Este miércoles, las Fuerzas Armadas de Corea del Sur demandaron a su homóloga del norte una disculpa formal y la adopción de acciones correctivas, luego de que una detonación de minas terrestres en la Zona Desmilitarizada (DMZ) dejara a tres militares surcoreanos lesionados. Pyongyang, por su parte, ha rechazado categóricamente cualquier vínculo con el incidente.
El director general de operaciones del Estado Mayor Conjunto surcoreano (JCS), Kang Hyun Woo, declaró:
«Exigimos enérgicamente una disculpa y medidas responsables por parte de Corea del Norte»
. Asimismo, subrayó que la instalación de estos explosivos en la zona «constituye una violación evidente del acuerdo de armisticio» y «socava el espíritu de los acuerdos intercoreanos».
En una rueda de prensa recogida por la agencia surcoreana Yonhap, Kang enfatizó:
«Esto debe detenerse de inmediato»
. Además, exigió que Pyongyang «detenga de inmediato las actividades que elevan las tensiones en la península coreana, tal como el llamado ‘fortalecimiento de la frontera’».
El alto mando militar surcoreano también advirtió que Seúl desea dejar «totalmente claro» que Corea del Norte es «totalmente responsable de cualquier consecuencia futura». Esto, luego de que las autoridades del Sur señalaran que consideran altamente probable que Pyongyang haya colocado deliberadamente las minas en el lado meridional de la Línea de Demarcación Militar.
Estas declaraciones se produjeron horas después de que Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong Un, calificara de «farsa» las conclusiones surcoreanas. Advirtió que Pyongyang responderá con acciones militares si Seúl intensifica sus operaciones en la frontera y llega a disparar contra sus tropas.
La hermana del líder norcoreano acusó a los mandos militares surcoreanos de aprovechar el incidente, ocurrido el 21 de septiembre, para justificar nuevas medidas políticas y militares contra el régimen. Además, denunció que las fuerzas del Sur habrían realizado disparos de advertencia para disuadir a soldados norcoreanos que construyen barreras en la frontera.
Este intercambio de acusaciones surge en un contexto donde el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, ha impulsado esfuerzos para retomar negociaciones con Pyongyang y lograr un acuerdo de paz definitivo, pues la guerra de Corea (1950-1953) concluyó solo con un armisticio, sin un tratado de paz.
Fuente: Infobae