La Fiscalía de Bolivia ha confirmado este martes que pedirá una condena de 20 años de prisión para el expresidente Evo Morales por el delito de trata de personas con agravante. Este caso se enmarca en la investigación judicial por la relación que el exmandatario mantuvo con una menor de edad durante el tramo final de su gestión presidencial.
El fiscal del departamento de Tarija, José Mogro, explicó que el agravante se debe a que la presunta víctima era menor de edad cuando ocurrieron los hechos, en 2015. “La pena máxima es de 20 años de presidio y eso es lo que el Ministerio Público, luego de producir su prueba y demostrar su teoría del hecho, va a solicitar”, adelantó Mogro en declaraciones a la televisión del diario ‘El Deber’.
El fiscal también destacó que ni Morales ni la madre de la supuesta víctima justificaron de forma adecuada su ausencia este lunes en los tribunales de Tarija, al sur de Bolivia, donde se desarrolla el proceso judicial contra ambos. Por esa razón, la Fiscalía solicitó el lunes que se declare a los dos en rebeldía, que se ordene su búsqueda y captura, se les prohíba salir del país y se congelen sus cuentas bancarias.
Mogro instó a la Policía a cumplir con su mandato constitucional y ejecutar la orden de arresto contra el expresidente boliviano. Morales, quien permanece refugiado en la región cocalera del Chapare, en el Trópico de Cochabamba, se encuentra fuertemente custodiado por sus seguidores. No ha asistido a ninguna de las citaciones judiciales, y desde la gestión del expresidente Luis Arce, ha denunciado que se trata de un caso fabricado en su contra.
De acuerdo con la acusación, Morales mantuvo en 2015 una relación con una joven que entonces tenía 16 años, y con quien tuvo una hija durante su etapa presidencial. Su mandato se extendió desde 2006 hasta 2019, cuando abandonó el país presionado por la oposición y un sector de las Fuerzas Armadas, que no reconocieron su triunfo electoral.
La fuerte adhesión que Morales conserva en esa zona del país ha impedido hasta ahora que las autoridades realicen operativos para detenerlo, por temor a que se desaten graves disturbios. El nuevo Gobierno ha manifestado su intención de arrestarlo, aunque no se han reportado novedades al respecto. En las últimas horas, el vicepresidente Edman Lara, quien mantiene un enfrentamiento abierto con el presidente Rodrigo Paz, exhortó a la Policía y al gabinete a actuar en contra de Morales.
Fuente: Infobae