Desde su residencia en el centro de Guayaquil, el presidente de la República, Daniel Noboa, hace junto a EL UNIVERSO un repaso de los principales resultados obtenidos en su reciente gira por Asia, así como de los hitos en la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado, y las obras que se levantan en el país en beneficio de la ciudadanía. Pero también muestra su lado más humano al referirse con aflicción al fallecimiento de Michele Sensi-Contugi, su amigo personal y director del Centro Nacional de Inteligencia, en un trágico accidente aéreo en Kenia.
Empecemos con su gira reciente por Asia. La reactivación de las ocho exportadoras de camarón en China y la cooperación no reembolsable de $ 42,5 millones son algunos de los resultados. ¿Cree que es una señal de confianza internacional en el sector productivo ecuatoriano?
La confianza que el mundo tiene ahora en Ecuador se demuestra hoy con mercados que se abren, exportaciones que crecen, inversión que llega y recursos que conseguimos para los ecuatorianos. En el primer semestre, nuestro comercio con China creció 20 %. El camarón ecuatoriano ya supera los $ 3.000 millones en exportaciones a ese mercado y logramos reactivar ocho exportadoras. Con el TLC estamos abriendo más espacio para el banano, cacao, chocolate, café, frutas tropicales y lácteos ecuatorianos. Esta confianza también se traduce en apoyo directo al desarrollo de las familias ecuatorianas. Conseguimos $ 42,7 millones en cooperación no reembolsable para seguridad, salud y reactivación productiva, además de acuerdos en tecnología, economía digital, agricultura y energía limpia. Siempre hablan del potencial de Ecuador, nosotros estamos haciendo que el mundo invierta, compre y confíe.
Otro de los países que visitó fue Singapur, ¿qué oportunidades vio el Gobierno en ese país para los productos de Ecuador? ¿Y en qué otros mercados se están interesando?
En Singapur vimos oportunidades para nuestros productos, pero fuimos más allá. Estamos buscando inversión y cooperación para modernizar puertos, carreteras y corredores logísticos, incorporar tecnología a nuestra infraestructura y conseguir nuevas fuentes de financiamiento para acelerar proyectos que el país necesita. Y no estamos mirando un solo mercado. Estamos abriendo Ecuador al Asia y buscando nuevos socios para nuestros productos y nuestra economía. China es fundamental, Singapur puede convertirse en una puerta estratégica hacia el sudeste asiático y queremos seguir ampliando nuestra presencia en mercados donde antes Ecuador prácticamente no estaba.

Ecuador está logrando algo inédito en diplomacia: atraer inversión económica de China y al mismo tiempo ejecutar operaciones militares y cooperación en seguridad con Estados Unidos. ¿Cómo se ha posicionado al país como un socio estratégico confiable para dos potencias mundiales que son antagónicas geopolíticamente hablando?
El pragmatismo en la política exterior del Ecuador se expresa precisamente en la búsqueda de potenciar los beneficios para el Ecuador en sus relaciones con todos los países con los cuales mantenemos relaciones diplomáticas y comerciales. Su pregunta establece exactamente dos espacios de interacción distintos, uno con cada país a los que se refiere. Sin embargo, desde el Ecuador constituyen esfuerzos que son totalmente complementarios. Mientras se atrae inversión trabajando con las condiciones macroeconómicas, marco legal y muchos otros factores internos, la seguridad, representa un elemento también determinante, no solo para la vida de los ecuatorianos y el desenvolvimiento de nuestra sociedad, sino que contribuye decisivamente a las condiciones que guían la decisión de inversionistas y complementan los esfuerzos y acciones concretas del Gobierno en favor del pueblo y el país.
Que 18 países hayan elegido a Ecuador para liderar el Grupo del Pacífico en la Coalición contra los Carteles es un reconocimiento internacional importante, ¿cuáles considera que son los hitos clave que permitieron al país ganarse este voto de confianza regional?
