En el corazón de la capital mexicana, el barrio de Tabacalera ha sido rebautizado como “Little LA”. Este sector, caracterizado por sus avenidas bordeadas de palmeras, cafeterías de estilo vintage y la mezcla constante de inglés y español en las calles, no solo destaca por su estética. Según información del medio británico The Guardian, este apodo refleja una realidad más profunda: se ha convertido en un punto de reunión para ciudadanos mexicanos que fueron deportados de Estados Unidos después de haber vivido allí gran parte de su existencia.
De acuerdo con la publicación, desde que Donald Trump asumió su segundo mandato presidencial en enero de 2025, su administración ha expulsado a aproximadamente 145 mil 500 mexicanos, como parte de una ofensiva antiinmigrante que The Guardian califica como creciente.
Relatos de un regreso obligado
Entre los testimonios recogidos figura el de Christopher Gil Ortiz, quien fue arrestado por agentes del ICE mientras se dirigía a su trabajo en Los Ángeles. Ortiz confesó al rotativo que, después de meses viviendo con temor como indocumentado, experimentó alivio al ser detenido. Fue retornado a México más de tres décadas después de haber emigrado siendo niño, dejando atrás a su esposa y a sus dos hijos.
Otro caso es el de Israel Concha, quien residió tres décadas en Texas antes de ser deportado en 2014 tras una detención por exceso de velocidad. Concha relató a The Guardian que, al llegar a México, fue secuestrado por una organización criminal vinculada a la policía local.

De la adversidad a una red de contención
Superada esa experiencia, Concha creó la organización New Comienzos, con sede en Tabacalera, dedicada a facilitar la reintegración de personas deportadas mediante:
- Asistencia legal
- Clases gratuitas de inglés
- Certificaciones laborales
- Mentoría para recién llegados
Concha describió a la agrupación, según el reportaje, como un espacio diseñado para brindar acompañamiento integral a quienes regresan a México tras haberlo perdido todo.
De acuerdo con The Guardian, Concha advirtió que el panorama migratorio en Estados Unidos actualmente genera pánico entre las comunidades migrantes y anticipó que las deportaciones masivas podrían intensificarse en los próximos meses.

Empleo y comunidad: los cimientos de “Little LA”
El dominio del inglés se ha transformado en una ventaja laboral para muchos retornados. Sergio Aarón Pérez, deportado en 2011 tras vivir más de 30 años en California, encontró trabajo en un centro de llamadas bilingüe, uno de varios que han surgido en la zona y que atraen a jóvenes con fluidez en inglés.
Para Ortiz, en cambio, la meta es distinta: consiguió empleo en una fábrica de vidrio, similar al que tenía en Estados Unidos, y su siguiente paso es reunir a su familia en México.
Fuente: Infobae