El sector arrocero ecuatoriano mantiene elevadas expectativas ante el inicio de los envíos del grano hacia Colombia, programado para este sábado 25 de julio. Aunque el Gobierno anunció un contingente de 30.000 toneladas, los gremios del sector proyectan que el volumen total exportado hacia el vecino país superará las 50.000 toneladas en lo que resta del año.
Las exportaciones terrestres de la gramínea sufrieron un duro revés a principios de 2026, luego que una disputa bilateral —originada por una tasa de seguridad impuesta por Ecuador ante la falta de reciprocidad colombiana en la lucha contra el crimen organizado— provocara que Colombia aplicara aranceles y un “plan de choque” que cerró sus carreteras al arroz ecuatoriano.
Sobre el manejo del cupo inicial, Juan Pablo Zúñiga, presidente de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom), aclaró que las 30.000 toneladas no se despacharán de forma inmediata.
“No significa que las 30.000 toneladas se van en un solo día; la logística de manejar ese volumen requiere aproximadamente 45 días”. Zúñiga confirmó, además, que este volumen forma parte de la estimación global de 50.000 toneladas prevista hasta finales del año y que la intención del sector es seguir exportando “en la medida que las condiciones sean óptimas, siempre priorizando el consumo interno”.
Por su parte, Javier Ronquillo, presidente de la Corporación Nacional de Organizaciones de Productores Arroceros (Corpnoarroz), explicó que la cuota de 30.000 toneladas se gestionó a través de Induarroz —gremio industrial colombiano—, pero a esta cifra oficial se suma el flujo constante de grano comercializado legalmente en la zona de frontera. En esta región, el arroz ecuatoriano goza de gran preferencia debido a procesos de valor agregado, como el envejecimiento del grano.
Ronquillo aseguró que la demanda desde el país vecino se ha intensificado debido a un déficit en su producción local causado por inundaciones en sus zonas de cultivo, sumado a las previsiones de desabastecimiento por el fenómeno del Niño. En este escenario, el dirigente productor señala que Colombia debe aprovechar los precios competitivos que ofrece actualmente el mercado ecuatoriano.
El precio mínimo de sustentación (PMS) vigente actualmente en Ecuador es de $ 34 por saca (220 libras) de grano corto y $ 36 para el de grano largo, de arroz en cáscara.
Mientras, para Ecuador, la apertura del mercado colombiano representa un alivio estratégico para el sector ecuatoriano.
“Es totalmente positivo. Se da dinamismo al sector, generando divisas y eliminando la presión al mercado interno por los excedentes que no se han podido exportar en el primer semestre”, enfatizó el titular de Corpcom.
De acuerdo con Ronquillo, Ecuador cuenta con un inventario disponible estimado en 120.000 toneladas, lo que garantiza el abastecimiento nacional y la capacidad de responder a la demanda externa.
Posible intervención estatal en la cosecha de verano
Respecto a los precios y la dinamización del mercado local, los dirigentes confían en que la salida del grano beneficie a los productores nacionales. Esta perspectiva se complementa con la expectativa de una nueva compra estatal de 20.000 t de arroz durante la cosecha de verano.
Consultado sobre esta posibilidad, Zúñiga valoró el rol del Gobierno durante los primeros meses del año: “La intervención estatal en la compra durante la cosecha de invierno fue muy oportuna. Si las condiciones del mercado así lo requieren, consideramos que se debería replicar en la cosecha de verano”.
FUENTE EL UNNIVERSO