El Ministerio de Educación, Deporte y Cultura confirmó, mediante un oficio fechado el 20 de octubre de 2026, que Miguel Montalvo no está registrado ni reconocido administrativamente como presidente ni representante legal de Barcelona Sporting Club.
La entidad estatal precisó que el único directorio inscrito de forma oficial corresponde al período 2024-2028 liderado por Antonio Álvarez, debido a la ausencia de un trámite formal de subrogación tras la renuncia presentada por este último el pasado 5 de agosto de 2026, situación que deja sin validez legal los actos de la directiva interina ante terceros.
La postura institucional del organismo público se hizo pública tras una petición formal ingresada por el socio del club Eberhard Karl Graetzer. En la contestación suscrita por Luis Soto, director de Asuntos Deportivos, se señala que a la fecha no existe solicitud alguna para tramitar la subrogación del cargo ni para actualizar la representación jurídica de la institución guayaquileña.
Pese a que transcurrieron más de dos meses desde que Miguel Montalvo asumió las funciones presidenciales a nivel interno, la Cartera de Estado aclaró que el ejercicio temporal de un cargo no otorga de manera automática el reconocimiento oficial si no se cumple con el procedimiento legal de inscripción.
Por consiguiente, ante la ley ecuatoriana, Antonio Álvarez continúa figurando como el titular registrado del equipo torero, generando un vacío en la validez jurídica de la firma de contratos, compromisos económicos e instrumentos financieros suscritos en este período.
Frente a la falta de regularización del directorio tras 78 días de la dimisión del presidente inscrito, especialistas del ámbito normativo señalan que la situación encuadra en la figura de acefalía, conforme a las disposiciones contenidas en la Ley Orgánica del Deporte, la Educación Física y la Recreación.
En dicho marco legal, la normativa faculta a las autoridades deportivas del país, bajo la competencia del viceministro del Deporte, Roberto Ibáñez, a intervenir la institución mediante el nombramiento de un interventor temporal por un lapso de 90 días. Este procedimiento tendría como objetivo regularizar la condición jurídica del club y convocar a elecciones extraordinarias.
Para revertir el riesgo de un proceso de intervención estatal, la directiva del club debe enviar de manera inmediata la documentación requerida para subsanar los trámites de directorio y especificar si la asignación de Montalvo responde a un reemplazo definitivo o a una encargaduría.
El dictamen estatal trascendió en un contexto donde el club acumula otros pendientes en el plano institucional. De acuerdo con los reglamentos de la organización, la dirigencia mantiene pendiente la realización de la Asamblea de Socios obligatoria para la presentación y análisis del presupuesto correspondiente al año 2027.
De igual forma, la masa social reporta que aún no se ha procedido con la posesión de los miembros del Tribunal Electoral que fueron designados previamente en asamblea.
Hasta el cierre de esta edición, ni Miguel Montalvo ni los integrantes del directorio de Barcelona Sporting Club han emitido un comunicado oficial o pronunciamiento público en respuesta a la notificación emitida por la Cartera de Estado.