De la Sierra a la playa: Guayaquil se convierte en la parada estratégica para viajeros que buscan disfrutar del bolón y encebollado

Guayaquil aparece en la ruta de quienes, desde la Sierra, aprovechan las últimas semanas de vacaciones escolares antes del inicio del nuevo año lectivo.

Para los viajeros, el Puerto Principal se convierte en una parada estratégica dentro del recorrido antes de continuar hacia los balnearios de Santa Elena y Manabí.

El movimiento se hace visible los fines de semana en sitios como el Malecón Simón Bolívar y otros sectores céntricos, donde grupos numerosos de viajeros provenientes de localidades de la Sierra se detienen antes de retomar la carretera hacia los destinos de la Ruta del Spondylus y otros puntos de la Costa.

Entre los visitantes hay familias que llegan en buses o furgonetas alquiladas y que organizaron sus recorridos con semanas de anticipación aprovechando que los estudiantes disfrutan de las vacaciones antes del inicio del nuevo año lectivo del régimen Sierra-Amazonía, previsto para septiembre.

Viajeros de Tungurahua eligen la Costa

Uno de esos grupos llegó este fin de semana desde Cevallos, en Tungurahua.

Marlon Tipán dejó a un lado los abrigos de lana, pantalones largos y sombrero —que usa regularmente en su ciudad natal— para sacar sus camisetas más frescas y bermudas y embarcarse en un bus hacia Guayaquil.

Junto con un grupo de unas veinte personas, en el que mayormente figuraban niños y adolescentes, llegó al Puerto Principal este domingo como la primera parada de un tour contratado desde su ciudad hacia la Costa.

Mientras observaba las iguanas del parque Seminario y daba de comer a las tortugas del estanque, Tipán contó que sus hijos le pidieron este año un viaje de al menos cuatro días a la Costa.

Los chicos, de 7, 10 y 14 años, querían pasar por Guayaquil un día antes de avanzar hacia Olón.

El Malecón 2000 en el centro de la urbe es un punto que no dejan de visitar los turistas.

“Con otra gente nos unimos para hacer un viaje corto en un bus, al menos unos cuatro días. Primero era Guayaquil al mediodía hasta el almuerzo y luego ya nos íbamos para la playa”, comentó el ciudadano oriundo de Cevallos.

El itinerario del grupo contempló el ingreso a la ciudad por avenidas como Barcelona, 9 de Octubre y 10 de Agosto. La primera parada fue el parque Seminario, conocido popularmente como parque de las Iguanas.

Luego continuaron hacia el Malecón 2000 y tenían previsto terminar el recorrido en Las Peñas, antes de seguir hacia Olón.

Más de seis horas de viaje para hacer una parada en Guayaquil

El caso de Tipán se repite con otros grupos que este domingo llegaron desde diferentes ciudades de la Sierra. Viajeros de Cuenca, Ambato e incluso de Salinas de Imbabura arribaron al Malecón 2000 después de recorrer durante varias horas la carretera hacia la Costa.

Algunos de estos grupos viajaron más de seis horas en furgonetas alquiladas. Letty Sarmiento dijo que la estrategia es aprovechar el viaje para bajarse en Guayaquil, comer bien, ambientarse con el clima y luego continuar hacia Salinas, Montañita, Olón, Puerto López, Manta o donde se decida viajar.

La ciudadana oriunda de Cuenca dijo que llegan a la ciudad y hacen su parada estratégica porque cuentan con familiares que ya radican acá.

Son, por lo general, sobrinos y primos que llegaron para estudiar la universidad y que ahora viven en departamentos de sectores como Kennedy, Urdesa y Atarazana.

“Nos ayuda en la logística del viaje, porque nos quedamos con ellos durante algunas horas y después les decimos a las furgonetas que nos recojan en el norte y continuamos en nuestros viajes”, comentó Sarmiento.

Guayaquil antes de la playa

Dilmer Puyupaxi aprovechó el último mes de vacaciones para viajar a Guayaquil con sus dos hijos, antes de que regresen a clases.

El residente de Sigchos, en Cotopaxi, contó que en julio hicieron un recorrido corto hacia Quito para visitar a familiares. Ahora, en agosto, se organizaron para pasar una semana entre Guayaquil, Salinas y Manabí.

“Tenemos familia en Manabí. En Guayaquil también tenemos unos primos que nos dijeron que vengamos aprovechando que los chicos están aún de vacaciones”, manifestó.

Durante este fin de semana, Puyupaxi volvió a recorrer sitios de Guayaquil que no visitaba desde hace varios años. Después de casi una década regresó al faro del cerro Santa Ana, caminó por el Malecón Simón Bolívar y aprovechó para probar uno de los platos que asocia con la ciudad: el encebollado.

“El encebollado es de acá; se disfruta más. Un boloncito y hasta un juguito de coco se encuentran en la calle. Viniendo de pasadita a Guayaquil, más que todo a comer rico”, dijo.

Su viaje continuará hacia Manabí, donde la familia tiene previsto preparar tongas de gallina y viche de pescado.

La cercanía de la ciudad con la salida hacia Santa Elena y la conexión con las terminales terrestres también favorecen esta dinámica de ‘paso’ temporal de viajeros. (I)

Fuente: El Universo

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