Que 18 países nos respalden y confíen en nosotros es un reconocimiento al trabajo que Ecuador ha venido realizando para enfrentar al crimen organizado y fortalecer la cooperación internacional. Hemos demostrado que estamos dispuestos a liderar con acciones concretas, intercambio de información, coordinación operativa y una posición firme frente a los carteles y sus redes. El principal hito ha sido recuperar la confianza de nuestros socios a través de resultados y de una política de cooperación regional. Ecuador entiende que el crimen organizado no conoce fronteras y por eso nuestra respuesta tampoco puede tenerlas. Liderar el Grupo del Pacífico nos permite unir capacidades, compartir inteligencia y coordinar esfuerzos para proteger a nuestros ciudadanos y golpear a las estructuras criminales donde más les duele.

Ecuador ha propuesto formalmente ser la sede del Centro de Fusión de Inteligencia regional. De concretarse esto con el respaldo de EE. UU., ¿cómo se potenciará el trabajo para desmantelar las estructuras criminales y el financiamiento de las mafias?
El crimen organizado dejó de tener fronteras hace mucho tiempo. Las mafias mueven droga por un país, dinero por otro y coordinan sus operaciones desde un tercero. Nosotros tenemos que perseguirlas con la misma capacidad. Por eso queremos que Ecuador sea la sede del Centro de Fusión de Inteligencia del Grupo del Pacífico. Significa tener en un mismo espacio información, tecnología y cooperación internacional para identificar rutas, anticipar movimientos y, sobre todo, seguir el dinero.
A la par de esta cooperación internacional en seguridad, que se está consolidando, ¿en qué se están enfocando los esfuerzos del Bloque de Seguridad a nivel interno y cómo están trabajando?
Estamos enfocados en quitarles a las organizaciones criminales tres cosas: territorio, capacidad operativa y dinero. El Bloque de Seguridad mantiene una ofensiva permanente en todo el país, combinando presencia en territorio, inteligencia y operaciones dirigidas contra las estructuras que sostienen al narcotráfico, la extorsión y otros delitos. Solo en lo que va de 2026 hemos ejecutado más de 417.000 operativos, detenido o aprehendido a más de 49.000 personas, incautado 111 toneladas de droga y retirado de las calles más de 8.000 armas de fuego. Además, hemos capturado a 251 individuos de interés penal relevante. Pero esta guerra no se gana únicamente contando capturas. Tenemos que desarmar las organizaciones completas: quién ordena, quién ejecuta, quién mueve la droga, quién lava el dinero y quién financia la estructura. Por eso estamos fortaleciendo inteligencia y concentrando operaciones donde sabemos que podemos hacerles más daño.
El Comando Sur de Estados Unidos señaló como una “victoria para la región” las operaciones Factoría y Jericó, contra Los Lobos y Los Choneros anunciada el miércoles pasado. ¿Qué puede comentar al respecto?
Que el Comando Sur lo califique como una victoria para la región demuestra algo que venimos diciendo: esta guerra ya no es solo del Ecuador. Factoría y Jericó no fueron operativos improvisados. Fueron el resultado de meses de investigación, inteligencia y coordinación para golpear estructuras vinculadas a Los Lobos y Los Choneros, no solamente a quienes ejecutan sus delitos, sino a su logística, sus armas, su droga y, sobre todo, su dinero. La cooperación con Estados Unidos y con otros socios internacionales nos permite tener mejor inteligencia, tecnología y capacidades para enfrentar organizaciones que también operan internacionalmente.

Extendiéndole un sentido pésame por la muerte del director del Centro Nacional de Inteligencia, Michele Sensi-Contugi y su esposa y tras los funerales de Estado, ¿qué papel destacaría usted que tuvo el funcionario en su Gobierno, pero también en su vida personal?
Michele es irreemplazable, tanto para este Gobierno como para mí. Asumió una de las responsabilidades más difíciles y sensibles del Estado en un momento en el que el Ecuador necesitaba gente con valentía para enfrentar cosas que durante años muchos prefirieron no tocar. Estuvo a mi lado en decisiones muy duras, en momentos en los que había que mantenerse firme aunque hacerlo tuviera un costo. Nunca retrocedió. Y por eso su pérdida también pesa en las luchas que todavía tenemos por delante. Pero reducir nuestra relación al trabajo sería injusto. Michele era mi amigo. Él y su esposa eran parte de nuestra familia. Compartimos momentos buenos, y momentos muy difíciles. Como presidente, el Ecuador perdió a un hombre que lo sirvió con valentía. Yo perdí a un amigo, a alguien en quien confiaba plenamente.
