La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), a través de su Dirección Zonal 8, procedió a la clausura de una farmacia ubicada en la primera etapa de la ciudadela La Alborada, al norte de Guayaquil.
Durante la inspección, el equipo técnico detectó la aplicación de inyecciones y sueros en el sitio. Conforme a lo que establece la Ley Orgánica de Salud en su Art. 172, los establecimientos farmacéuticos no pueden realizar procedimientos invasivos o administración de medicamentos en sus dependencias.
Adicionalmente, en la verificación de la mercadería se evidenciaron irregularidades en 40 productos farmacéuticos, como medicamentos con fecha de caducidad vencida y muestras médicas de distribución gratuita, cuya venta está prohibida.
De igual forma, el informe técnico constató deficiencias en las condiciones higiénico-sanitarias de la infraestructura, como acumulación de suciedad en perchas, inadecuada gestión de empaques secundarios y presencia de insumos médicos ya manipulados (empaques abiertos). Al finalizar el recorrido, se pudo constatar la presencia de una especie de altar en cuyo interior reposaba un cráneo humano.