En las últimas semanas, la cancillería argentina activó sus contactos en el Parlamento del Mercosur (Parlasur) para obstaculizar el retorno de Venezuela al organismo, una solicitud presentada el pasado lunes por una delegación de la Asamblea Nacional venezolana ante la mesa directiva en Montevideo. La suspensión de Venezuela rige desde 2017.
El Parlasur, órgano deliberativo y consultivo del Mercosur con sede en Montevideo, fue creado en 2005 y opera desde 2007. Está compuesto por 118 parlamentarios: Argentina (43), Brasil (37), Paraguay (18) y Uruguay (18), más representantes de Bolivia con voz pero sin voto. Sus resoluciones, aunque no vinculantes, deben ser debatidas por los parlamentos nacionales en un plazo de 180 días si son aprobadas. El quórum para sesionar es de 38 parlamentarios y el piso para aprobar disposiciones es de 59. Entre sus funciones, tiene el mandato de velar por el orden democrático en los países del bloque, en línea con el Protocolo de Ushuaia.
Según fuentes diplomáticas, el Gobierno pidió a sus representantes bloquear el reingreso de Venezuela con un argumento más económico que ideológico: “La presencia de Venezuela en el bloque podría generar competencia con Vaca Muerta”, señalaron. Gabriel Fuks, parlamentario de Unión por la Patria, cuestionó esa postura: “La posición argentina no tiene sentido, porque Chevron –petrolera estadounidense– está en Vaca Muerta y también está en Venezuela”.
Qué pide Venezuela y cómo reaccionan los legisladores argentinos
La delegación venezolana que viajó a Montevideo estuvo conformada por parlamentarios del oficialismo y la oposición de la Asamblea Nacional venezolana. Ante la Mesa Directiva del Parlasur –presidida por el paraguayo Rodrigo Gamarra–, los legisladores solicitaron la reincorporación al organismo regional. Fuks, presente en la reunión, explicó que la Mesa Directiva decidió abrir un proceso de análisis sobre la solicitud. En una sesión previa, él mismo había presentado una moción para crear una comisión que estudiara una carta del presidente de la Asamblea Nacional venezolana dirigida al Parlasur. “El Parlamento decidió iniciar un proceso de análisis sobre esta cuestión, con voces más críticas y muchos actores a favor”, indicó.
Desde La Libertad Avanza, el parlamentario Iván Dubois rechazó categóricamente cualquier posibilidad de reincorporación. “No corresponde y es un ejemplo más de avance de sectores que solo han perjudicado vidas, economías e incluso bloques económicos”, afirmó. Dubois invocó el Protocolo de Ushuaia y argumentó que la democracia exige más que el acto de votar: requiere elecciones libres, competitivas, respeto a las libertades públicas, división de poderes y ausencia de persecución política. “Por eso Venezuela no puede ingresar ni ser reincorporada mientras mantenga presos políticos, persecución a opositores e instituciones denunciadas por torturas o ejecuciones extrajudiciales”, sostuvo.
La posición de La Libertad Avanza en el Parlasur es minoritaria. Algunos legisladores del PRO plantearon objeciones al reingreso venezolano, pero no tienen peso suficiente para inclinar la balanza. Los bloques nacionales de Paraguay, Uruguay y la bancada de Unión por la Patria conforman una mayoría dentro del organismo.
“Venezuela fue suspendida por dos razones: por no haber incorporado las normas Mercosur, incluido el Protocolo de Ushuaia, dentro de su legislación; y por los ataques a las manifestaciones opositoras. En realidad, lo que se ha producido es una profundización de la represión, una violación de todas las elecciones a través del fraude. Consecuentemente, no pueden venir gratuitamente de vuelta al Mercosur sin cumplir con lo que establece el artículo 7, que plantea que Venezuela tiene que demostrar la restauración democrática”, indicó la parlamentaria radical Lilia Puig a LT10.

Y agregó: “Nosotros tenemos que defender la cláusula democrática del Mercosur, que además negociamos e impusimos en el acuerdo con la Unión Europea Mercosur. Entonces, no se entiende, decimos que hacemos una cosa con la mano, después borramos con el codo y priman los negocios, negocios del petróleo y otros”.
Escenario regional
El escenario regional también presiona en esa dirección. Paraguay, que ejerce la Presidencia pro tempore del Mercosur hasta julio, anunció el 27 de marzo que propondrá formalmente la reincorporación de Venezuela ante los demás miembros plenos. Desde Unión por la Patria anticipan que Brasil podría hacer algún movimiento diplomático sobre el tema en el corto plazo. El vicepresidente brasileño Geraldo Alckmin ya señaló que la suspensión de Venezuela “será reconsiderada” dado que el país “atraviesa un momento diferente”.
Unión por la Patria defiende el reingreso venezolano bajo el argumento de que la integración regional puede oxigenar el proceso político en ese país. Fuks aclaró que la reincorporación no implicaría necesariamente voz y voto plenos: “Se está pensando algún tipo de situación intermedia”, dijo. “La única manera de destrabar eso no es aislarlo”, agregó en referencia a Venezuela.
“El proceso está iniciado. Posiblemente en junio el debate se dé en el Parlamento”, sostuvo el legislador. Y amplió: “El único que ha expresado oposición es la Cancillería Argentina porque sigue cuatro kilómetros atrás con la discusión de todo. A lo largo de este año, quizás mucho antes, para mitad de año, esté más en claro el reingreso de Venezuela al Mercosur, que tiene una oportunidad única de volver a ampliarse mucho en esta etapa, en el momento que, además, entra en vigor el acuerdo con la Unión Europea”.
Venezuela fue suspendida del Mercosur en 2017 tras la aplicación de la cláusula democrática del bloque, en respuesta a la represión de protestas antigubernamentales y la convocatoria a una Asamblea Constituyente que desplazó al Legislativo. El país se había incorporado como miembro pleno en 2012, 11 años después de la creación del bloque en 1991.
Fuente: Infobae