El árbitro que podría complicar a Argentina en el Mundial 2026

La FIFA ha designado al canadiense Drew Fischer como el encargado de impartir justicia en el partido de dieciseisavos de final del Mundial 2026 entre la selección argentina y Cabo Verde. Nacido el 10 de julio de 1980 en Calgary, Fischer es árbitro internacional desde 2015, pero recién a sus 45 años participa en su primera Copa del Mundo, lo que hace pensar que esta será su última experiencia mundialista por su edad.

En esta cita ecuménica, Fischer ya ha pitado dos encuentros de la fase de grupos: el triunfo de Francia 3-0 sobre Irak y la victoria de Croacia 2-1 frente a Ghana. En ambos compromisos, mostró apenas tres tarjetas amarillas, lo que refleja su perfil moderado y su inclinación a permitir el flujo del juego antes que detenerlo con sanciones.

Uno de los momentos más relevantes con el VAR ocurrió en el Croacia-Ghana, cuando los africanos empataron. La jugada fue revisada por una posible posición adelantada de Kwasi Sibo antes del gol de Derrick Luckassen. Fischer validó la anotación correctamente, argumentando que Sibo, aunque estaba en fuera de juego, no interfería en un adversario ni obstruía la visión del arquero.

Trayectoria y antecedentes con Argentina

Su carrera es extensa y destacada. En la Major League Soccer (MLS) ha dirigido 229 partidos y fue elegido el mejor árbitro de la competición en 2025. También ha estado a cargo de encuentros decisivos como la final del Preolímpico 2015, la final de la Liga Concacaf 2022, el Campeonato Sub-20, la Copa Oro, la Nations League y el Mundial de Clubes. En el renovado formato del Mundial de Clubes, Fischer pitó la victoria de Botafogo sobre el PSG y el triunfo de Al-Ain ante Wydad.

Drew Fischer discutiendo con Mbappe en el partido entre Francia e Irak
Drew Fischer discutiendo con Mbappe en el partido entre Francia e Irak

Con Argentina registra un solo antecedente: el amistoso previo a la Copa América 2024, disputado en Filadelfia, donde el equipo de Lionel Scaloni venció 1-0 a Ecuador con gol de Ángel Di María.

Para este crucial encuentro, Fischer estará acompañado por los asistentes Micheal Barwegen y Lyes Arfa, mientras que la mexicana Katia García será la cuarta árbitra y Sandra Ramírez la asistente de reserva.

Estilo arbitral y el talón de Aquiles

Desde el punto de vista técnico, Fischer es un juez de buena lectura del juego, con un recorrido físico promedio cercano a los 9 kilómetros por partido, criterio dialoguista y tendencia a mantener la continuidad. Pero su gran desafío estará en el control del roce físico.

Ese es su verdadero talón de Aquiles arbitral. Cuando el partido se vuelve friccionado, con contactos reiterados, duelos fuertes y temperatura emocional elevada, su conducción puede perder firmeza preventiva. Y eso no favorece a la Argentina.

Si Cabo Verde plantea el encuentro desde el contacto, la intensidad y la interrupción del circuito de juego argentino, Fischer deberá actuar rápido: diferenciar disputa de falta, sancionar a tiempo las acciones imprudentes o temerarias y cortar el exceso de fricción antes de que condicione el partido.

Drew Fischer dirigió dos partidos en el Mundial y mostró tres tarjetas amarillas (Foto REUTERS/Peter Cziborra)
Drew Fischer dirigió dos partidos en el Mundial y mostró tres tarjetas amarillasFuente: Foto REUTERS/Peter Cziborra

Argentina necesita un árbitro que permita jugar, pero también que proteja el juego. Porque dejar jugar no significa permitir el roce desmedido. En esa frontera estará el verdadero examen mundialista de Drew Fischer.

En ese delgado límite entre la continuidad y la permisividad se jugará el destino del partido. Drew Fischer tiene ante sí el examen de su vida arbitral y de su rigurosidad dependerá que el fútbol esté a salvo.

Fuente: Infobae

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