Cierra la primera mitad del 2026, marcada por un 2,1 % de crecimiento de la economía en el primer trimestre, pese a impactos externos que se reflejan en la actividad exportadora.
Este primer semestre registra volatilidad internacional y tensiones geopolíticas que han tenido repercusiones en alzas de costos de insumos y logística internacional para los productos de la oferta exportable, indica Xavier Rosero, presidente ejecutivo de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).
Por estos factores, el sector estima que el crecimiento tendrá un desempeño de un dígito: “Esto significa que no es esperable un crecimiento récord como en años anteriores”. En el primer semestre del 2025, las exportaciones no petroleras no mineras crecieron 22 %, con $ 12.600 millones en divisas generadas.
La previsión de crecer en exportaciones menos del 10 % para la primera mitad de este año es resultado, según el dirigente, de que incluso sin contar con la caída de las exportaciones de cacao y derivados (del 59 % entre enero y abril), el resto de la oferta en su conjunto no está creciendo a doble dígito. Esto es producto, entre otros factores externos, del encarecimiento de insumos clave, como plásticos, fertilizantes y papel, que bajo la tendencia del precio del petróleo de las últimas semanas ha aumentado en proporciones muy significativas.
Para el sector agrícola exportador, por ejemplo, en muchos casos estos insumos aumentaron su costo entre 40 % y 60 % en promedio en lo que va del año, destaca el titular de Fedexpor. “Esa es una diferencia muy marcada respecto al primer semestre de 2025″.
Agrega que de la mano de este mismo impacto, el movimiento logístico ha enfrentado no solo un aumento de costo, sino que el Ecuador ha visto disminuida la disponibilidad de espacios para carga refrigerada, que durante el segundo trimestre del año obstaculizó que todos los alimentos en cadena de frío puedan salir en la planificación prevista a los principales mercados.
Problemas en golfo Pérsico para banano
Por ejemplo, en el caso del banano, Richard Salazar, director ejecutivo de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano del Ecuador (Acorbanec), coincide con Rosero en que en esta primera mitad del año hubo complicaciones logísticas para el sector, sobre todo en el golfo Pérsico debido al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
“Por el conflicto siempre fue complicado sobre todo Kuwait, Emiratos Árabes, Omán, Baréin, afectaron mucho”, apunta el dirigente exportador.
No obstante, rescata que algo de fruta se pudo enviar a estos países a través de Jeddah, en Arabia Saudita. “Obviamente no es lo mismo, pero en algo se pudo contrarrestar esa parte; sin embargo, si analizamos país por país en el golfo Pérsico justamente eso representa grandes decrementos en las exportaciones”.
Adicionalmente, el incremento del precio del petróleo impactó directamente en los costos logísticos, elevando los fletes y seguros entre $ 300 y $ 600 por contenedor, dependiendo del destino.
Sin embargo, a pesar de estos problemas, Salazar resalta que la fruta mantuvo una tendencia sostenida de 7,65 % de crecimiento en exportaciones hasta el cierre de mayo y que se sostendrá en el cierre del semestre.
“A mayo hemos crecido el 7,65 % con 181,43 millones de cajas, se espera algo similar para junio. La Unión Europea sigue siendo el destino más importante, hoy por hoy representa el 33,85 %, hemos crecido casi el 15 %. Rusia en segundo lugar con el 21,36 % de la exportación total y hemos crecido un 14 %”, resalta Salazar.
Mientras, entre los mercados en donde cayeron los envíos por el conflicto están Líbano, que demandó el 83 %; Kuwait (-62 %) y Omán y Catar, con un decrecimiento por encima del 50 %. En tanto que los envíos a Arabia Saudita crecieron el 25 %, esto último debido a que a través de ese mercado se pudo atender, en parte, a otros países de esa región.
El titular de Acorbanec confía en que hasta junio Ecuador haya exportado 213 millones de cajas de banano a sus diferentes destinos, lo que confirmaría la tendencia de crecimiento del 7,65 % en general.
Contracción en cacao por menos producción
Mientras, el sector cacaotero prevé que sus exportaciones cierren el primer trimestre de este año con 226.130 toneladas métricas aproximadamente, 21.628 t menos que lo exportado entre enero y junio del 2025, de acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Exportadores e Industriales de Cacao del Ecuador (Anecacao).
En ingresos el impacto es de casi $ 1.000 millones. De enero a junio del 2025 el sector generó $ 2.181 millones, mientras que para este primer semestre se proyecta una generación de divisas por $ 921 millones, debido además a la estabilización de los precios internacionales del cacao.
En el primer semestre del 2024, el sector generó $ 1.274 millones en exportaciones. En ese año, el sector empezó a percibir precios inéditos que llegaron a $ 12.000 por tonelada de cacao. Actualmente el precio se ha estabilizado entre $ 4.000 y $ 4.500 por tonelada.
Merlyn Casanova, directora ejecutiva del gremio, explica que durante los primeros meses del 2026 los principales mercados de destino del cacao: Estados Unidos, Malasia, Países Bajos, Bélgica (a excepción de Indonesia), registraron una contracción en la recepción de cacao ecuatoriano. Sin embargo, precisa que esta baja no responde a una caída en la demanda internacional, sino a una menor disponibilidad de stock local relacionada con factores productivos.
“El interés global y el posicionamiento del cacao ecuatoriano en estos mercados estratégicos se mantienen intactos. En cuanto a estos factores productivos que mencionamos anteriormente, cabe destacar que el comportamiento fisiológico del árbol del cacao hace que su capacidad productiva tenga una curva pronunciada por uno o dos años. Luego, en el siguiente año, esta producción puede verse reducida como un comportamiento de receso que hace que la curva de producción sea menos prominente”, explica.
La dirigente indica que el 2026 es el año de receso de este árbol, el cual se prepara para un siguiente ciclo de producción más fuerte. “Si a ello le sumamos un comportamiento climático inestable, podemos decir que actualmente este nivel de producción menor que en el año 2025 está dentro de lo previsto en esta dinámica del proceso productivo del cacao”.
Estabilización macroeconómica
Al analizar los resultados macroeconómicos positivos, el líder de Fedexpor cree que el haber corregido distorsiones fiscales como subsidios ineficientes ha contribuido a una estabilización macroeconómica.
Pero en esa misma línea, como sector exportador, señala que hay que replicar esa política de eliminar distorsiones y corregir desincentivos hacia la actividad productiva exportadora en costos internos como tributos (impuesto a salida de divisas, aranceles), regulaciones obsoletas (como lo laboral), redefinición del modelo logístico de mercancías y afianzar la seguridad para exportación desde las plantas de producción hacia los puertos.
“Concretar acciones en estos frentes permitirá crecer nuevamente por arriba del 10 % y alcanzar la meta planteada de superar los $ 50.000 millones no petroleros al 2030″, concluye Rosero.
Por su parte, la directora ejecutiva de Anecacao considera que el buen desempeño de la economía local obedece principalmente al dinamismo del mercado interno: el mayor consumo de los hogares ha sido el principal y vital impulsor del crecimiento, todo esto acompañado de una recuperación de la inversión. Lo que, en consecuencia, permitió compensar un entorno externo menos favorable para algunos productos de exportación afectados por disminuciones en los precios internacionales, como por ejemplo el cacao. (I)
Fuente: El Universo