El encuentro de Noboa y Zelenski: qué implicaría un acercamiento entre Ecuador y Ucrania

El encuentro entre el presidente Daniel Noboa y su homólogo de Ucrania, Volodimir Zelenski, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas dejó abierta la posibilidad de ampliar el diálogo entre ambos países. La reunión fue breve y no estaba contemplada inicialmente en la agenda pública del mandatario ecuatoriano. Después de la cita, Zelenski señaló que Ucrania tiene propuestas para los países latinoamericanos que respaldan a Kiev y mencionó oportunidades de cooperación en seguridad.

El alcance de este acercamiento genera distintas lecturas entre especialistas en relaciones internacionales. Para Santiago Pérez, analista internacional y docente de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), el encuentro tiene por ahora un mayor peso simbólico que sustantivo, pero podría convertirse en el punto de partida para una agenda de cooperación en seguridad, tecnología y comercio.

Adrián Bonilla, analista internacional y catedrático de la Flacso, coincide en que la reunión tiene un componente principalmente simbólico, pero plantea una lectura más limitada sobre sus posibilidades concretas. A su criterio, entre Ecuador y Ucrania existen actualmente pocas interdependencias políticas y comerciales y el intercambio entre ambos países es reducido.

“Prácticamente no hay interdependencias entre los dos Estados”, sostiene Bonilla. Para el académico, el encuentro tiene importancia principalmente mediática porque Zelenski concentra la atención internacional debido a la guerra con Rusia y una reunión con un presidente latinoamericano contribuye a proyectar la imagen de que Ucrania no está aislada.

Ucrania busca respaldo diplomático

Los dos analistas identifican un interés de Kiev por ampliar sus vínculos con América Latina, aunque difieren en el alcance que podría tener esa estrategia para Ecuador.

Pérez considera que Ucrania busca sumar respaldos en el llamado sur global y fortalecer su presencia diplomática. También señala que el país europeo podría estar interesado en cooperación en seguridad, especialmente por la experiencia que ha acumulado durante la guerra en el desarrollo y utilización de drones.

Bonilla, en cambio, sostiene que uno de los principales objetivos de Ucrania es proyectar internacionalmente que no se encuentra aislada. “Ucrania, que se encuentra bajo asedio, requiere generar la impresión de que no se encuentra aislada”, explica.

Desde esa perspectiva, el encuentro con Noboa puede ser relevante para Kiev aunque no se traduzca inmediatamente en acuerdos bilaterales.

Seguridad y tecnología

El área de seguridad aparece como uno de los posibles espacios de cooperación. Pérez considera que la experiencia adquirida por Ucrania durante la guerra podría abrir oportunidades para Ecuador en ámbitos como drones y capacitación.

Bonilla plantea mayores límites. Señala que Ecuador ya cuenta con proveedores tecnológicos provenientes de Asia-Pacífico, América Latina, Europa y Estados Unidos, por lo que no observa una necesidad urgente de diversificar esas fuentes.

Esta diferencia también se refleja en la valoración general del encuentro. Pérez considera que una agenda de cooperación podría desarrollarse si Ecuador evita compromisos que generen tensiones con Rusia. Bonilla considera que, por tratarse de una reunión informal, su efecto podría ser temporal y difícilmente se traduciría de inmediato en intercambios concretos.

El factor Rusia

El antecedente más importante para analizar el acercamiento de Ecuador a Ucrania se remonta a 2024. Ese año, el Gobierno de Noboa anunció un acuerdo con Estados Unidos para entregar material militar de origen ruso y recibir a cambio equipamiento estadounidense valorado en unos $ 200 millones.

La decisión provocó una reacción de Moscú. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, cuestionó la entrega del material a terceros y recordó las restricciones existentes sobre la transferencia de equipamiento militar ruso.

La controversia también tuvo una dimensión comercial. Rusia suspendió la certificación de cinco exportadoras de banano ecuatoriano y posteriormente impuso restricciones a los claveles. Ecuador finalmente desistió del intercambio de armamento.

Para Pérez, este episodio establece límites que Ecuador debería considerar si pretende profundizar la relación con Kiev. El analista define la postura ecuatoriana como una “neutralidad pragmática”, con acercamientos a Ucrania, pero sin asumir un alineamiento militar que pueda afectar los vínculos con Moscú.

Bonilla añade otro elemento: el peso de Estados Unidos en la política exterior ecuatoriana. A su criterio, el alineamiento de Ecuador con Washington condiciona sus posiciones en asuntos internacionales, aunque considera que esa política estadounidense hacia Ucrania no ha sido constante desde el regreso de Donald Trump a la Presidencia.

Comercio: oportunidades limitadas

Pérez señala que Ecuador mantiene un intercambio favorable con Ucrania, principalmente por la venta de camarón, frutas y flores, y plantea que podrían existir oportunidades en áreas como agricultura, educación, ciencia y tecnología.

Bonilla reconoce que Ecuador exporta a Ucrania camarón, banano y productos pesqueros, pero considera que las oportunidades comerciales son todavía reducidas. A su criterio, podrían existir espacios para ampliar la producción de alimentos destinados a la exportación ecuatoriana y para adquirir desde Ucrania productos tecnológicos y metales industrializados.

El peso de Ucrania, sin embargo, es menor frente a otros socios comerciales de Ecuador. Pérez advierte que Rusia representa un mercado mucho más importante para productos ecuatorianos, particularmente para el banano, por lo que cualquier decisión de política exterior debe considerar esa diferencia.

¿Qué puede venir después?

El encuentro de Nueva York no estuvo acompañado de acuerdos militares, comerciales o tecnológicos anunciados públicamente. Zelenski planteó continuar el diálogo bilateral, en tanto que Noboa no anunció compromisos específicos derivados de la reunión.

Para Pérez, el siguiente paso será determinar si ese contacto se convierte en una agenda bilateral que permita avanzar en seguridad, comercio o tecnología sin cruzar las líneas que puedan afectar la relación con Rusia.

Bonilla considera que, por ahora, el encuentro debe leerse principalmente desde la política internacional y la imagen que ambos Gobiernos proyectan. “El encuentro, que fue informal, tiene peso simbólico en el plano de la política”, sostiene, aunque advierte que podría ser “efímero” antes que traducirse en intercambios concretos.

Las dos lecturas coinciden en un punto: la reunión por sí sola no representa todavía un cambio en la relación bilateral. Su alcance dependerá de si Ecuador y Ucrania convierten este primer contacto en acuerdos o mecanismos permanentes de cooperación. (I)

Fuente: El Universo

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