El langostino, que alguna vez generó hasta USD 1.300 millones anuales en exportaciones para Argentina, atraviesa una crisis. La caída de los precios internacionales y un prolongado conflicto entre empresas y sindicatos redujeron ese valor a USD 867 millones en 2025. Aunque la temporada langostinera 2026 ya comenzó, la falta de un acuerdo laboral mantiene amarrados a más de un centenar de barcos, mientras solo 11 han zarpado.
La situación empezó a moverse la semana pasada cuando tres cámaras de la industria pesquera denunciaron “la insólita actitud de un gremio que paraliza la industria pesquera”. Parecía repetirse el sombrío escenario de 2025, cuando la captura de langostino —la especie que más dólares aporta al país, con picos cercanos a los USD 1.400 millones— sufrió un duro golpe.
La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (Capip), la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (Capeca) y el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) señalaron: “Luego de un 2025 en el que la pesca sufrió la parálisis de actividad más dramática de su historia, parece repetirse la situación para este año. La temporada de langostino inició el 15 de abril y hoy hay una flota de más de 100 barcos paralizada, repitiéndose el escenario de 2025, con posibles pérdidas económicas para trabajadores, comercios, empresas y municipios”. Tras el conflicto de 2025, las cámaras habían acordado revisar con los gremios —principalmente el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), liderado por el moyanista Raúl Durdos, y el Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape), que representa a la marinería marplatense— las condiciones económicas para dar viabilidad y sustentabilidad al sector.

Durante el verano hubo varios encuentros. A finales de febrero, las cámaras presentaron ante la Secretaría de Trabajo una propuesta con tres “tablas” de premios “por producción”, según el precio del langostino estuviera por debajo de USD 6.000 la tonelada, entre USD 6.000 y 7.500, o entre USD 7.500 y 12.000. Sin embargo, en una reunión presencial, SOMU y Simape desconocieron la existencia de esa propuesta, amenazando con repetir el largo conflicto y las pérdidas de 2025. Con otros sindicatos del sector, como el de Capitanes y el de Conductores de Pesca, las relaciones son más amistosas.
Otro escenario
Este año el panorama cambió. Los precios internacionales mejoraron levemente con respecto a un año atrás. Además, las pesqueras tienen ahora la posibilidad legal de hacer acuerdos a nivel de empresas, como ya lo hizo Conarpesa, del empresario Fernando Álvarez Castellano, que ha despachado 11 barcos a pescar.
Por otro lado, los marineros perdieron muchos ingresos el año pasado y no quieren repetir la experiencia. En las elecciones sindicales hubo un movimiento tectónico: SOMU perdió la seccional Puerto Madryn, la más importante junto a Mar del Plata. Los resultados fueron impugnados y la resolución está en manos de la Justicia. Los mandatos en SOMU se prorrogaron hasta el 9 de mayo, y la actual dirigencia, encabezada por Durdos, pierde cada día predicamento entre las bases. El ganador de la elección en Madryn, Alexis López, quiere alcanzar un acuerdo para salir a trabajar. “El año pasado fue terrible, la gente está cansada, quieren que les digan la verdad”, declaró a Revista Puerto.

Los marineros pudieron trabajar en la pesca del langostino —la más remunerativa— a lo sumo 3 de los últimos 20 meses. Ese hartazgo, con eco en los bolsillos, se reflejó en que cuando Conarpesa abrió un registro para iniciar la campaña, se anotaron más de 2.000 marineros, incluido el 100% de su propio personal. Sin embargo, aunque hizo acuerdo por empresa, Álvarez Castellano, dueño de Conarpesa, declaró que si las Cámaras llegan a un acuerdo sectorial, su empresa se ajustará a él. Para los marineros en tierra que ven a sus colegas trabajando, el dolor en el bolsillo se profundiza. Según Agustín de la Fuente, gerente de Capip, un marinero que trabaja hoy promedia unos $5,8 millones mensuales.
Conarpesa sacó sus barcos a pescar mediante un acuerdo propio con el personal, pero dijo que si las Cámaras llegan a uno sectorial, su empresa se ajustará a él.
Según trascendidos sindicales del fin de semana, el acuerdo estaría a punto de concretarse: sería por “la tabla del medio” (premios en función de un precio del langostino entre USD 6.000 y 7.500 la tonelada) y tomando el 90% (el porcentaje más alto) de la cotización del dólar de referencia. La reunión clave tendría lugar este lunes en la Secretaría de Trabajo, y el eventual acuerdo podría homologarse el miércoles, a tres días de que venza el actual mandato sindical.
Incógnita
Una incógnita por develar es si los gremios aspiran a que esa tabla rija de modo permanente. Las cámaras creen que debería valer para esta temporada, en que el precio del langostino oscila en torno a USD 7.000 la tonelada, pero que las “tres tablas” sean el marco permanente y se aplique en cada temporada la que corresponda según los precios del mercado internacional y la información oficial que publique la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.
El año pasado la campaña empezó muy tarde y cerró temprano, con pérdidas para todos. A nivel país, se estima que se perdieron entre USD 200 y 300 millones en exportaciones.
A pesar de todo, según datos oficiales, el sector generó en 2025 divisas por USD 2.010 millones (un 4,3% más que en 2024), con un volumen de 550.000 toneladas. Estas cifras solo son inferiores a las de 2018, cuando se exportaron USD 2.149 millones.
El crecimiento del año pasado se debió a la captura y exportación de calamar (+32,5% en valor y +47,4% en volumen), pero —con baja incluida— el langostino siguió siendo la especie que más dólares aportó: los ya mencionados USD 867 millones. El aumento de las colocaciones de calamar y la caída de las de langostino hicieron que el principal mercado de destino pasara a ser China (USD 486 millones), desplazando a España (USD 373 millones) al segundo lugar.
En el primer trimestre de este año, nuevamente el calamar fue el gran propulsor, y las exportaciones pesqueras totalizaron USD 668 millones. Si esta semana hay acuerdo en el sector langostinero, ese valor muy probablemente será superado en el segundo trimestre.
Fuente: Infobae