El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, se enfrenta a una serie de denuncias penales al presumirse la comisión de actos de corrupción en su administración, que están en investigación de la Fiscalía General y de la Asamblea Nacional.
En lo que va de su periodo 2023-2026, la Contraloría General del Estado ha ejecutado varios exámenes especiales, y uno de estos detalla posibles irregularidades en contratos de obra pública en la Empresa Municipal de Aseo (Emaseo).
El organismo analizó un monto total de $ 5′144.925 que se transfirieron al Programa de las Naciones Unidas (PNUD) como parte de un acuerdo y enmiendas para proyectos para el tratamiento de residuos sólidos (basura).
En el 2024, la Empresa Municipal de Aseo de la Alcaldía de Quito recibió seis camiones recolectores de basura que al 26 de octubre de 2025 no estaban operativos, pues, pese a que no alcanzaban ni los 20.000 kilómetros (km) de recorrido, empezaron a revelar fallas técnicas.
El examen especial emitido en julio de 2026 detalla que la empresa pública suscribió un contrato con el PNUD para la adquisición de seis camiones satélite lifter dentro del plan para el fortalecimiento operativo institucional de Emaseo para la gestión de residuos sólidos, por un valor de $ 804.587.
El 17 de diciembre de 2024, funcionarios municipales determinaron que los seis camiones cumplían las especificaciones técnicas y que estaban en “perfecto” estado funcional, por lo que los “bienes se recibieron a entera satisfacción”.
Pero, el 24 de noviembre de 2025, un equipo de apoyo y de analistas de logística y de coordinación general técnicos planificaron la inspección de obras entre el 26 y el 28 de noviembre, y advirtieron de que habría un incumplimiento de las especificaciones técnicas en los vehículos y, además, que no estaban operando.
La Contraloría observó en su auditoría que en esta contratación se incumplieron 13 especificaciones técnicas de un total de 49, lo que provocó un perjuicio por $ 679.655 al erario.
Lo que se encontró fue que los vehículos registraban un recorrido de 21.000 km e incluso menos; sin embargo, reportaban “deficiencias en los frenos”.
Los sistemas de cámaras no encendían, la salida de escape estaba rota, hacían ruido al encender, había una fuga de aceite en los retenedores.
En una prueba de ruta, un camión perdió fuerza del motor y tuvo deficiencias en el sistema de frenos. También hubo inconsistencias en la numeración de los chasis.
Otro elemento que se detectó fue que la capacidad de carga útil de los recolectores era inferior a la que se había solicitado en el contrato.
Es decir, se esperaban camiones de 3,5 toneladas, pero sus valores eran de 3,09 y 3,22 toneladas.
Los auditores detallaron que las novedades en los camiones se presentaron en los primeros meses de funcionamiento, y antes de que alcancen un periodo extenso de operación.
La auditoría se hizo al periodo del 1 de julio de 2021 a 26 de octubre de 2025, y abarcó también un acuerdo de financiación y enmiendas con el PNUD denominado “Quito renace con sostenibilidad: fortalecimiento de los servicios de limpieza, recolección y transporte de residuos sólidos en Distrito Metropolitano de Quito”.
Se examinó la inversión por los $ 5′144.925 que se desembolsaron al PNUD y que, según el órgano de control, serían para la adquisición de bienes y servicios.
No obstante, al acuerdo se le hizo una enmienda en el proceso sin que hubiera de por medio una autorización del directorio de la empresa pública Emaseo, y se omitieron procesos de contratación pública contemplados en la ley, lo que provocó un perjuicio por $ 107.260, cita el informe.
Los hechos recabados en este examen se tratarán en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional, luego de que con 81 votos de los legisladores de la bancada Acción Democrática Nacional (ADN) resolvieron incluirlos en la agenda.
El objetivo sería esclarecer las condiciones en las que se hizo la contratación, las características técnicas de los vehículos y las actuaciones de las instituciones responsables del proceso. (I)