Expectativas electorales
Nos acercamos a las elecciones seccionales, ¿cuál es la expectativa del Gobierno para llegar a los gobiernos locales? ¿Tenen algún porcentaje o ciudades clave que aspiran ganar?
Partimos de cero. ADN nunca ha participado en una elección seccional y hoy no tiene una sola alcaldía ni prefectura. Así que tenemos mucho por ganar y nada que defender. No voy a poner un porcentaje ni una cuota. Vamos a competir para ganar donde tengamos candidatos capaces de demostrarle a la gente que pueden hacer las cosas mejor. La gente no necesita otro alcalde que le explique por qué no puede hacer algo. Necesita seguridad, calles, agua, alcantarillado, movilidad y servicios que funcionen. ADN nació hace poco y ya cambió el mapa político nacional. Ahora vamos a demostrar que también podemos cambiar la forma de gobernar desde lo local.
¿Cynthia Viteri y Andrés Gushmer lideran encuestas en Guayas? ¿Cómo están sus candidatos en la capital?
Las encuestas son una foto, no una elección. Claro que vemos números positivos en Guayaquil y Guayas, pero nadie en ADN tiene permiso para sentirse ganador antes de tiempo. Cynthia Viteri y Andrés Guschmer tienen experiencia, conocen su territorio y hoy están conectando con una demanda clara de la gente: quieren que sus ciudades y provincias vuelvan a funcionar. En Quito tenemos a Harold Burbano para la Alcaldía y a Giovanna Ubidia para la Prefectura. Tenemos confianza en los dos, pero ahora les toca hacer lo más importante: caminar, escuchar y demostrarles a los quiteños por qué representan una alternativa. No vamos a ganar elecciones desde una encuesta. Las vamos a ganar en la calle, con buenos candidatos y propuestas que resuelvan problemas reales.

Ante las impugnaciones que están dejando fuera a varias candidaturas seccionales, la oposición alega que se busca “limpiar el tablero electoral”. ¿Qué lectura hace usted de estas decisiones de los organismos electorales?
El Gobierno no califica candidaturas, no resuelve impugnaciones y no decide quién puede o no participar en una elección. Para eso están el CNE y el Tribunal Contencioso Electoral, y deben actuar con independencia y aplicar las mismas reglas para todos. Si alguien considera que una decisión es incorrecta, tiene todas las vías legales para impugnarla y defender su candidatura. Eso es democracia también: respetar las instituciones cuando fallan a tu favor y cuando fallan en tu contra.
¿Cómo ve usted que personas procesadas en causas penales se hayan inscrito como candidatos para las próximas elecciones alcanzando inmunidad electoral?
Inmunidad electoral no puede significar impunidad. Una candidatura no puede convertirse en un salvoconducto para esconderse de la justicia. Si una persona está siendo procesada, tendrá derecho a defenderse, a la presunción de inocencia y al debido proceso, como cualquier ciudadano. Pero ponerse una camiseta de candidato no puede borrar una causa penal.
Obras en curso
A la par de los convenios internacionales, los ciudadanos valoran mucho el trabajo en territorio. ¿Cuáles son las obras más importantes que se están consolidando en las diferentes áreas?
Bueno, estamos ejecutando muchas obras a escala nacional. Dijimos que este año sería el año de la construcción y lo estamos cumpliendo. Ordenamos la economía y recuperamos la confianza internacional. Hoy demostramos que el cambio es posible. Hay quienes prefieren que nada cambie y que todo siga igual. Este Gobierno no. Mientras unos pocos que representan al pasado hablan y bloquean, nosotros construimos y apostamos por el progreso. Entre las más destacadas se encuentran:
Quinto puente–tramo 1A (Guayas): Con $ 134, millones iniciamos la obra que mejorará la movilidad hacia los principales puertos y reducirá la congestión en el sur de Guayaquil.
