Argentina acelera su apuesta por drones: Fuerzas Armadas planean flota propia de sistemas no tripulados

El alto costo de los cazas tradicionales como el F-35 frente a los drones en Ucrania llevó al Ministerio de Defensa de Argentina a convocar a todos los actores clave: Fuerzas Armadas, centros tecnológicos, empresas privadas y funcionarios. El objetivo es que los prototipos aislados dejen de ser esfuerzos aislados y se conviertan en una agenda común de desarrollo. La jornada se realizó en el Centro Cultural de la Ciencia (C3) bajo el título “Sistemas autónomos: el dominio de los vectores no tripulados. UAV, USV y UGV”, organizado por la Secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción del Ministerio a cargo del licenciado Mario Katzenell. Con la jornada sobre sistemas no tripulados, el Ministerio de Defensa sentó un precedente en el área al reunir , por primera vez, a los empresarios, las universidades, las Fuerzas Armadas y los organismos del Estado

El programa se dividió en tres bloques. En el primero, además de la exposición del agregado militar ucraniano, coronel Andrii Matsiuk, el Ejército Argentino presentó, a través de su Dirección General de Investigación y Desarrollo, el diseño de un vehículo aéreo no tripulado, y el Servicio de Hidrografía Naval analizó el potencial de estos vehículos para la hidrografía. En el segundo bloque, la Facultad de Ingeniería del Ejército mostró su Vehículo Autónomo de Exploración (VAE); el CITEDEF un radar de apertura sintética de bajo peso para drones; y la CONAE, sus desarrollos en navegación autónoma y aplicaciones. También expusieron el Instituto de Ciberdefensa de las Fuerzas Armadas, con su experiencia en vectores no tripulados, y distintas empresas vinculadas al área que buscan, desde el sector privado, llevar respuestas a las Fuerzas Armadas. La Facultad de Ingeniería del Ejército Argentino presentó en sociedad al vehículo autónomo desarrollado en esa casa de estudios

La mirada del Comando de Guerra Autónoma del Comando Sur de los Estados Unidos, a cargo del coronel Ian Fletcher, participó en el último tramo dedicado a desarrollos más cercanos al terreno: la FAdeA presentó el proyecto IA-210 Tero, un tricóptero eléctrico de reconocimiento y observación; el CITEDEF presentó el bloqueo de sistemas aéreos no tripulados; y la Armada Argentina, su lancha no tripulada USV-01. De izquierda a derecha: comodoro César Oscar Lencina (subsecretario de Ciencia y Tecnología de la Nación), contraalmirante Eduardo Ignacio Llambí (director de Educación de la Armada), Mario Katzenell (secretario de Investigación, Política Industrial y Producción del Ministerio de Defensa), Leandro Gabriel Gargiulo (director nacional de Planes y Programas para la Industria y la Producción para la Defensa); y el general Luis Guimpel (comandante Conjunto de Ciberdefensa de las FF. AA.)

El comodoro comodoro César Oscar Lencina, subsecretario de Ciencia y Tecnología de la Nación, planteó que este contexto es el de una “transformación tecnológica acelerada” en la que la inteligencia artificial, la robótica y los sistemas autónomos obligan a tomar las riendas del asunto para evitar quedar atrás de las tendencias. Para el oficial de la Fuerza Aérea, los sistemas no tripulados son un ejemplo concreto de esta evolución y son de “importancia estratégica para la defensa nacional”. Subrayó, además, que su desarrollo requiere integrar conocimientos que van desde la ingeniería y la electrónica hasta las comunicaciones, la navegación y el procesamiento de información. “El desarrollo tecnológico requiere del trabajo coordinado entre el Estado, el sistema científico, las universidades y el sector productivo”, sostuvo, al tiempo que agregó que el desafío es conectar a todos esos actores para “generar las condiciones para que el conocimiento se transforme en desarrollos tecnológicos y en capacidades concretas”. Además, puso a la CONAE como “una muestra de lo que el sistema científico tecnológico puede aporta en áreas de alta complejidad”. [IMAGEN3

El director nacional de Planes y Programas para la Industria, Leandro Gabriel Gargiulo repasó lo hecho en el último año desde la cartera castrense: un relevamiento que identificó 253 empresas vinculada al sector, un catálogo de firmas y la reducción de los plazos para autorizar exportaciones de material sensible y bélico, un trámite que ahora puede iniciarse en línea. Resumió el rol de la Secretaría en tres verbos, “identificar, conectar y desarrollar”, y planteó que el objetivo es que las iniciativas no sean esfuerzos aislados, sino parte de una política sostenida, capaz de generar resultados y fortalecer capacidades a largo plazo. [IMAGEN4

