Al menos cuatro civiles perdieron la vida, entre ellos un menor, y 33 personas resultaron heridas tras un bombardeo ruso en la ciudad ucraniana de Sumi, según reportaron las autoridades ucranianas.
El canciller de Ucrania, Andrii Sibiha, se pronunció a través de sus redes sociales para condenar el ataque:
«Hace mucho que Moscú ha dejado de hacer que distingue entre objetivos militares y barrios residenciales. Bombardea edificios de pisos en medio de la noche porque cree que puede hacerlo sin sufrir las consecuencias»
«quienes aún creen que Rusia puede ser convencida con palabras, hoy deberían de mirar a Sumi. Un régimen que bombardea a niños solo entiende un idioma: la fuerza. Ucrania necesita más de eso. Rusia debe vérselas con más de eso»
«urgentemente más defensas antiaéreas, más interceptores, más sanciones, más aislamiento y más presión sobre Rusia hasta que el terror no pueda utilizarse como política. Es la única vía para obligar a Rusia a parar esta guerra»
El jefe de la diplomacia ucraniana enfatizó que Rusia solo entiende el lenguaje de la fuerza y solicitó con urgencia más sistemas antiaéreos, interceptores, sanciones, aislamiento y presión contra el régimen de Moscú, con el objetivo de detener la guerra.
En otro hecho, cinco personas resultaron heridas en un ataque ruso en la región de Zaporiyia, según informó el gobernador militar de la zona, Ivan Fedorov, citado por la agencia de noticias ucraniana Ukrinform.
Fuente: Infobae