Una vez más, la Selección Argentina se encuentra en los octavos de final de una Copa del Mundo. Desde que la FIFA instauró esta instancia en México 1986, el equipo nacional ha llegado al menos hasta aquí en nueve de diez participaciones, con la dolorosa ausencia en Corea-Japón 2002. El balance hasta ahora: seis victorias, dos derrotas y un empate que se definió por penales.
El primer capítulo ocurrió el 16 de junio de 1986 en Puebla. Argentina, dirigida por Carlos Bilardo, venía de una sólida fase de grupos y se enfrentó a Uruguay, en un clásico que no se daba desde la final de 1930. Con un Maradona genial, el equipo dominó pero solo logró el gol de Pedro Pablo Pasculli sobre el final del primer tiempo. En el complemento, Uruguay mejoró con la entrada de Rubén Paz, pero Argentina resistió y avanzó hacia el inolvidable duelo con Inglaterra.
Cuatro años después, en Turín, 24 de junio de 1990, llegó otro clásico sudamericano. Brasil había ganado todos sus partidos de grupo, mientras Argentina pasó como uno de los mejores terceros. Aquella tarde se dio uno de los partidos más increíbles de la historia. Brasil dominó pero no concretó, y en el entretiempo Bilardo solo pidió a sus jugadores que no le pasaran más la pelota a los de amarillo. Maradona encendió la lámpara, Caniggia eludió a Taffarel y anotó una de las victorias más festejadas de Argentina en los Mundiales.

El Mundial de 1994 comenzó con dudas, pero Diego Maradona y el equipo arrancaron bien: 4-0 a Grecia y 2-1 a Nigeria. Sin embargo, el doping positivo de Maradona afectó a todo el plantel. Cayeron 2-0 ante Bulgaria y quedaron como terceros. En octavos, el 3 de julio en Los Ángeles, sin Maradona ni Caniggia (lesionado), Basile apostó por un joven Ariel Ortega y al Pepe Basualdo para marcar a Hagi, pero Rumania fue superior y ganó 3-2, eliminando a Argentina.

En Francia 1998, el equipo de Daniel Passarella pasó primero en un grupo con tres debutantes. En octavos se reencontró con Inglaterra en Saint Etienne el 30 de junio. Fue un partidazo de ida y vuelta: goles de Batistuta y Shearer de penal, un golazo de Michael Owen, y el empate de Zanetti con una jugada ensayada. Beckham fue expulsado y en los penales Roa atajó los remates de Ince y Batty, dando el pase a cuartos.

Tras la dolorosa eliminación en la fase de grupos de 2002, José Pekerman tomó el equipo y armó un conjunto sólido, con varios campeones juveniles y la aparición de Lionel Messi. En Alemania 2006, Argentina pasó primera tras vencer a Costa de Marfil, golear a Serbia (con el primer gol de Messi en un Mundial) y empatar con Holanda. En octavos, el 24 de junio en Leipzig, enfrentó a México. Perdía 1-0, pero empató con un autogol de Borgetti. En el alargue, Maxi Rodríguez anotó un gol antológico: controló de pecho y definió de aire. Argentina avanzó, pero luego cayó ante Alemania.

Para Sudáfrica 2010, la clasificación fue complicada. Alfio Basile renunció y Diego Maradona tomó el mando, clasificando en la última fecha. En el Mundial, ganó sus tres partidos de grupo. En octavos, el 27 de junio en Johannesburgo, volvió a enfrentar a México. Esta vez fue superior: 3-1 con dos goles de Tevez y uno de Higuaín. Luego, otra vez Alemania lo eliminó.

En Brasil 2014, con Alejandro Sabella y un Messi espectacular, Argentina pasó de fase con dudas. En octavos, el 1 de julio en Sao Paulo, se midió con Suiza. El partido fue parejo; Chiquito Romero tuvo varias intervenciones. Cuando todo indicaba penales, Messi habilitó a Di María, que definió de zurda y de primera. Luego, Suiza estrelló un cabezazo en el palo. Con sufrimiento, Argentina llegó a cuartos, donde avanzó hasta la final.
Tras la derrota en la final de 2014, la selección entró en turbulencia: fallecimiento de Julio Grondona, cambios de entrenador y dos finales de Copa América perdidas ante Chile. Para Rusia 2018, Jorge Sampaoli asumió y clasificó de forma angustiosa. El equipo no funcionó: empate con Islandia, derrota 3-0 con Croacia, y un triunfo agónico sobre Nigeria. En octavos, el 30 de junio en Kazán, Argentina se puso 2-1 frente a Francia, pero nunca pareció que pudiera ganar. El 3-4 final sentenció una historia que arrancó mal y terminó peor.

La cara opuesta fue Qatar 2022. Con Lionel Scaloni y un extenso invicto, Argentina llegó en paz. El debut fue una sorpresiva derrota ante Arabia Saudita, pero luego superó a México y Polonia. En octavos, el 3 de diciembre en Rayán, enfrentó a Australia. Goles de Messi y Julián Álvarez pusieron el 2-0, pero un desvío en Enzo Fernández marcó el descuento. Sobre el final, Dibu Martínez realizó una atajada clave para evitar el empate y Argentina avanzó.
Ahora, nuevamente en octavos. Pasado el susto ante Cabo Verde, llega Egipto, con pocos antecedentes. Será la décima incursión de Argentina en esta instancia. Ojalá asistamos a una nueva y maravillosa función del 10 para sellar el pasaporte a los cuartos de final.
Fuente: Infobae