El coronel Andrii Matsiuk abrió los paneles. Su país desarrolló sistemas no tripulados para enfrentar ala potencia militar, y el uso de estos dispositivos en el campo de combate no hace más que mostrar su efectividad y una serie de ventajas a la hora de compararlos con otro equipo. El militar ucraniano contó que su país creó en junio de 2024 una rama independiente de sus Fuerzas Armadas dedicada exclusivamente a los sistemas no tripulados, la primera de este tipo en el mundo, a la que definió como un “nueva paradigma militar”. Para el coronel, estos sistemas pasaron de ser un medio auxiliar de reconocimiento a un componente fundamental en el combate. De manera, advirtió que, para se que sean eficaces, deben ser integrados con el área inteligencia, la guerra electrónica, la defensa antiaérea y el mando y control. De hecho, sostuvo que uno de los avances más importantes no es el dron en sí, sino la red operativa lo que lo rodea. [IMAGEN5

Matsiuk detalló cómo se reparten las tareas: los aéreos hacen observación, reconocimiento, ataque e intercepcióné; los terrestres, logística y evacuación de heridos (80 % de estas operaciones protagonizadas por los no tripulados); y los marítimos demostraron su importancia en el mar Negro y les permitieron “tener “una superioridad naval”. [IMAGEN5

El comodoro Horacio Larrosa, elegido por la Fuerza para contar cómo nació la incorporación de vehículos remotamente pilotados en la institución: según relató, a partir de una directiva de 2010 que se hizo efectiva hacia desde 2012. Desarrollando diferentes iniciativas que ganaron lugar progresivamente en el día a día de la Fuerza: el expositor contó que algunos ya participaron en ejercicios, avanzó en un sistema de reconocimiento que incorpora inteligencia artificial y, además, intervinieron en simulacro de emergencia nuclear junto a otras Fuerzas y organismos. [IMAGEN6

El capitán de corbeta Fernando Cristian Bravo subrayó el potencial de los vehículos no tripulados en el Servicio de Hidrografía Naval. El organismo encargado de brindar seguridad náutica en los ámbitos marítimos de interés del país, promover la investigación científica y cumplir con los estándares de la Organización Hidrográfica Internacional ya cuenta con un desarrollo de capacidades fotogramétricas ¿Qué se traduce? En mayor flexibilidad para programar campañas sin depender de aeronaves tripuladas y obtener datos de alta resolución en áreas estratégicas. Con estos sistemas, generan modelos digitales de elevación, ortomosaicos y nubes de puntos, que pueden integrarse con las superficies batimétricas relevadas con sondas multihaz para obtener una representación continua desde el fondo marino hasta el terreno, como se hizo con el predio de la Escuela Naval. [IMAGEN7

Bravo destacó que esta integración permite la actualización de la cartografía náutica oficial. Desde la óptica de la defensa, aporta información útil para planificar operaciones anfibias, evaluar qué embarcaciones pueden amarrar en determinados muelles según su profundidad y distancia, y estudiar la dinámica y erosión costera para conocer el teatro de operaciones. [IMAGEN8

El Ejército Argentino habló de distintas iniciativas. Fue el capitán Juan Manuel Terán, quien presentó el diseño de una aeronave no tripulada de despegue y aterricada vertical, explicando el proceso de desarrollo de un vector de este tipo, que sigue la misma lógica que el de una aeronave de gran porte. El punto de partida son los requerimientos de los usuarios: capacidad de carga, una cámara electroóptica (más un equipo de comunicaciones para extender enlaces), autonomía de ocho horas, entre otros factores. Tras el análisis el análisis, % la Fuerza puso manos a la obra y comenzó a trabajar en un desarrollo concreto. [IMAGEN9

Otro de los grandes avances del Ejército fue presentado por el teniente coronel Marcelo Andrés Acuña, de la Facultad de Ingeniería del Ejército: el VAE, un vehículo autónomo de exploración pensado y desarrollado en esa casa de estudios para que pueda ser empleado por la Fuerza para evacuaciones sanitarias o como apoyo en catástrofes naturales, en logística de operaciones militares y también en el ámbito civil, en actividades como minería o seguridad. El vehículo puede transportar unos 250 kilos y tiene una autonomía estimada de 150 kilómetros dependiendo del terreno, carga y velocidad. [IMAGEN10

