El precio del crudo Brent, que sirve como referencia en el mercado europeo, se ha disparado hasta casi alcanzar la barrera de los 100 dólares por barril. Este aumento ocurre en medio de una escalada de tensiones en Oriente Próximo, provocada por nuevos ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra territorio saudí. Estos ataques, que han dejado al menos 73 personas heridas, son una represalia por los bombardeos de la coalición liderada por Riad, que causaron la muerte de al menos siete personas.
El barril de Brent cotiza a las 12:00 horas en 98,60 dólares, aunque durante la jornada llegó a registrar un pico de 99,40 dólares, acercándose peligrosamente al umbral de los 100 dólares. Este nivel no se superaba desde el pasado 23 de julio, lo que refleja la gravedad de la situación geopolítica.
Por otro lado, el West Texas Intermediate (WTI), el petróleo de referencia en Estados Unidos, se sitúa en 93,90 dólares por barril, con un incremento diario superior al 2,5%. En momentos puntuales, el WTI ha rozado los 95 dólares, evidenciando la presión alcista en los mercados energéticos.
El conflicto entre los hutíes y la coalición internacional liderada por Arabia Saudí —creada para proteger el mar Rojo— se ha intensificado con intercambios de bombardeos que mantienen en vilo al comercio global. Esta alianza fue conformada para garantizar la seguridad de las rutas marítimas, pero los recientes enfrentamientos han elevado la alerta entre los actores económicos internacionales.
La noche del lunes, los rebeldes hutíes denunciaron la muerte de al menos siete personas, incluido un niño, debido a una serie de ataques perpetrados por la coalición internacional contra la principal prisión de la gobernación de Al Jauf. Estas informaciones fueron divulgadas por fuentes locales y agencias de noticias.
En respuesta a esos bombardeos, los hutíes atacaron objetivos en territorio saudí. Según las autoridades de Riad, al menos 73 personas resultaron heridas. La alianza internacional ya ha adelantado que “tomará todas las medidas y acciones necesarias”
para “neutralizar”
a los rebeldes hutíes, según un comunicado oficial.
La situación en el mar Rojo amenaza con complicaciones en el estrecho de Bab al Mandeb, una de las rutas más importantes del mundo para el transporte marítimo de mercancías, especialmente petróleo y otros combustibles desde el Golfo Pérsico hacia el Mediterráneo y Asia. Ya en julio, este paso estratégico fue blanco de los hutíes, quienes amenazaron con un bloqueo marítimo a Arabia Saudí.
En este contexto, el secretario general del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG), Jasem Mohamed al Budaiui, ha condenado “de forma inequívoca”
los ataques de los hutíes contra Arabia Saudí, que han incluido entre sus objetivos “bienes nacionales, infraestructura civil y objetivos civiles”
, según un comunicado publicado por el organismo.
Las condiciones para el comercio en el estrecho de Ormuz continúan siendo inestables. Estados Unidos ha cifrado en cerca de cien los buques contra los que ha intervenido en el marco de su bloqueo al paso estratégico, incluidos más de 90 que han sido “redirigidos”
en la zona.
Washington impuso este bloqueo como respuesta a las restricciones a la navegación aplicadas por Irán tras la ofensiva iniciada a finales de febrero. Durante los últimos días, las partes han intercambiado ataques, en medio del estancamiento del diálogo mediado por Pakistán para intentar alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto en Oriente Próximo.
Las autoridades iraníes han indicado que mantendrán su resistencia frente a Estados Unidos hasta que “los agresores se arrepientan”
, aunque han mostrado su postura contraria al conflicto armado.
“La República Islámica de Irán siempre se ha opuesto a la guerra y ha considerado que preservar los intereses del pueblo y la seguridad de la región pasa por evitar provocar conflictos”,
ha afirmado el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, en un mensaje en redes sociales.
Con el precio del petróleo casi en los 100 dólares, los mercados ya anticipan un endurecimiento de la política monetaria por parte del Banco Central Europeo (BCE) esta semana, ante una inflación al alza impulsada por los altos precios de la energía. Esta decisión podría tener repercusiones en las economías emergentes, incluido Ecuador, donde el costo de los combustibles importados es un factor sensible.
Fuente: Infobae