En un movimiento que tomó por sorpresa al ámbito judicial brasileño, el equipo legal del exmandatario Jair Bolsonaro decidió retirar la solicitud que había presentado apenas horas antes para que la Corte Suprema suspendiera el cumplimiento de su condena de 27 años y tres meses de prisión por tentativa de golpe de Estado. El abogado del expresidente justificó la decisión como parte de una reevaluación de su estrategia de defensa.
Inicialmente, los defensores habían acudido ante el magistrado Kassio Nunes Marques para pedir una medida cautelar que detuviera de inmediato la ejecución de la pena, la cual Bolsonaro cumple actualmente bajo prisión domiciliaria. El objetivo era mantener ese beneficio mientras el Supremo Tribunal Federal (STF) analizara una revisión criminal del proceso.
El recurso original cuestionaba la competencia de la Primera Sala del STF, que condenó al ex presidente el 11 de septiembre de 2025 con cuatro votos a favor y uno en contra. La defensa argumentaba que, por tratarse de delitos cometidos durante el ejercicio del cargo presidencial, el caso debió ser juzgado por el pleno de la Corte y no por una sala específica.
“La continuidad de la ejecución de la pena durante la tramitación de la revisión criminal puede producir un daño irreparable”, señalaron los abogados en el pedido inicial, añadiendo que Bolsonaro, de 71 años, está sometido a “una restricción máxima de libertad”.
Sin embargo, menos de tres horas después de haber sido presentado, el equipo legal comunicó el desistimiento de la solicitud de suspensión. La defensa mantuvo vivo el pedido de revisión criminal que busca anular por completo la condena, y atribuyó el cambio de postura a una “reevaluación de la estrategia de defensa”. En el nuevo escrito, los abogados indicaron que Bolsonaro “viene respetuosamente ante Su Excelencia a DESISTIR del pedido de medida cautelar presentado en esta fecha”.
La condena de Bolsonaro se originó por liderar una trama destinada a impedir que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva asumiera el poder tras su victoria en las elecciones de 2022.

La maniobra legal del ex presidente se produjo en medio de una crisis institucional que sacude al STF. Varios magistrados enfrentan cuestionamientos por supuestos vínculos con el banquero Daniel Vorcaro, detenido preventivamente en una investigación por un fraude financiero multimillonario. El caso del Banco Master alcanzó a varios integrantes del máximo tribunal, entre ellos el juez Alexandre de Moraes, instructor de la causa que derivó en la condena de Bolsonaro. De Moraes niega haber realizado actos en favor del banco o de Vorcaro y no ha sido acusado formalmente. La Corte postergó una decisión sobre la eventual apertura de una investigación.
Este escenario judicial coincide con la recta final de la campaña presidencial brasileña. A diez días de las elecciones del 4 de octubre, el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro se encuentran en un empate técnico según una encuesta de Datafolha divulgada el jueves. Lula, que busca un cuarto mandato no consecutivo, registra un 40% de las intenciones de voto para la primera vuelta, frente al 36% del legislador. La diferencia de cuatro puntos está dentro del margen de error de dos puntos porcentuales. El sondeo muestra una variación mínima respecto de la medición anterior, difundida una semana antes, donde Lula tenía 39% y Bolsonaro 36%.

En un eventual balotaje, el mandatario obtiene un 47% de respaldo, contra un 45% del aspirante de ultraderecha. Este resultado también se encuentra dentro del margen de error y configura un empate técnico. Datafolha entrevistó a 2.002 personas entre el 22 y el 23 de septiembre. Si ningún candidato consigue más de la mitad de los votos válidos el 4 de octubre, la segunda vuelta se llevará a cabo el 25 de octubre.
Detrás de los dos favoritos, el escritor Augusto Cury aparece en tercer lugar con un 5% de las intenciones de voto. Le sigue el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado, con un 4%, y el candidato de ultraderecha Renan Santos, con un 3%. El resto de los aspirantes no registró cambios relevantes en el sondeo de Datafolha.
Fuente: Infobae