Uno de los expositores planteó la ecuación económica con una cifra: un F-35 cuesta entre 80 y 100 millones de dólares por unidad, y al sumar equipamiento, costos operativos, capacitación del piloto y evolución del armamento, una flota de diez aeronaves puede acercarse a los 1500 millones. La pregunta es quién puede afrontar hoy una inversión así en un medio que, además, puede ser destruido en un ataque sorpresa. Los datos de la guerra en Ucrania refuerzan el argumento: las pérdidas de aviones de combate llegaron a su máximo durante 2022 y cayeron abruptamente no por una mejora en los equipos ni por la supresión de las defensas antiaéreas, sino porque las aeronaves dejaron de operar en territorio enemigo y pasaron a lanzar misiles y bombas planeadoras desde su propio espacio. Las operaciones caza son necesarias, hoy se complementan con otras tecnologías como los sistemas autónomos, ya sea aéreos, terrestres o navales. [IMAGEN10

Desde el C3, los especialistas destacaron que, frente a los medios tradicionales, los sistemas no tripulados tienen capacidad multimisión, mayor supervivencia y alcances que pueden llegar a los 2000 millas. Hay una nueva lógica para pensar la guerra: las plataformas tradicionales suelen ser costosas frente los sistemas nuevos sistemas que, además, pueden conseguirse fácilmente en el mercado. [IMAGEN11

Esa misma lógica de bajo costo apareció en el desarrollo nacional de un radar de apertura sintética (SAR) para drones, creado integramente en el CITEDEF: emite con baja potencia y asegura varias horas de operación con pocas baterías

. A esto, se sumó charla sobre navegación autónoma, que subrayó que un vehículo es tan preciso como su sistema de navegación. Para lograrlo combinan sensores inerciales que no dependen de señales externas. [IMAGEN12

El otro lado de la ecuación es la defensa frente a estos sistemas. Un grupo de investigadores presentó un experimento que aprovecha las limitaciones de diseño de los receptores GPS comerciales para confundirlos y hacer que un dron pierda su referencia de posición. Según relataron, en las pruebas, lograron que el dispositivo quedara anulado y que su ubicación apareciera en un lugar completamente distinto. Una muestra de que, así como los drones abaratan la capacidad ofensiva, también existen respuestas de bajo costo para neutralizarlos. [IMAGEN13

La jornada sobre sistemas no tripulados dejó claro que Argentina trabaja en una amplia gama de plataformas en los tres dominios: aire, tierra y agua. En el plano terrestre, el Vehículo Autónomo de Exploración (VAE) y los UGV como plataforma logística multipropósito mostraron el avance hacia vehículos eléctricos capaces de operar en terrenos difíciles, con aplicaciones que van del apoyo en catástrofes y la logística militar a la minería y la seguridad. En el aire, el abanico incluyó desde proyectos de diseño nacional, como el tricóptero eléctrico de reconocimiento y observación IA-210 Tero, hasta el desarrollo de un radar de apertura sintética de bajo peso para drones y las experiencias reales con vectores no tripulados. El ámbito naval tampoco fue la excepción. A ello se sumó el costado defensivo, con exposiciones sobre drones de intercepción y sistemas de bloqueo como respuestas a la proliferación de estas tecnologías en manos de distintos actores. [IMAGEN14

La mirada hacia afuera y hacia adelante estuvo presente en las charlas sobre Comando de Guerra Autónoma del Comando Sur, el futuro de la aviación de combate y la nueva asimetría bélica que introducen los drones FPV, que están transformando los conflictos modernos al permitir que dispositivos de bajo costo cumplan funciones antes reservadas a sistemas mucho más caros. En conjunto, las presentaciones mostraron un ecosistema en crecimiento, con fuerte articulación entre las Fuerzas Armadas, universidades y centros de investigación, y una meta compartida: “pasar de prototipos a la producción. [IMAGEN_15

Los vehículos no tripulados se convirtieron en una realidad que, además de tener usos civiles, está siendo probada en combate. El desafío: avanzar en la adquisición de estas tecnologías, adiestrar a los operadores e incluir los sistemas en la doctrina militar.

Fuente: Infobae

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