Este jueves se oficializó la apertura del nuevo puente que cruza el río Yalu, una obra que conecta a China con Corea del Norte y que estuvo terminada desde 2014, pero que permaneció casi doce años sin operar. La demora se debió, en gran parte, a la ausencia de vías de acceso y de instalaciones aduaneras del lado norcoreano.
La agencia estatal china Xinhua reportó que el acto inaugural se realizó durante la mañana del miércoles en hora local, aunque no se especificó qué autoridades estuvieron presentes ni la fecha concreta en la que comenzará el flujo regular de vehículos por la estructura.
Con una extensión aproximada de tres kilómetros y cuatro carriles, el puente une la ciudad china de Dandong, ubicada en la provincia nororiental de Liaoning, con la localidad norcoreana de Sinuiju, uno de los pasos fronterizos más importantes entre ambos países. Las obras empezaron en 2010 y se completaron en 2014, pero la falta de carreteras de acceso y de puestos aduaneros en territorio norcoreano impidió su puesta en funcionamiento inmediata.
Financiado por China, el proyecto busca incrementar el transporte por carretera entre las dos naciones y descongestionar el antiguo puente de la Amistad, que también vincula Dandong con Sinuiju.

La vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, señaló el miércoles que la inauguración del puente fomentará los intercambios económicos y comerciales y los lazos entre ambas poblaciones, además de fortalecer la amistad bilateral.
El acto se enmarca en un periodo de acercamiento entre Beijing y Pyongyang, luego de la visita de Estado que el presidente chino, Xi Jinping, realizó a Corea del Norte en junio pasado —la primera en siete años—. Durante ese viaje, Xi y el líder norcoreano, Kim Jong-un, acordaron abrir un “nuevo capítulo” en sus relaciones. Ese compromiso fue reafirmado en julio, cuando ambos países conmemoraron el 65.º aniversario del Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua.
China sigue siendo el principal socio político y económico del régimen norcoreano, con el que comparte una frontera de más de 1.400 kilómetros. Esto ocurre pese a las sanciones de Naciones Unidas que prohíben el tránsito de mercancías y trabajadores desde y hacia ese país debido a su programa de misiles y armas nucleares. China y Rusia, ambos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, respaldaron esas resoluciones hasta 2017; desde entonces, han cuestionado la legitimidad y efectividad de las prohibiciones vigentes.

El fortalecimiento de los vínculos entre China y Corea del Norte ocurre al mismo tiempo que Pyongyang mejora su relación con Moscú. Analistas consideran que el régimen de Kim Jong-un se muestra cauto ante una posible dependencia excesiva de Beijing, aun cuando esa relación podría representar un impulso comercial. Por otra parte, Estados Unidos y Corea del Sur acusan a Rusia de proporcionar asistencia militar sensible a Corea del Norte a cambio de apoyo norcoreano en la guerra en Ucrania.
Lim Eul-chul, del Instituto de Estudios del Lejano Oriente de la Universidad de Kyungnam, explicó que la reactivación de esta infraestructura no provocará un cambio inmediato en los flujos comerciales.
“Es improbable que este puente conduzca de inmediato a un retorno a gran escala al comercio anterior a las sanciones”, afirmó en declaraciones a Reuters.
El experto agregó que la vía facilitará el transporte de equipos pesados, materias primas y productos energéticos necesarios para proyectos de desarrollo en Corea del Norte.

Las exportaciones chinas hacia Corea del Norte alcanzaron el año pasado 2.300 millones de dólares, su nivel más alto en seis años y un 25% de incremento respecto al período anterior. Pese a este aumento, la cifra sigue siendo muy inferior a los montos registrados antes del endurecimiento de las sanciones de la ONU en 2017.
(Con información de Reuters)
Fuente: Infobae