“Es cuestión de tiempo. Todos caen”, señaló el ministro del Interior, John Reimberg, el 29 de septiembre, cuando la esposa y la hija de alias Fito llegaron a Guayaquil desde Colombia, ambas catalogadas por el Estado como objetivos de alto valor (OAV).
Desde noviembre de 2023 hasta el 29 de septiembre de 2026, al menos 56 personas con esa denominación han sido capturadas. ¿Pero qué significa ser un OAV?
Ministro John Reimberg tras llegada de hija y esposa de alias ‘Fito’: “Todos caen, de los ecuatorianos nadie se burla”
Según una fuente policial, los OAV son, en teoría, las personas más urgentes e importantes de localizar y capturar dentro del espectro delictivo. Los demás objetivos, explicó, son de “menor escala”.
La fuente relató que la Policía usó la denominación OAV inicialmente, luego lo hizo la Secretaría de Inteligencia. Después, la Policía redefinió como individuos de interés penal relevante (IIPR) a quienes tienen cierto interés para ser localizados y capturados, pero ocupan un escalón inferior.
Por ejemplo, los OAV acusados de homicidios intencionales suelen estar vinculados al uso de fusiles, armas de fuego o explosivos. Si emplearon armas blancas, podrían ser catalogados como IIPR.
No obstante, ambas etiquetas se utilizan para clasificar a personas que participan en la ejecución de actos delictivos.
La peligrosidad, añadió la fuente, no depende de la organización criminal a la que pertenecen, sino de los delitos que cometan.
Un sicario acusado de asesinato, por ejemplo, puede ser catalogado como OAV o como IIPR. La clasificación obedece a una matriz que evalúa parámetros de violencia durante el hecho delictivo, como la cantidad de detenciones que acumula o el tipo de arma utilizada durante el crimen.
Un caso de este año muestra cómo se usan las dos categorías. El 9 de junio pasado, el ministro del Interior, John Reimberg, informó de la captura en Quito de dos ciudadanos colombianos requeridos en extradición por Estados Unidos.
Los presentó con etiquetas distintas: alias Familia era un objetivo de alto valor; alias Mono o Promesa, un individuo de interés penal relevante.
Según la Policía, ambos son señalados como piezas clave de una presunta estructura de narcotráfico internacional, la vinculada a alias Gerald, extraditado a Estados Unidos en 2017. Es decir, dos presuntos integrantes de una misma red quedaron en categorías distintas.
Entre los 56 OAV capturados sobresalen varios nombres, como José Adolfo Macías, alias Fito, líder de Los Choneros, y su hermano Ronald Javier Macías, alias Javi.
Darío Javier Peñafiel, alias Topo, es considerado su lugarteniente y fue capturado en Napo tras una intervención y luego extraditado junto a Celso Moreira, alias Patucho Celso, quien estaría también vinculado con la organización. Además en el listado figura Francisco Manuel Bermúdez, alias Churrón, otro cercano a Fito
Y Rolando Federico Gómez, alias Fede, encabezaba Los Águilas, organización vinculada con Los Choneros.
Wilmer Chavarría, alias Pipo, Eduardo Paúl Gómez, alias Gordo Paúl, y Juan Carlos Mancilla Montes, alias Guareña, eran señalados como uno de los principales integrantes de Los Lobos.
Galo Javier Suárez, alias Gato Negro o Wichi, era el segundo al mando de Los Tiguerones, y Roberto Carlos Álvarez, alias Gerente, es señalado como cabecilla de Comandos de Frontera.
Los golpes más relevantes
El golpe más emblemático fue el de Fito. Prófugo desde enero de 2024, fue recapturado el 25 de junio de 2025 en Manta, donde se ocultaba en un búnker dentro de su vivienda. Luego fue extraditado a Estados Unidos.
Alias ‘Fito’ llevaba 17 meses prófugo. Fue recapturado el 25 de junio de 2025 en Manta dentro de un búnker.
El 16 de noviembre de 2025, Pipo fue capturado en Málaga, España, en el operativo Renacer, que reunió a las policías de Ecuador, Colombia y España. Habría fingido su muerte durante años para evadir a la justicia.
El 29 de diciembre de 2025, el presidente Daniel Noboa anunció que Gerente había sido detenido en Emiratos Árabes Unidos. Luego llegó a Ecuador y fue trasladado a la Cárcel del Encuentro, en Santa Elena. Es investigado por la muerte de once militares en Orellana, además fue sentenciado por lavado de activos y tiene otro proceso por delincuencia organizada.
Alias ‘Gerente’ en la Cárcel del Encuentro. Foto Cortesía.
El 30 de junio de 2026 se anunció la captura de Gato Negro o Wichi, en Barranquilla, Colombia. Estaba prófugo desde 2019, cuando se fugó de la Penitenciaría del Litoral, donde cumplía una condena de 26 años por un asesinato cometido en 2017.
Alias ‘Gato Negro’, cabecilla de Los Tiguerones. Foto: El Universo
Dos días después, el 2 de julio, militares capturaron en Guayaquil a Churrón, el último cabecilla de Los Choneros requerido por Estados Unidos que seguía prófugo, por quien ese país ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares. Él ahora enfrenta un pedido de extradición.
Alias ‘Churrón’ fue detenido por militares de las Fuerzas Armadas.
Cada uno de estos golpes ha ido acompañado de mensajes oficiales. Los más recientes llegaron el 27 de septiembre, dos días antes de que la esposa y la hija de Fito llegaran a Guayaquil.
Ese día, el presidente Noboa escribió en X: “Las capturamos en Colombia y enfrentarán a la justicia en Ecuador”. Recordó que ambas están llamadas a juicio por lavado de activos para Los Choneros y destacó el trabajo de la Policía, el CNI, el FBI y las autoridades colombianas.
Reimberg informó que ambas eran consideradas objetivos de alto valor y que tenían boletas de difusión roja de Interpol. “Hasta hoy fueron prófugas”, dijo.
El secretario general de la Administración Pública, Planificación y Gabinete, José Julio Neira, escribió en X: “Los objetivos de alto valor siguen cayendo”, y atribuyó el resultado al trabajo de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, el CNI y la cooperación con países como Colombia.
Reimberg ha insistido en que el objetivo de las detenciones no es llenar las cárceles de delincuentes de bajo nivel. Tras la captura de Gato Negro, sostuvo que la estrategia de ir tras los cabecillas ha funcionado y que se evidencia un resquebrajamiento de las estructuras de mando. (I)
fuente el universo