‘El Grande’ asegura que entregó dinero a AMLO en campaña de 2006

En una impactante revelación, Sergio Villarreal Barragán, conocido como “El Grande”, admitió ante la periodista Anabel Hernández que sostuvo un encuentro personal con Andrés Manuel López Obrador durante la campaña electoral de 2006 y le hizo entrega de dinero en efectivo proveniente del Cártel de Sinaloa. Este testimonio forma parte del libro Narcocracia, de la autoría de Hernández, publicado por Penguin Random House y que estará disponible a partir del 24 de agosto.

Hernández anticipó esta confesión en el episodio 108 de su programa Narcosistema, donde compartió fragmentos del libro y leyó pasajes clave de la obra.

La supuesta reunión entre “El Grande” y AMLO

Fue en el reducido espacio de un hotel sin identificar, en alguna ciudad de Estados Unidos, donde Hernández lanzó la pregunta directa a Villarreal: ¿Sabía López Obrador sobre los acuerdos entre su equipo de campaña y los líderes del cártel? La reacción de “El Grande” fue inmediata: primero esbozó una sonrisa, luego estalló en carcajadas y finalmente respondió:

“Claro que lo sabía. Yo mismo me reuní con él y le entregué dinero”.

(Foto: Cuartoscuro / Archivo)

En otro extracto leído durante el podcast, Villarreal describe los términos del pacto:

“A cambio del financiamiento del cártel de Sinaloa a su campaña presidencial en 2006, López Obrador prometió muchas cosas increíbles a Arturo Beltrán Leyva y al cártel de Sinaloa. Yo la verdad pensaba que todo eso que prometía era imposible que pudiera suceder”.

Entre los compromisos asumidos por López Obrador, según el relato de “El Grande”, estaban: evitar la intervención de la DEA en territorio mexicano, no perseguir al Cártel de Sinaloa, permitir su libre operación y únicamente solicitar que redujeran los niveles de violencia. Hernández cita a Villarreal: “Él dijo que se iba a dedicar únicamente a ayudar a los pobres y a combatir a los ricos”.

De acuerdo con Villarreal, durante aquella reunión de 2006, él mismo conectó por radio a López Obrador con Arturo Beltrán Leyva. El intercambio, según reconstruye, fue el siguiente: Beltrán Leyva declaró:

“Estoy a sus órdenes”

, en representación suya y de Ismael “El Mayo” Zambada, Joaquín “El Chapo” Guzmán y otros mandos del cártel. López Obrador habría respondido:

“Igualmente, sé que vamos a tener una muy buena amistad”.

El Chapo, Arturo Beltrán Leyva y El Mayo Zambada. (Infobae)

Villarreal afirmó que, al momento de recibir los fondos, el candidato mostró gran gratitud y se puso a disposición del cártel:

“estaba muy agradecido, que para lo que fuera, él estaba a la orden del cártel. Sabía que iba a recibir más dinero”.

Al ser consultado por Hernández sobre su reacción cuando López Obrador asumió la presidencia en 2018, “El Grande” comentó:

“Me pareció algo increíble y más cuando supe las cosas que decía. Me recordó mucho las promesas que nos hizo que iba a hacer si ganaba la presidencia. Todo lo que nos prometió lo cumplió”.

Antecedentes en “La Historia Secreta”

Es importante señalar que López Obrador ha rechazado en repetidas ocasiones haber recibido dinero del narcotráfico o haberse encontrado con capos. La novedad de esta confesión radica en que, a diferencia de lo revelado por Hernández en su obra previa La historia secreta: AMLO y el Cártel de Sinaloa (2024), aquí el contacto directo con el candidato es confirmado por Villarreal. En aquel libro, Hernández detalló un encuentro en Nuevo Vallarta entre 2005 y 2006 con la presencia de “El Grande”, Arturo Beltrán Leyva, Edgar Valdez Villarreal “La Barbie” y operadores de la campaña de López Obrador, específicamente Nicolás Mollinedo “Nico” y Mauricio Soto Caballero. En esa ocasión, la comunicación directa fue mediante una llamada en altavoz con frases breves entre Beltrán Leyva y López Obrador, pero sin un encuentro cara a cara con el candidato.

