El proyecto fotovoltaico Faro de San Marco de 82 megavatios (MW), ubicado en la provincia de Santa Elena, específicamente en Baños Termales de San Vicente, inició ayer de forma oficial la operación comercial.
Es considerado como el mayor parque solar privado de Ecuador y fue desarrollado por Lighthouse, filial de Grupo Difare, representa una inversión de $ 50 millones y marca el inicio de un plan de expansión de generación solar que busca alcanzar los 400 MW en los próximos tres o cuatro años.
Así lo anunció Carlos Cueva Mejía, presidente ejecutivo del Grupo Difare. “Va a ser la primera planta privada, la más importante del país, vamos a aportar 82 megavatios a la matriz energética del Ecuador. Es un primer faro que estamos llamando de nuestra empresa Lighthouse”.
Como primeros clientes de esta planta están Corporación El Rosado, Almacenes Tía, Difare, una de las filiales del Grupo Difare, Motke y Lavie.
Cueva señaló que esta iniciativa busca contribuir al abastecimiento energético del país mediante fuentes renovables y aportar la sostenibilidad ambiental.
En ese sentido, destacó que la generación fotovoltaica constituye una oportunidad para que el sector privado participe en la atención de la creciente demanda de electricidad. “Como Grupo Difare es una gran oportunidad de poder aportar de manera responsable al medio ambiente con energía renovable”, afirmó.
Para la puesta en marcha de esta planta fotovoltaica, liderada por los ejecutivos del Grupo Difare, asistieron aliados de la empresa, así como autoridades del sector eléctrico, entre ellos, el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum.
El secretario de Estado resaltó la participación de la inversión privada en el fortalecimiento del sistema eléctrico nacional. Señaló que este tipo de iniciativas constituye un ejemplo para otras empresas interesadas en invertir en el sector.
El gerente general de Lighthouse, filial del Grupo Difare, Jaime Portaluppi, indicó que el inicio de la operación comercial de la planta representa plasmar un sueño que ha sido llevado a cabo durante cinco años.
La infraestructura ocupa un terreno de 122 hectáreas y en cuanto a la ejecución de la obra dijo que la generación de empleo alcanzó entre 500 plazas de trabajo locales de forma directa.
La planta cuenta con más de 105.000 módulos bifaciales y fue construida en ocho meses.
El director de proyectos de Lighthouse, Matías Almeida, explicó que regularmente la construcción toma entre un año y 18 meses, sin embargo, este proyecto que entró en operación comercial fue ejecutado en ocho meses.
Las 122 hectáreas equivalen a casi cuatro veces la superficie del Estadio Maracaná y sus complejos deportivos, genera la energía para cubrir la demanda del 40 % de la provincia de Santa Elena y rescata del ambiente aproximadamente 41.000 toneladas de CO2 anualmente.
Una segunda fase del proyecto
El plan de expansión contempla diferentes etapas para alcanzar 400 megavatios en un mediano plazo, en unos tres a cuatro años, y el segundo faro ya se encuentra en proceso y le han denominado Galicia, en honor a la madre de Cueva Mejía.
“Vamos a tener más faros. Tenemos un proyecto de contar con varios terrenos adyacentes que hoy en día ya están bajo control, aproximadamente unas 400 hectáreas, lo cual podría generar también así mismo unos 400 megavatios adicionales”, dijo.
Esta segunda fase, según Cueva, incluso es más importante en términos de inversión, posiblemente de unos $ 80 millones, para generar 125 megavatios sobre un terreno de 100 hectáreas.
“En los próximos 20 meses estaríamos generando 207 megavatios sumando los dos primeros faros… Esto refleja nuestra convicción de que el crecimiento empresarial responsable debe ir acompañado de una contribución real al país y a las personas”, enfatizó.
Fuente: El Universo
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