El panorama social en Francia se mantiene en vilo durante esta semana, ante el anuncio de posibles bloqueos en colegios y universidades, sumados a un paro nacional programado para el jueves por parte de los gremios laborales. Todo esto ocurre a pesar de que las movilizaciones del sábado anterior registraron una menor concurrencia y menos altercados que en fines de semana previos.
Por tercer sábado consecutivo, cientos de miles de ciudadanos se manifestaron en diversas urbes francesas para denunciar el alza de precios y el deterioro de la enseñanza pública. De acuerdo con datos oficiales, aproximadamente 320.000 personas participaron en las marchas, una cifra menor a las 550.000 de la semana anterior. En cuanto a detenciones, se registraron 779 arrestos entre las protestas y la noche de Halloween, cifra inferior a las 1.314 del sábado previo y a las 2.628 del 17 de octubre.
El Gobierno francés, que enfrenta fuertes críticas tras los estallidos de violencia del 17 de octubre, resaltó que las recientes protestas transcurrieron con menor tensión, pero rechazó enérgicamente las agresiones contra agentes del orden. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, describió ciertos episodios protagonizados por sectores radicales como «violencia inaudita».
Uno de los incidentes más alarmantes tuvo lugar en la capital francesa, donde un objeto incendiario impactó a un grupo de gendarmes, logrando que el uniforme de uno de ellos se incendiara. El agente resultó con lesiones leves. Nuñez calificó el hecho como «tentativa de homicidio», mientras que la Fiscalía de París abrió una investigación para determinar las circunstancias del caso.
En la jornada sabatina, las autoridades reportaron 116 agentes lesionados en todo el territorio galo. El robusto operativo policial y las limitaciones de movilidad ayudaron a contener situaciones de mayor riesgo durante la celebración de Halloween, luego de que organizaciones de ultraizquierda y otros grupos radicales divulgaran consignas violentas en plataformas digitales.

A pesar del descenso en el número de arrestos y en la concurrencia a las protestas, el Gobierno francés se mantiene alerta ante un posible recrudecimiento del conflicto en los próximos días. Fuentes del Ejecutivo señalaron este domingo al canal BFMTV que el gabinete encara las próximas jornadas con «humildad» y «vigilancia». Asimismo, admitieron que el 17 de octubre se produjo un «fallo de anticipación» que desencadenó una grave crisis de orden público.
Estudiantes alistan nuevas medidas de presión
El foco de atención de las autoridades está puesto en el retorno a clases, tras dos semanas de receso otoñal. Las agrupaciones estudiantiles han declarado que reanudarán los bloqueos de centros educativos desde este lunes, y otras colectividades planean extender las acciones durante el martes y el jueves.
Pierre Sourzat, dirigente de la agrupación Les Lycéens!, alertó que varios institutos se mantendrán cerrados desde hoy mismo.
“La situación se agravará a partir del martes, pero sabemos que algunas escuelas estarán cerradas ya mañana mismo”
, indicó el líder estudiantil a la emisora RMC.
“Apoyamos a todos nuestros compañeros que bloquearán sus escuelas a partir de mañana”
, añadió Sourzat.
Las manifestaciones se iniciaron hace varias semanas con la movilización de alumnos de secundaria, quienes denunciaban el empeoramiento de la educación y la inequidad. Progresivamente, las demandas se ampliaron para incluir el repudio al incremento de los costos y la merma del poder de compra.

Las principales federaciones estudiantiles han llamado a reanudar los bloqueos a partir del martes y a sumarse el jueves a la huelga general del 5 de noviembre, convocada por los sindicatos. El paro también abarcará a otros gremios, como los empleados ferroviarios.
Sabrine Kharbach, vocera de la organización Union étudiante, declaró el domingo a la televisora pública Franceinfo que el Gobierno no ha respondido a las exigencias de los manifestantes. La activista ratificó que los estudiantes tienen previsto bloquear centros educativos y universidades en los próximos días.
El presidente Emmanuel Macron solicitó que el regreso a las aulas se desarrolle con normalidad y aseguró que “los jóvenes han sido escuchados”. No obstante, Sourzat desmintió esa declaración:
“El presidente no nos ha escuchado”
, replicó.
“Es todo un engaño. Hay una capa de barniz en la superficie, pero una vez que rascas un poco, no hay nada”
, agregó el dirigente estudiantil.
Fuente: Infobae