Andrés Manuel López Obrador y su inseparable chofer y coordinador de logística, Nicolás Mollinedo. FOTO: Moisés Pablo/CUARTOSCURO.COM

En La historia secreta, la entrega de dinero directamente a López Obrador se basaba en el testimonio de una fuente llamada T5, un testigo indirecto, y ubicaba el encuentro en el Hotel Campestre de Gómez Palacio, Durango, con varios presentes, entre ellos el general Audomaro Martínez, quien según Hernández fue cómplice de esas negociaciones y más tarde asumió como director del Centro Nacional de Inteligencia durante el gobierno de López Obrador.

El camino hacia la confesión de “El Grande”

El proceso que condujo a Anabel Hernández hasta Villarreal se inició en enero de 2023, en una sala del tribunal federal del distrito este de Brooklyn, Nueva York, durante el juicio contra Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón. “El Grande” fue el primer testigo en comparecer. Hernández lo había investigado desde 2007 y 2008, cuando Villarreal estaba en la cima de su poder en el Cártel de Sinaloa, utilizando expedientes judiciales, indagaciones de la PGR y archivos del entonces Cisen. Nunca antes se había encontrado cara a cara con él.

Anabel Hernández anunció Narcocracia, su nuevo libro editado por Grijalbo, en el que Sergio Villarreal Barragán

Durante la primera jornada de testimonio, en un receso ordenado por el juez Brian Cogan, la sala quedó casi desierta. Los alguaciles se alistaban para escoltar a Villarreal. En ese instante, ambos cruzaron miradas. Hernández relata en su podcast:

“Él me hizo un saludo haciéndome entender que me había reconocido y yo se lo correspondí”.

En los días y semanas siguientes, Hernández intentó contactarlo directamente. Lo consiguió a finales de 2023, cuando sostuvieron su primera conversación telefónica. A partir de ahí, vinieron las entrevistas formales. Durante 2024 y 2025, la periodista se reunió con Villarreal en múltiples sesiones de varios días en una habitación de hotel en un lugar no revelado de Estados Unidos. Hernández describe el espacio como un diálogo íntimo

“donde no había salida para ninguno de los dos”

. Las preguntas, dice, fueron

“indispensables, incómodas para él y a veces incómodas para mí, porque las respuestas que dio fueron respuestas dolorosas”.

Hernández destaca que Villarreal no intentó maquillar su rol en el cártel:

“No trató de decir ‘Yo no sabía nada’ o ‘Yo no estaba involucrado en eso’”.

La periodista afirma que habló

“descarnadamente, sin censura, sin medias tintas”.

Perfil de Sergio Villarreal Barragán, “El Grande”

MÉXICO, D.F., 13SEPTIEMBRE2010.-El contralmirante José Luis Vergara, encargado de comunicacion social de la SEMAR presentó a Sergio Enrique Villarreal Barragán (a)

Sergio Villarreal Barragán nació en Durango en 1969. Con una altura de 2.03 metros, de ahí su apodo. Inició su trayectoria como agente de la Policía Judicial Federal, y Hernández revela en el podcast que su primera encomienda fue asesinar al subcomandante Marcos, líder del EZLN, a principios de 1994.

Villarreal militó en el Cártel de Juárez y el Cártel de Sinaloa antes de volverse uno de los sicarios más peligrosos de los Beltrán Leyva. La Marina lo capturó el 13 de septiembre de 2010 en el fraccionamiento Puerta de Hierro, en Puebla. Fue extraditado a Estados Unidos, donde se declaró culpable de cargos de conspiración, tráfico de cocaína y lavado de dinero, y aceptó colaborar con las autoridades a cambio de beneficios procesales.

Su declaración en el juicio contra García Luna fue crucial: afirmó que el exfuncionario percibía entre 1,000,000 y 1,500,000 dólares mensuales del Cártel de Sinaloa. García Luna fue condenado a 38 años de prisión. Además, Villarreal testificó contra más de 30 funcionarios públicos mexicanos, entre ellos generales, senadores, diputados y gobernadores.

En Narcocracia, Hernández anticipa que Villarreal también desvela los inicios delictivos de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, desmonta la imagen de “El Mayo” Zambada como un capo pacífico y revela conexiones con funcionarios actualmente en el poder.

Fuente: Infobae

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