15 años del fin de ETA: los cinco puntos clave de la Declaración de Aiete

El comunicado mediante el cual ETA proclamó el cese definitivo de su actividad armada cumple 15 años este viernes. La organización terrorista, causante de 829 muertes, tomó esa decisión en 2011. El anuncio se materializó en un vídeo difundido inicialmente por el diario Gara. En las imágenes, tres portavoces con el rostro cubierto confirmaban el fin de la violencia, una escena que dio la vuelta al mundo. La principal preocupación en ese momento era si el cese sería definitivo.

ETA fundamentó su declaración en la Declaración de Aiete, aprobada tres días antes en Donosti por seis personalidades internacionales: el exsecretario general de la ONU Kofi Annan, el líder irlandés Gerry Adams, el exprimer ministro irlandés Bertie Ahern, el diplomático británico Jonathan Powell, la exprimera ministra noruega Gro Harlem Brundtland y el exministro francés Pierre Joxe. En el ámbito político vasco, respaldaron el documento el PNV, Bildu, EA, Aralar y Alternatiba, junto a los sindicatos ELA y LAB, mientras que PP y PSE-EE rechazaron participar.

El comunicado de la banda no transcribe literalmente las cinco conclusiones de Aiete, pero responde a sus dos primeras exigencias e incorpora varios conceptos para

“abrir una etapa sin violencia”

. ETA calificó la Conferencia Internacional celebrada en Euskal Herria como una iniciativa de

“gran trascendencia política”

y afirmó que su resolución contenía elementos para una

“solución integral del conflicto”

dentro de un

“nuevo tiempo político”

, en el que el diálogo y el acuerdo debían reemplazar a la violencia y la represión. La Declaración de Aiete planteaba cinco puntos.

1. El cese definitivo de la actividad armada de ETA

En primer lugar, la Declaración de Aiete solicitó a ETA que hiciera pública una decisión de cese definitivo de la actividad armada. No se trataba de una tregua ni de una suspensión temporal: se reclamaba una determinación permanente que permitiera cerrar la confrontación armada. El texto también señalaba que, después de ese anuncio, ETA debía pedir un diálogo con los Gobiernos de España y Francia. Esas conversaciones debían limitarse a las consecuencias del conflicto, sin extenderse a otros asuntos políticos. Los terroristas confirmaron ambas peticiones en su comunicado.

2. La respuesta de los Gobiernos de España y Francia

El segundo punto se dirigía a España y Francia. La declaración establecía que, si ETA comunicaba el final definitivo de la violencia, ambos gobiernos debían acoger favorablemente ese anuncio e iniciar conversaciones. La declaración separaba así esa cuestión de los debates políticos que pudieran darse después entre los actores. ETA recogió esta idea en su comunicado al instar a los gobiernos de España y Francia a abrir un diálogo directo. La organización sostuvo que ese proceso debía servir para superar la confrontación armada.

3. La reparación y el reconocimiento

La Declaración de Aiete pedía adoptar medidas profundas de reconciliación. El texto exigía reconocer, compensar y asistir a todas las víctimas, además de reconocer el dolor causado y contribuir a reparar las heridas personales y sociales. Este apartado situaba a las víctimas en el centro de una eventual etapa posterior al fin de la violencia. No definía fórmulas concretas de reparación ni establecía procedimientos, pero planteaba como objetivo el reconocimiento de los daños sufridos. El comunicado de ETA no desarrolló este punto. Sí incluyó un homenaje a sus miembros muertos, encarcelados o exiliados, pero no hizo una referencia expresa al conjunto de víctimas contemplado por la Declaración de Aiete.

4. El debate político entre actores no violentos

El cuarto punto proponía que los actores no violentos y los representantes políticos se reunieran para abordar cuestiones políticas y otros asuntos relacionados. Según el texto, esos debates debían contar con consulta a la ciudadanía y podían contribuir a una nueva etapa sin conflicto. La declaración no imponía un resultado ni fijaba el contenido de esas conversaciones. Planteaba que ciertas cuestiones políticas, si se trataban por vías democráticas, podían favorecer una paz duradera. También contemplaba la posibilidad de que terceras partes internacionales actuaran como observadoras o facilitadoras, siempre que las partes implicadas lo decidieran.

5. Un comité para seguir las recomendaciones

El último punto expresaba la disposición de los participantes de la conferencia a organizar un comité de seguimiento. La función de ese organismo sería acompañar la aplicación de las cinco recomendaciones y mantener la atención internacional sobre el proceso. La Declaración de Aiete presentaba ese mecanismo como una oferta, no como una estructura ya constituida. Su eventual creación dependía del desarrollo de los pasos anteriores: el fin definitivo de la actividad armada, el diálogo sobre sus consecuencias, la atención a las víctimas y la discusión política por medios no violentos.

Fuente: Infobae

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