(Desde Estados Unidos) “Todo light, no Dieguito”, suelta Dibu Martínez en los videos que el arquero de la selección argentina publica fielmente en cada asado de los campeones del mundo. Y no solo durante el Mundial, claro. Pero en medio de la competencia futbolística más relevante del planeta, el ritual de las brasas se ha vuelto un instante de disfrute para los jugadores y el resto de la delegación de la AFA en Kansas City.
Lo primero que hay que destacar es que ya suman cinco asados en la concentración argentina desde que arrancó la Copa del Mundo, incluido el del miércoles pasado para festejar la épica victoria en octavos de final ante Egipto. Todos estuvieron a cargo de Diego Iacovone, el histórico cocinero de la Selección, conocido por su pasión al preparar carnes a la parrilla. Para esta ocasión, la delegación trasladó unos 500 kilos de carne a la ciudad donde se instaló desde el 1 de junio. Una cifra muy distinta a los 2.630 kg que se llevaron desde Buenos Aires hasta la Universidad de Qatar en Doha, donde vivió el plantel que se coronó campeón mundial el 18 de diciembre de 2022 tras vencer a Francia en el Lusail.
En aquella oportunidad se despachó esa cantidad para las 72 personas de la delegación. Entre los cortes que encabezaron el pedido estuvieron: asado de tira (485.3 kg), vacío (376.7 kg), corazón de cuadril (233.3 kg) y nalga (218.8 kg). No se permitieron achuras en Medio Oriente.
Entre los cortes que viajaron más de nueve mil kilómetros y pasaron los controles sanitarios para ingresar a Estados Unidos están los que se ven en cada ritual sobre las brasas: asado de tira, vacío, entraña, matambre y chorizos. En el último asado, que se hizo en la previa del duelo ante Cabo Verde en Miami, se sumaron cuartos de pollo. “Acá con todas las vaquitas Light”, comentó Martínez mientras enfocaba la parrilla. “Mirá qué colorcito tiene esto”, agregó, y cerró con una frase sobre la carne de ave: “Para los veganos”.

A estos cortes hay que añadir otros que se usan para el menú diario que gestiona el nutricionista Luciano Spena, siempre parte de las bromas de Dibu durante los asados. Bife ancho, lomo, colita de cuadril y peceto son parte del menú.
“Empezamos con carbón y terminamos con leña”, contó Diego durante una transmisión de AFA Estudio después de estar horas al frente de las cuatro parrillas dispuestas en uno de los patios del Hotel Origin, el búnker de la Selección en esta Copa del Mundo. “Yo arranco con rock and roll, y después viene alguno y pone cumbia”, agregó el parrillero. Más allá de disfrutar horas frente a las brasas, Iacovone no está solo.
Mientras avanza la Copa del Mundo, y el cuerpo médico junto con el staff deciden cuándo hacer cada asado, hay costumbres que se han marcado con las repetidas tardes bajo el sol de Kansas City. La primera es que los videos que sube la Asociación del Fútbol Argentino en sus cuentas oficiales siempre comienzan con Lautaro Martínez como musicalizador. El delantero del Inter de Milán activa un tema en su teléfono, llama a la cámara y ahí se enciende la playlist que acompañará esas imágenes.
La otra presencia saliente en cada asado es la del presidente de la AFA. Chiqui Tapia dice presente. Y no se queda sentado. Ayuda a Diego sumando brasas a las parrillas y también aprovecha para dar vuelta los cortes de carne para que ninguno se pase de la cocción justa que quiere cada comensal. También es usual ver a Nicolás Novello, el jefe de prensa de la Selección, y hasta al entrenador Lionel Scaloni, que se sumó al último antes de Cabo Verde y hasta probó un pedazo de costillar. Otra infaltable es Antonia Farías, la cocinera que hace las milanesas a la napolitana y se encarga de la mesa dulce, también está codo a codo con su compañero a la hora de la parrilla.

Y si hablamos de probar, otra “costumbre” repetida en los videos de los asados del plantel argentino en época mundialista es casi un pase de comedia: Dibu Martínez corta un pedazo de carne y se la da de probar a Giuliano Simeone. “Probá, vegano”, le dice en chiste el 23. El arquero campeón del mundo tiene otra actuación que no puede faltar: su demostración de destreza para tirar provoletas.
Cuando todavía restan varios días para el trascendental duelo ante Suiza por el pase a las semifinales del Mundial (sábado a las 20:00, hora de Ecuador), la delegación volvió a Kansas City para disfrutar lo que fue la épica victoria ante Egipto tras estar 0-2 cuando el partido parecía terminado. Pero como inmortalizó Rudy Tomjanovich, entrenador de Houston Rockets bicampeones de la NBA en los años en los que Michael Jordan se tomó un respiro luego de sufrir el asesinato de su padre James, nunca subestimes el corazón de un campeón. Y estos disfrutan de cada momento especial juntos. Como lo son los asados en cualquier parte del mundo.
Fuente: Infobae