente desenmascarado. Que la honorable y gloriosa Policía Federal vuelva a tener autonomía para ir detrás de los delincuentes, y no de los adversarios políticos de Lula”.
Andrei Rodrigues estaba al frente de la Policía Federal desde enero de 2023, cuando Lula lo designó poco después de asumir el cargo. El juez del Supremo Tribunal Federal, Andre Mendonça, ordenó su suspensión preventiva el martes, medida que también afectó al director de Inteligencia de la Policía Federal, Leandro Almada da Costa.
Mendonça señaló a Rodrigues como el responsable final de un supuesto “monitoreo sistemático” e ilegal contra autoridades del país, incluyendo al propio magistrado. Esta decisión fue en respuesta a una denuncia presentada por el partido de derecha Nuevo.

El escándalo está relacionado con Daniel Vorcaro, un banquero arrestado por un fraude millonario en el sistema financiero brasileño. Vorcaro era propietario del Banco Master, institución desde la cual tejió una amplia red de contactos con magistrados del Supremo y políticos de diversas ideologías.
Las autoridades hallaron conversaciones entre Vorcaro y el ministro del Supremo Alexandre de Moraes. En esos intercambios, el banquero solicitó protección frente a las pesquisas y preguntó al juez, días antes de ser detenido, si debía abandonar Brasil.
De acuerdo con los documentos del caso, Vorcaro firmó contratos millonarios con el bufete de Viviane Barci, esposa de De Moraes; agasajó a su familia con viajes de lujo y emitió tarjetas de crédito para los hijos del magistrado con un tope de 300.000 reales, equivalentes a unos 60.000 dólares.
Por su parte, Alexandre de Moraes solicitó que se investigara a Mendonça por presuntas irregularidades en el manejo del caso. Su petición se fundamentó en un reporte de inteligencia de la Policía Federal que, según la información del expediente, no tenía valor probatorio.

Mensajes revelan presuntos vínculos entre Vorcaro y el juez De Moraes
Daniel Vorcaro solicitó al juez Alexandre de Moraes que mediara ante las autoridades policiales y financieras para detener las acciones contra el Banco Master, justo antes de que la Policía Federal lo arrestara el 17 de noviembre de 2025 en el Aeropuerto de Guarulhos, cuando se alistaba para volar a Dubái en un avión privado.
Uno de los mensajes más examinados fue enviado horas antes de la detención, en el marco de la Operación Compliance Zero, bajo la sospecha de que intentaba huir. “¿Consiguió tener noticias o bloquearlo?”, preguntó Vorcaro.
Un día antes, el 16 de noviembre, Vorcaro pidió a De Moraes que se comunicara con el director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, para retrasar una medida que, según él, ponía en riesgo la existencia del banco. “Si Andrei logra atrasarlo para la otra semana, porque hay feriado, el banco no quiebra. Intentá llamarlo y sensibilizarlo sobre esto si te parece posible”, escribió el banquero.

El propietario del Banco Master también buscó contactar al presidente del Banco Central de Brasil, Gabriel Galípolo, ante el miedo de que intervinieran la entidad. El banco fue liquidado dos días después.
En otro mensaje difundido, Vorcaro expresó: “Tenemos que encontrar la forma de desarmar esto. Dios mío”. Los diálogos también mencionan al procurador general Paulo Gonet y al juez federal Ricardo Soares Leite, quien posteriormente emitió la orden de arresto contra el banquero.
Según los investigadores, las conversaciones demuestran que Vorcaro monitoreaba de cerca el progreso del caso y trataba de obtener la intervención de jueces, policías y entes reguladores para evitar resoluciones que le fueran desfavorables.
La Policía Federal corroboró que De Moraes contestó varios de los mensajes de Vorcaro, pero no pudo recuperar el contenido de esas respuestas. El juez empleó un sistema de visualización efímera y los investigadores no realizaron peritajes a su teléfono móvil.
Fuente: Infobae