Corredor Guayaquil–Quito, tramo Jujan–Buena Fe (Los Ríos): Con una inversión de $ 43,2 millones continuamos la rehabilitación de 128,43 km, mejorando la movilidad y el transporte de carga por uno de los principales corredores logísticos del país, en beneficio de más de 598.000 habitantes.
Vía Guayaquil–Riobamba, tramo Balbanera–Pallatanga–Cumandá (Chimborazo): Con una inversión de $ 41,3 millones avanzamos la reconstrucción de 106,69 km y atendemos 22 puntos críticos, mejorando la seguridad y conectividad entre la Costa y la Sierra.
E45 “Y” de Baeza–Narupa–Huataraco–Coca (Napo y Orellana): Con una inversión de $ 37,6 millones ejecutamos el mantenimiento integral de 182,55 km que beneficiará a la región amazónica.
Corredor Guayaquil–Machala, tramo El Guabo–El Garrido (Guayas y El Oro): Con una inversión de $ 20,4 millones ejecutamos la ampliación de 6,4 km a cuatro carriles y construimos los puentes Zapote y Chaguana.
Distribuidor de Tráfico Monay–IESS (Azuay): Con una inversión de $ 43,3 millones construimos un paso elevado de 1,5 km, un paso deprimido y nuevos carriles, mejorando la movilidad y reduciendo la congestión de Cuenca.

Es muy posible que en pocos meses empecemos a sentir los estragos del fenómeno del Niño, ¿cómo se está preparando el país para enfrentarlo?
Hemos puesto en marcha el Plan Nacional de Acción ante el Evento el Niño, que contempla acciones de las carteras de Estado con un presupuesto aproximado de 65 millones de dólares para ejecutar acciones de prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación. Trabajamos de manera coordinada con todas las instituciones del Estado para fortalecer la prevención y respuesta ante posibles emergencias. El plan contempla acciones en infraestructura, vialidad, conectividad y construcción de albergues. Además, contamos con 1.174 comités comunitarios y 1.277 voluntarios de protección civil activos a escala nacional, fortaleciendo la capacidad de respuesta desde los territorios. Hemos realizado un abastecimiento anticipado de 40.757 kits de primera respuesta humanitaria, además de 14.593 kits complementarios de alimentos, 13.043 kits de higiene personal y 9.992 kits de limpieza familiar, con una inversión de $ 4,48 millones, distribuidos estratégicamente en 18 bodegas. También, en coordinación con los GAD contamos con 2.841 alojamientos temporales calificados y ejecutaremos 114 ejercicios de preparación en las 24 provincias para evaluar y mejorar la coordinación ante lluvias intensas, inundaciones y movimientos en masa. Mientras más preparados estemos hoy, menores serán las pérdidas que tendremos que lamentar mañana.
Entramos a la recta final del año, ¿hay proyectos de leyes urgentes o reformas constitucionales que se estén preparando?
Mantenemos una agenda legislativa permanente, enfocada en tres prioridades: fortalecer la seguridad, generar empleo y atraer inversiones, y mejorar la eficiencia del Estado. No enviamos proyectos para acumular leyes ni para alimentar debates políticos; presentamos reformas destinadas a resolver los problemas concretos de los ecuatorianos. También avanzamos en la reforma constitucional para trasladar del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) a la Asamblea Nacional la facultad de designar autoridades. La propuesta ya cuenta con el dictamen favorable de la Corte Constitucional y busca recuperar la legitimidad, la transparencia y la responsabilidad política en estos procesos, mediante mecanismos sustentados en la meritocracia, la participación ciudadana y el escrutinio público. Esta reforma deberá cumplir todas las etapas establecidas en la Constitución y será finalmente el pueblo ecuatoriano quien tome la decisión mediante referéndum. Hemos señalado que no se incluirá en las elecciones seccionales de noviembre; su convocatoria se realizará oportunamente, respetando los tiempos y procedimientos correspondientes. (I)
Fuente: El Universo