A pesar del apoyo firme que el presidente Javier Milei brinda a Donald Trump, desde el oficialismo argentino ya se alistan para un escenario en el que el Partido Republicano pierda las elecciones de medio término en Estados Unidos, programadas para este martes. Esta eventualidad podría alterar la narrativa internacional del gobierno y encarecer futuras ayudas financieras para el país.
Con ese fin, la administración de Milei comisionó a Washington a Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Gestión Institucional; Ignacio Devitt, vicejefe de Gabinete; e Ignacio María De la Riva, subsecretario de Asuntos Legales y Técnicos de la Presidencia. Llegaron durante el fin de semana y ya iniciaron una serie de encuentros con empresarios, referentes y autoridades vinculadas al proceso electoral norteamericano.
Esta movida contrasta con lo ocurrido en las elecciones de Brasil, donde no hubo representantes libertarios pese a la activa participación de Milei en la campaña de Flávio Bolsonaro. Además, la ausencia de Devitt y Lule obligó a suspender la mesa política prevista para este martes, la cual llevaba dos semanas sin reunirse y deberá esperar al menos una más, en medio de tensiones internas y desafíos legislativos.

Los funcionarios en Washington ya se reunieron este lunes con representantes de la Cámara de Comercio de Estados Unidos (USCC), el principal grupo de presión empresarial, y con miembros de la Comisión Federal Electoral (FEC), organismo que regula las campañas y elecciones federales. Su misión es doble: por un lado, dialogar con inversores y el sector privado sobre el futuro de la relación bilateral, proyectos de desarrollo en Argentina y perspectivas económicas; por otro, informar en tiempo real a la Casa Rosada sobre el desarrollo de los comicios y las señales políticas que surjan en Washington. Según fuentes, también podrían reunirse con dirigentes del Partido Demócrata, aunque esos encuentros aún no se han concretado.
El resultado electoral es seguido de cerca por Milei y su equipo económico. Se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, lo que podría modificar el margen de maniobra de Trump para su agenda. En la Casa Rosada reconocen que una derrota republicana sería un golpe político para la estrategia de alineamiento, pero confían en que el vínculo bilateral y el respaldo financiero no cambiarán sustancialmente. Un alto funcionario libertario afirmó:
“Ningún financiamiento que haya tenido o vayamos a tener de Estados Unidos depende del Congreso”.

Esta declaración busca disipar dudas sobre la continuidad de la asistencia que el Tesoro estadounidense otorgó a Argentina antes de las elecciones legislativas de 2025, cuando se acordó un swap por USD 20.000 millones y se registró una intervención directa en el mercado cambiario. No obstante, persiste la preocupación por el proyecto “No Argentina Bailout Act”, presentado por legisladores demócratas hace casi un año, que busca impedir o limitar una asistencia financiera extraordinaria a Argentina. Si la oposición a Trump obtiene una mayoría más amplia, el costo político de nuevos respaldos a Milei podría aumentar. A esto se suma la iniciativa “American Farmers First Act”, que busca compensar a productores estadounidenses afectados por la competencia de exportaciones argentinas. Si bien ninguna de estas propuestas impediría por sí sola una decisión del Tesoro, podrían condicionar los márgenes para repetir mecanismos como el swap.
El Gobierno considera que el principal riesgo de una derrota republicana estaría en la reacción de los mercados. Una mayor incertidumbre en Estados Unidos podría presionar las tasas internacionales, afectar el acceso al financiamiento externo y complicar la baja del riesgo país, que cerró octubre cerca de los 800 puntos básicos. El resultado también impactaría en la agenda comercial: Argentina sigue sujeta a aranceles estadounidenses sobre el acero y el aluminio, y el acuerdo bilateral firmado con Washington podría quedar bajo una revisión parlamentaria más estricta si el Partido Demócrata gana influencia en el Capitolio.

Además de los funcionarios nacionales, viajó una delegación de legisladores argentinos invitados por AmCham: Karina Banfi, Alberto Benegas Lynch, Gabriel Bornoroni, Sebastián Galmarini, Nicolás Mayoraz, Santiago Santurio y Sabrina Selva. Por su parte, los diputados radicales Diógenes González, Pamela Verasay y Lisandro Nieri viajaron en representación de la Fundación Diálogo Argentino Americano, organización que promueve vínculos institucionales entre ambos países. La presencia de dirigentes de distintos espacios refleja la expectativa por estos comicios. Varios legisladores seguirán el escrutinio desde Estados Unidos, lo que también ralentizará negociaciones en el Congreso local sobre el Presupuesto 2027, la reforma electoral y la posible suspensión de las PASO.
Recién por la noche, a las 23:00 de Buenos Aires (21:00 en Washington), cuando se espera un resultado más preciso, Milei abordará un avión con destino a Madrid para participar en la cumbre Iberoamericana. La Casa Rosada buscará combinar el respaldo político a Trump con una estrategia pragmática de diálogo institucional. Los próximos días dirán si la administración Milei deberá adaptarse a un Congreso estadounidense más adverso o si podrá mantener sin contratiempos la alianza que considera clave para su programa económico, sus inversiones estratégicas y su proyección internacional.
Fuente: Infobae