El río Esmeraldas, ubicado frente a la ciudad de Esmeraldas, registró un repunte súbito en su nivel y se mantiene en alerta naranja, desde la tarde del sábado, 10 de octubre.
Situación que genera nuevamente preocupación por el riesgo de inundaciones en sectores bajos y zonas cercanas a sus riberas, informó la Asociación de Gestores Integrales de Riesgos (AGIR).
Según el reporte, el afluente presentó una tendencia descendente durante la madrugada y la mañana del viernes 9 de octubre, cuando se encontraba en alerta blanca.
Sin embargo, en las últimas horas comenzó a experimentar un ascenso abrupto y sostenido, pasando rápidamente a niveles de mayor riesgo.
AGIR atribuye este incremento a los aportes de agua provenientes de la parte alta de la cuenca, debido a las lluvias registradas en la cordillera occidental.
A esta situación se suman los desbordamientos reportados de los ríos Blanco y Viche, que mantienen en vigilancia a las poblaciones asentadas en sus riberas.
Miller Obregón, habitante de la isla Pianguapí, dijo que algunas familias tienen dificultades para movilizarle por el agua y lodo acumulado en las islas Luis Vargas Torres y Prado Viteri.

La alcaldesa subrogante Laura Yagual dijo que desde la semana pasada se habilitaron doce albergues con lo necesario en caso de traslados de las familias en riesgo, más la instalación de comedores comunitarios con el apoyo del Vicariato Apostólico.
Bomberos evacuaron a familias a orillas del río Blanco
Cerca de diez personas fueron rescatadas por los bomberos en el recinto El 200, en el cantón Quinindé, zona centro de la provincia de Esmeraldas.
El desbordamiento del río Blanco mantuvo en emergencia a los habitantes de este recinto, donde varias familias quedaron aisladas debido al incremento del caudal y tuvieron que ser rescatadas por personal especializado del Benemérito Cuerpo de Bomberos.
Según el balance preliminar, cuatro familias resultaron afectadas y cerca de diez personas recibieron asistencia durante las labores de rescate. Los equipos de emergencia también auxiliaron a animales de granja que se encontraban en la zona afectada.
El río amaneció el sábado 10, con una fuerte corriente y su nivel continuaba en aumento, lo que provocó el desbordamiento y elevó el riesgo para quienes habitan en las riberas.
La situación generó preocupación ante la posibilidad de que las precipitaciones incrementen el caudal y provoquen nuevas inundaciones.
En el cantón Muisne, de acuerdo con el boletín del AGIR, no se reportaron nuevas novedades ni afectaciones hasta las 20:00 del sábado, aunque las autoridades mantienen el monitoreo preventivo.
Recomiendan evitar las riberas
Ante este escenario, AGIR exhorta a la ciudadanía, especialmente a quienes habitan en zonas vulnerables a mantenerse informada mediante los canales oficiales y evitar acercarse a las orillas de ríos y esteros.
También recomendó no cruzar calles inundadas ni utilizar puentes que pudieran estar comprometidos por la fuerza de la corriente. Además, pidió preparar una mochila de emergencia con documentos personales, medicamentos, agua, linterna y radio, así como tomar precauciones para proteger a niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
La organización informó que continúa en sesión permanente para monitorear la evolución de las cuencas hidrográficas y reiteró el llamado a la población a permanecer alerta ante posibles cambios en el nivel de los ríos, especialmente si persisten las lluvias, este domingo, 11 de octubre. (I)
Fuente: El Universo